¿Qué es el trasplante fecal y cuándo se recomienda?

11 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la bioquímica Luz Eduviges Thomas-Romero
El trasplante fecal busca restablecer el equilibrio microbiano intestinal. Se aplica en pacientes adultos y pediátricos con sorprendente éxito. Enterate cómo se realiza

El trasplante fecal o bacterioterapia es un tratamiento experimental que despierta mucha controversia. Consiste en transferir el microbioma intestinal de un donante sano a pacientes que padecen una variedad de enfermedades asociadas a alteraciones de los microbios colónicos. Sí, entendiste bien. Se trata de ingerir una porción de las heces de un donante sano.

La infección por clostridum difficile: caso de éxito del trasplante fecal

Clostridium difficile (C. diff) es una bacteria que vive en nuestro medio ambiente. Muchas personas tienen C. diff en sus cuerpos sin problema. Se conoce que no es la bacteria en sí la que causa enfermedad.

Solamente bajo ciertas condiciones la bacteria libera toxinas, siendo esta la que causa el padecimiento. Una persona con infección por C. diff puede experimentar diarrea y calambres abdominales. En casos severos, la infección puede causar deshidratación, requerir hospitalización y poner en peligro la vida.

En 2018, aproximadamente diez mil pacientes recibieron trasplante fecal en los Estados Unidos. El tratamiento no es nuevo. De hecho, existe una guía de práctica clínica que lo regula desde el 2013. Su aplicación se indica para pacientes infectados por C. diff  “recurrente o refractaria”. Esto quiere decir que sufre la infección a repetición y no responde a los antibióticos. Además, la aplicación para casos nuevos, en adultos y niños, se permite desde 2018.

¿Conoces el trasplante fecal?

La aplicación del trasplante fecal para cualquier otra enfermedad diferente de la infección por C. diff solo se puede realizar en el contexto de un ensayo clínico.

¿Cómo se realiza un trasplante fecal?

Existen varias maneras de administrar este tratamiento. La más común es a través de una colonoscopia obteniendo la donación de un banco de heces. Este procedimiento es muy seguro en general; solo se han reportado molestias leves, como hinchazón, gases y fiebres de bajo grado.

La materia fecal proviene de un banco de heces, que opera de una manera similar a los bancos de tejidos. Primeramente, el excremento del donante se examina en busca de organismos potencialmente causantes de enfermedades. También, la sangre del donante se somete a pruebas de laboratorio de rutina para descartar enfermedades infecciosas. Así, el banco de heces provee de material óptimo para efectuar el trasplante.

Otra opción es que el médico, realice el procedimiento con donantes que son amigos o familiares de los pacientes. Esta es una excepción que permite a los médicos usar su experiencia y juicio.

La tercera forma es a través de ‘productos a base de heces’. Estas serían píldoras o sistemas de administración que ofrecen, por ejemplo, una combinación de microbios, en lugar del universo completo de microorganismos.

¿Qué tan bien funciona el trasplante para la infección por Clostridium?

Cada año, hay más de 450 mil casos en los Estados Unidos; las muertes superan las 29 mil personas. De ellos, el 20 % de los pacientes no cura por el tratamiento de antibióticos y la infección regresa una y otra y otra vez.

En estos pacientes, incluidos casos pediátricos, el trasplante fecal tiene una tasa de curación de 80 a 90 %, lo que significa que la gran mayoría se curarán de la infección recurrente con un solo tratamiento. Sin embargo, hay algunos pacientes que necesitarán más de un trasplante.

¿Cuáles son las posibles complicaciones de este tratamiento?

En general, se trata de un procedimiento seguro, bien tolerado y que salva vidas. Es importante destacar que no debe intentarse en el hogar; solo debe ser realizada por un médico capacitado, utilizando material cuidadosamente examinado.

Intestinos.

Desafortunadamente, los trasplantes fecales vienen con una dosis de peligro. Las heces son una mezcla de nuestros desechos no digeridos y el repertorio de microbios beneficiosos que establecerán un nuevo orden en el ecosistema intestinal. Sin embargo,  también poseerá bacterias, hongos y virus ‘menos amigables’ o potencialmente patógenos.

El trasplante fecal en el tratamiento de otras enfermedades

Este procedimiento se usa con relativo éxito en padecimientos como la diabetes. En pacientes pediátricos se ha empleado para la enfermedad inflamatoria intestinal. En ensayos clínicos se ha empleado en la enfermedad hepática terminal, Alzheimer, esclerosis múltiple, diversos cánceres, el asma, las alergias y las enfermedades cardíacas.

Todas estas enfermedades han sido asociadas con alteraciones en las bacterias que conforman nuestro ecosistema intestinal.

La existencia de superdonantes de heces

Ha resultado sorprendente el hallazgo de los superdonantes: personas cuyas heces logran una tasa de éxito, quizá el doble del promedio, en la mejoría clínica del paciente en tratamiento.

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