¿Qué es la hiperestimulación ovárica?

Los tratamientos de fertilidad dan la posibilidad de experimentar la maternidad a mujeres que de otra manera no lo hubieran conseguido. Sin embargo, también pueden producir desórdenes en la ovulación: uno de ellos es la hiperestimulación ovárica.

La hiperestimulación ovárica es un trastorno que se produce en el organismo de aquellas mujeres que toman medicamentos para la fertilidad. En lugar de producir uno por mes, sus ovarios se “sobrecargan” y esto puede traer problemas para su salud. Repasamos los efectos de esta enfermedad.

Al ser estimulados con drogas como la HCG y análogos a GnRH, los ovarios pueden verse sobreestimulados y ofrecer una respuesta mayor a la normal. Entonces, pueden aparecer síntomas y consecuencias no deseadas. Una de ellas es el aumento en la permeabilidad de los vasos sanguíneos y la consecuente acumulación de líquido en la cavidad peritoneal.

Entre el 0,6% y el 14% de las mujeres que reciben estos tratamientos padecen hiperestimulación ovárica leve. Los casos moderados desciende a un porcentaje menor del 6%, mientras que los graves —que pueden ser fatales— no alcanzan al 2% de mujeres tratadas.

Factores de riesgo de la hiperestimulación ovárica

Además de estar aplicándose el tratamiento de estimulación antes mencionado, las mujeres que padecen hiperestimulación ovárica suelen presentar condiciones comunes, como un índice de masa corporal bajo y una edad menor a 35 años. Asimismo, sus niveles de estrógeno suelen ser superiores a la media.

Por otro lado, esta afección también se ha visto ligada a otras, como el síndrome de ovario poliquístico. Del mismo modo, padecer de hipotiroidismo también incrementa las probabilidades de sufrir hiperestimulación ovárica, al igual que los adenomas hipofisarios y la enfermedad trofoblástica gestacional.

Síntomas

En los casos leves, la hiperestimulación ovárica se puede detectar a partir de los siguientes síntomas:

  • Distensión abdominal: es la hinchazón de la barriga. Por lo general, ocurre después de comer en exceso. Si no es así, puede ser indicador de una enfermedad.
  • Dolor en abdomen: si además de hinchazón, existe dolor en el abdomen, deberías consultar a un médico cuanto antes para realizarte los controles pertinentes.
  • Aumento de peso: suele darse en pocos días. El aumento en los niveles de estradiol suele causar este síntoma y los anteriores. Esto hace que se filtre líquido hacia el abdomen y sea causante de estos problemas.

Con respecto a los casos graves, las consecuencias pueden ser bastante más alarmantes. Estas son las principales:

  • Hinchazón y dolor abdominal intenso.
  • Disminución de la micción.
  • Dificultad para respirar.
  • Torsión de ovarios, con la consecuencia de dolor agudo, anemia, náuseas, leucocitosis progresiva, fracaso renal, disfunción hepática y derrame pleural.
Los tratamientos de fertilidad suelen ser el origen de la hiperestimulación ovárica.

Si se agrava la condición de la paciente o si el síndrome no es tratado a tiempo, los daños pueden potenciarse. En esas ocasiones, puede haber un aborto involuntario, padecimiento de ascitis y aparición de quistes lúteos.

¿Cómo se detecta?

Para conocer si una mujer padece el síndrome de hiperestimulación ovárica, se realizan los siguientes controles médicos: ecografía abdominal o en la zona vaginal, radiografía torácica, análisis sanguíneos completos, pruebas de electrolitos, exámenes de orina.

Tratamiento de la hiperestimulación ovárica

En los casos leves, se recomienda a la mujer hacer reposo, ingerir grandes cantidades de líquidos y evitar la cafeína y el alcohol. Mantener las piernas elevadas puede ser beneficioso para descartar el líquido sobrante. Generalmente no se medica, pero pueden recetarse analgésicos en caso de que haya dolores.

Para los casos moderados, se procede a la hospitalización de la mujer. El objetivo es hacer un drenaje del líquido acumulado y evitar efectos secundarios.

“Padecer de hipotiroidismo incrementa las probabilidades de sufrir hiperestimulación ovárica, al igual que los adenomas hipofisarios y la enfermedad trofoblástica gestacional”

Cuando el tratamiento no es el indicado o si no se detecta este síndrome a tiempo, la paciente puede incluso correr riesgo de muerte. Esto se debe a la formación de coágulos en el torrente sanguíneo, la insuficiencia renal y los problemas respiratorios causados por la acumulación de líquido en la cavidad pleural.

En los casos de mayor gravedad, además del drenaje se procede a medicar a la paciente por vía intravenosa. Al mismo tiempo, por supuesto, se evalúa su estado de salud de manera continua.

De todos modos, estos últimos casos son los que menos se presentan. Por lo general, la afección se resuelve tras la menstruación o, en todo caso, es detectada a tiempo por los especialistas.

La hiperestimulación ovárica puede causar dolor abdominal.

¿Se puede prevenir?

Si, la hiperestimulación ovárica se puede evitar. Mantener una comunicación constante con el profesional encargado del tratamiento de fertilidad es vital. Al más mínimo síntoma, este puede tomar la decisión de reducir la dosis de medicamentos o de reemplazar la GCH por leuprolina, un análogo sintético de la hormona que la genera.

Finalmente, también es importante, mientras se lleva a cabo el tratamiento de estimulación, practicar análisis de niveles hormonales y ecografías pélvicas para detectar una posible estimulación. Llevar un control de los niveles de estradiol en el organismo es esencial para la prevención de la hiperestimulación ovárica.

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