¿Qué es la otitis externa aguda?

Astrid Moreira · 18 septiembre, 2018
La otitis externa aguda puede causar un intenso dolor y la sensación de tener el oído tapado. Al notar estos síntomas, el pequeño deberá asistir con un especialista para determinar de qué tipo de otitis se trata.

Las enfermedades del oído son, en su mayoría, molestas e incómodas para los niños. Además, en ocasiones se trata de problemas difíciles de detectar. En el caso de la otitis externa aguda, esta puede diagnosticarse más rápidamente, debido a que los síntomas suelen ser más evidentes y pueden incluso ser realmente fuertes.

Causas de la otitis externa aguda

La otitis externa difusa aguda suele ser causada principalmente por bacterias, como la Escherichia coli, Pseudomonas aeruginosa, Staphylococcus aureus o Proteus vulgaris. Se atribuye su contagio a los siguientes trastornos predisponentes:

  • Lesión causada por los hisopos de algodón u otros objetos.
  • Dermatitis seborreica.
  • Disminución de la acidez del conducto, causada posiblemente a la presencia constante de agua.
  • Psoriasis.
  • Eccema.
  • Alergias.

“En la mayoría de las ocasiones, la otitis externa aguda es principalmente bacteriana; las causas micóticas  —causadas por hongos— son menos probables”

Síntomas de la otitis externa aguda

Los niños que padecen de la que también se conoce como ‘la otitis del nadador‘, presentan diversos síntomas que pueden ser muy notorios. El más frecuente y molesto es el intenso dolor; en ningún momento se presenta fiebre, en la mayoría de los casos.

Los pequeños que suelen padecer más de esta patología son aquellos que pasan más tiempo en el agua. Un  diagnóstico temprano es fundamental, por lo que los padres deben estar atentos a los siguientes síntomas:

  • Secreción maloliente e hipoacusia.
  • Dolor en el oído que puede llegar a ser intenso.
  • Inflamación en el oído con detritos purulentos.
  • Sensación de tener el oído tapado.
Un dolor de oídos en la piscina es increíblemente desagradable; impide un buen descanso y molesta al comer.

¿Cómo se realiza el diagnóstico de la otitis externa aguda?

Cuando la secreción es muy notoria y abundante, el pediatra deberá realizar una evaluación clínica para determinar si se trata de una otitis externa aguda o una otitis media aguda purulenta con perforación de la membrana timpánica, debido a que los síntomas suelen ser similares.

Si se presenta dolor por el tironeo del pabellón auricular, esto podría indicar que se trata de una otitis externa aguda. Lo fundamental es consultar con un especialista al menor tiempo posible al momento de visualizar cualquier síntoma que pueda ser indicativo de esta patología.

Tratamiento

Cuando el especialista detecta que se trata de otitis externa aguda, indicará como tratamiento antibióticos y calor local para controlar el dolor. En la gran mayoría de los casos, la afección se resolverá con gotas óticas de antibióticos con cobertura para bacterias mencionadas, según indica la doctora Francisca Larach, del Departamento de Otorrinolaringología de la Clínica Las Condes, Santiago de Chile.

Por supuesto, el tratamiento deberá ser indicado por el pediatra del pequeño, así como también, los pasos que deberán seguir los padres para que la curación sea total y completa. 

En caso de que el niño asista a clases de natación o a sitios con piscina, es fundamental que no se sumerja en el agua hasta que el pediatra indique que puede hacerlo. Esto podría estancar el proceso de curación o incluso empeorar los síntomas.

“El síntoma más frecuente y molesto de la otitis externa aguda es el intenso dolor; en ningún momento se presenta fiebre, en la mayoría de los casos”

¿Cómo se previene?

Después de que los niños salgan del agua, es importante que los padres sequen con cuidado sus orejas utilizando una toalla y tratando de que toda al agua salga del oído; inclinar la cabeza hacia ambos lados es un buen truco para lograrlo.

Después de estar expuestos a humedad, es vital que los oídos queden totalmente secos. Así es como disminuye ampliamente el contagio.

También es importante no meter objetos en sus oídos, como por ejemplo bastoncillos con la punta de algodón. Los oídos se limpian solos de la cera, por lo que no es necesario limpiarlos de esta forma para extraerla.

La consulta con el especialista es fundamental para saber si se trata de un caso de otitis externa aguda.

Después del baño, también se deben secar correctamente los oídos, incluso se puede usar un secador de pelo a una potencia baja. Se puede recomendar el uso de tapones como medida de prevención, pero esto debe ser consultado previamente con el pediatra.

Por otra parte, también recomiendan la irrigación de los oídos con la combinación de 1:1 de alcohol fino y vinagre (siempre que el tímpano esté intacto), principalmente después de nadar. El uso de alcohol facilita la eliminación del agua y el vinagre altera el pH del conducto.

Lo más recomendado es no utilizar algodón, hisopos u otros instrumentos. De hecho, cualquier técnica que se vaya a adoptar debe ser consultada con el pediatra.

En definitiva, el agua en los oídos puede desencadenar diversas enfermedades y afectar la salud de los pequeños. Por eso, informarse acerca de los daños que puede causar será fundamental para evitar el contagio de cualquier patología.