Gastroenteritis en niños: qué hay que saber

Francisco María García · 6 octubre, 2017

La inflamación gastrointestinal también les ocurre a los más pequeños de la casa. Esta suele confundirse en ocasiones con simples dolores de estómago. Pero cuando se mantienen durante días y presenta ciertos síntomas podríamos hablamos de gastroenteritis en niños.

También llamada gripe intestinal, estamos acostumbrados a escucharla en los diagnósticos de jóvenes y adultos. La conocemos por la presencia de dolorosos cólicos, diarreas y vómitos. En el caso de los más pequeños, este cuadro puede ser un poco más sencillo de manejar, pero también requiere de cuidados.

A continuación presentamos algunos datos importantes que todo padre debe saber sobre la gastroenteritis en niños.

Síntomas más comunes

Este cuadro clínico suele caracterizarse en los más pequeños del hogar por la presencia de grandes cantidades de diarrea. El dolor de estómago y los vómitos son otros síntomas recurrentes, aunque un niño con inflamación estomacal no siempre vomitará.

Náuseas y fiebre completan la sintomatología, aunque en cada organismo puede manifestarse de forma totalmente diferente. Además, los niños que enfrentan este padecimiento suelen tener problemas posteriores por la irritación de piel del ano.

En ocasiones, la afección desaparece por sí sola. No obstante, los adultos deben vigilar factores como la elevación de la fiebre y la deshidratación. Estas consecuencias pueden traer secuelas importantes para el paciente y complicar la salud del infante.

La gastroenteritis en niños puede deberse a múltiples causas.

Causas múltiples

La inflamación gastrointestinal en niños puede tener múltiples orígenes. Cuando observamos que un pequeñín tiene dolor abdominal, diarrea y vómitos, pensamos que es debido a un virus. Pero hay más causas probables.

Evidentemente, la gastroenteritis infantil puede ser originada por la invasión del rotavirus, adenovirus y otras afecciones similares. No obstante, bacterias como la salmonella y la Campylobacter pueden generar también este tipo de cuadros en los niños.

Además de estas tenemos las causas dietéticas, enfermedades inflamatorias y el desarrollo de otras condiciones médicas. Menos probables en los menores de edad, pero que ocurren en casos particulares son: colitis ulcerosa, hipertiroidismo, enfermedad de Crohn, etc.

Tipos de gastroenteritis en niños

Tener pistas sobre el cuadro clínico y el origen de esta enfermedad en los niños es posible mediante la observación de la diarrea. Por ejemplo, cuando una bacteria por alimento en descomposición ataca, el excremento suele ser líquido y las deposiciones representan una pérdida de agua importante para el pequeño, con idas al baño constantes.

En el caso de que el origen sea la salmonela, los desechos estarán acompañados de mucosidad y son un poco más sólidos. En estos casos, el niño puede sentirse muy mal y verse afectado por un cuadro febril importante.

Algunas medidas a tomar

Si el niño presenta vómitos, lo correcto es esperar unos 60 o 90 minutos antes de darle de comer o ingerir cualquier líquido. La idea es evitar que el intestino se irrite más y continúe provocando expulsiones. Esto se debe hacer siempre y cuando el niño no este deshidratado.

Existen medicamentos y alimentos ideales para rehidratar al niño cuando este se encuentre en una fase más estable, una vez que hayan parado los vómitos y deposiciones. El suero es quizás la mejor opción, ya sea aplicado vía oral o intravenoso.

Si el menor de edad pasa más de tres días expulsando alimentos, lo correcto es dirigirse al médico inmediatamente. Lo mismo debe ocurrir frente a subidas de temperatura incontrolables y cuadros de deshidratación severa

¿Cómo saber si un niño esta deshidratado?

La cantidad de líquido expulsado y el tiempo que el pequeño pasa sin ingerir productos alimenticios nos da una pista para saber su nivel de deshidratación. Sin embargo, el cuerpo nos da señales mucho más claras sobre esta situación.

Uno de los problemas de la gastroenteritis en niños es la deshidratación.

Las más evidentes son la boca y los labios secos, decaimiento, piel pálida o blanquecina, ojeras y poca orina. Ante estas evidencias, lo correcto es comenzar a suministrar suero, agua o zumo de arroz. Durante la enfermedad debemos evitar los jugos ácidos.

Cuidar la dieta durante y después la enfermedad

Un aspecto importante durante el padecimiento y su posterior recuperación es la nutrición del pequeño. Grasas, alimentos fritos y lácteos deben ser eliminados durante la afección y los días posteriores a ella.

Los productos ácidos y las golosinas tampoco son recomendables debido a que pueden aumentar la irritación intestinal. La gastroenteritis en niños se trabaja principalmente desde una dieta saludable y poco compleja.

El agua de arroz es utilizada en estas situaciones y genera resultados increíbles. Cuando la gastroenteritis en niños se cure, lo notaremos, ya que el apetito del pequeño se incrementará notoriamente.