¿Qué hacer si mi bebé no deja de llorar?

Yamila Papa · 21 agosto, 2018
Si te preocupa el llanto de tu hijo y no sabes cómo calmarle, es probable que te sientas algo frustrada. No eres la única que se pregunta qué hacer cuando un bebé no deja de llorar. Por eso, te ayudaremos a revertir la situación.

El llanto de un niño puede deberse a diferentes motivos, desde hambre hasta caprichos, pasando por problemas digestivos y sueño. Muchas mujeres se preguntan “¿Qué hacer si mi bebé no deja de llorar? En este artículo, te daremos algunos consejos para calmarlo.

Qué hacer si mi bebé no deja de llorar: recomendaciones

La forma en que los niños pequeños se expresan es a través del llanto. Puede ser que tenga sueño o hambre, que necesite un cambio de pañal, que le duela el estómago o que quiera que lo carguen en brazos. Siempre tienen un motivo para llorar y desesperar a los padres.

Cuando surge la clásica duda ¿qué hacer si mi bebé no deja de llorar? es aconsejable prestar atención a estos consejos más que eficaces:

1. Mecerlo

No hay nada más bonito para un niño que estar en brazos de su mamá. Cuando ella lo toma en brazos, lo arrulla y le canta o simplemente le habla, el bebé se calma como por arte de magia. Para que esta técnica dé resultado, es muy importante que la madre esté tranquila, porque así es como le transmite calma a su hijo.

Si los padres no están relajados, entonces siempre pueden ayudar los brazos de otra persona, ya sean los abuelos, los tíos, los padrinos o amigos de la familia. A veces, ese cambio les viene más que bien a los niños… ¡Y es un descanso para los papás!

2. Llevarlo de paseo

No hace falta que sea muy lejos de casa… ¡Incluso lo puedes pasear dentro el hogar! Ya sea en brazos o en su coche, el movimiento de vaivén lo hará tranquilizar. Algunos padres optan por ponerlo en la mochila portabebés o, en casos más extremos, sentarlo en la silla del coche y salir a dar un par de vueltas a la manzana.

Hay ejemplos también de bebés que se calman con el simple hecho de ponerlos en la parte trasera del coche y encender el motor. ¡No saben la diferencia entre quedarse aparcados o surcar calles y avenidas!

EL bebé puede llorar por muchos y diferentes motivos.

3. Hacerle masajes

Cuando los bebés son muy pequeños y lloran desconsoladamente, puede deberse a los famosos ‘cólicos’, esos dolores de estómago muy fuertes que pueden estar acompañados de vómitos, diarrea y gases.

En ese caso, te recomendamos que le hagas masajes muy suaves en el vientre o en la espalda. Unas caricias después del baño usando un aceite o una crema neutra —calentado previamente nuestras manos— y adiós a las molestias estomacales e intestinales.

Además, será un momento hermoso de madre e hijo, porque los masajes son una perfecta demostración de amor. Incluso pueden servir en caso de que el pequeño tenga problemas para conciliar el sueño, dado que lo relajará aún más.

4. El sonido de los electrodomésticos

Aunque te parezca extraño, más de una mamá que se ha preguntado “qué hacer si mi bebé no deja de llorar” ha utilizado esta técnica.

Puedes colocar al bebé cerca de la lavadora o aprovechar para pasar la aspiradora en su habitación. El sonido de ambos electrodomésticos tienen efectos calmantes, no se sabe muy bien por qué. Además, aprovecharás para limpiar un poco la casa. ¡Mejor imposible!

“No hay nada más bonito para un niño que estar en brazos de su mamá. Cuando ella lo toma en brazos, lo arrulla y le canta o simplemente le habla, el bebé se calma como por arte de magia”

5. Pon música o cántale

Si la idea de la lavadora no te convence o no ha funcionado con tu hijo, puedes elegir otra opción un poco más tradicional. En caso de que, por ejemplo, le hayas puesto música desde que estaba en tu vientre, quizás puedas usar las mismas melodías para calmarlo. El niño se acordará de las canciones que oía antes de nacer y se tranquilizará.

6. Quítale la ropa

A veces los bebés lloran porque tienen mucho calor o se sienten incómodos por tantas prendas. Si es verano, puedes quitarle toda la ropa, incluyendo el pañal, y permitir que se mueva ‘a sus anchas’ durante unos minutos.

En el caso de que sea invierno, tal vez te convenga usar ropa menos ajustada y que le permita un mayor rango de movimientos, sin desabrigarlo.

Es un poco difícil si el bebé solo quiere estar en brazos y no se adapta a la cuna ni al coche para bebés.

7. Dale el pecho

Esta es la técnica que siempre funciona, o al menos en la mayoría de los casos. Incluso cuando el bebé no tenga hambre, querrá estar en brazos de mamá. Asimismo, el movimiento de succión es un tranquilizante natural más que eficaz.

Si has probado todas las técnicas habidas y por haber y tu bebé sigue llorando, entonces tendrás que llevarlo al pediatra para que lo revise. Tal vez sienta algún dolor que no puedes identificar. De no ser así, seguramente estos trucos pueden salvarte más de una vez.