Problemas de alimentación en niños pequeños

Marta Guzmán · 23 agosto, 2019
Uno de los problemas de alimentación más frecuentes en niños pequeños es que el niño no coma, pero se pueden resolver siguiendo una serie de pautas.

Los problemas de alimentación en niños pequeños son habituales. Los padres llevan a sus hijos al pediatra con la queja de que el niño no come. Además, cuando lo hacen, se alimentan con desgana y entre protestas, y parece que no crecen los suficiente.

A diferencia de los problemas de alimentación del niño mayor y adolescente, en los que puede existir una alteración de la percepción de la imagen corporal, en el niño pequeño hay una distorsión del momento de comer en la que influye fuertemente la relación del niño con el entorno y la propia relación del niño con la comida.

¿Cómo pueden aparecer problemas de alimentación en niños?

Normalmente, los problemas de alimentación en un niño pequeño aparecen en los primeros 6 años de vida, y son más frecuentes en los niños menores de 3 años. En muchas ocasiones, la dificultad aparece durante la transición del biberón a la cuchara o de la alimentación triturada a la alimentación sólida.Niña pequeña con problemas de alimentación.

En un niño puede aparecer una alteración de la conducta alimentaria cuando los objetivos del acto de comer que pueda tener el niño (saciar el apetito, jugar con el cuidador, protestar, llamar la atención sobre otro problema, etc.) no coinciden con los de los padres (acabar la ración ofrecida y que se considera adecuada, terminar en el menor tiempo posible, interactuar con su hijo de forma satisfactoria, educar, etc.).

Si el manejo de esta situación no es adecuado, a medio o largo plazo pueden aparecer consecuencias negativas físicas (nutricionales) y psicológicas (afectivas).

¿Cuáles son estos problemas?

En un niño que aparentemente rechaza ingerir de forma adecuada la alimentación oral normal, se puede hablar de diversas situaciones:

  • Dificultad en la alimentación. Concepto general para referirnos a cualquier problema en relación con la alimentación del niño, desde la falsa percepción por parte de los padres de que hay una ingesta inadecuada hasta los auténticos trastornos del comportamiento alimentario.
  • Neofobia. es muy frecuente en la primera infancia. Consiste en el rechazo por parte del niños a probar alimentos que son nuevos para él. No es una patología en sí misma y no siempre se acompaña de consecuencias nutricionales o trastornos afectivos.
  • Trastorno de la conducta alimentaria del niño pequeño. Se refiere a un problema de la alimentación lo suficientemente importante como para producir un trastorno nutricional o socioemocional en el niño, que también afecta a sus cuidadores y que requiere tratamiento específico.

En general, se trata de problemas ‘menores’, como una interpretación errónea de los padres o dificultades leves de alimentación. Pero en alguna ocasión puede tratarse de un verdadero trastorno de la conducta alimentaria, como muestra este estudio publicado en International Journal of Eating Disorders.Niño con problemas de alimentación.

Consejos para que el niño coma

  • Respetar su ritmo de desarrollo y permitir cierta autonomía, según sus capacidades. Tolerar un cierto desorden apropiado para su edad (por ejemplo, no molestar al niño limpiándolo después de cada bocado).
  • No interpretar como permanente un rechazo inicial a un nuevo alimento. Seguir ofreciendo en los siguientes días o semanas  sin presionar (pueden ser necesarias hasta 10 o 15 ocasiones para conseguir la aceptación). La exposición gradual y regular a los alimentos favorece su tolerancia y aceptación a corto y largo plazo.
  • No prefijar una cantidad de comida que se ‘tiene que tomar’. El niño decide cuánto come. Obligar a comer aumenta la insatisfacción familiar y el riesgo de problemas con la comida.
  • Establecer rutinas puede ayudar. Comer en un lugar tranquilo sin distracciones (televisión, móviles), tener un horario aproximado de comidas, etc.
  • Ante las situaciones negativas (no come, no le gusta, se porta mal), mantener una actitud neutra. Evitar enfadarse o no mostrar el enfado.

Más consejos para que el niño coma

  • Disfrutar de la comida en familia, reforzando los logros. Comer en familia con frecuencia se considera un factor de prevención de algunos problemas de salud, alimentación, trastornos de la conducta y comportamiento.
  • No utilizar los alimentos como castigos o premios, ni como consuelo o chantaje.
  • Permitir que el niño manipule la comida. Los niños pequeños aprenden a través del tacto y el olor, y con los alimentos no se trata de una excepción. Por ello, es aconsejable dejarles experimentar con sus sentidos frente a los alimentos.
  • No ofrecer al niño alimentos diferentes del menú. Es fácil caer en el error de dar al niño otros alimentos diferentes de los previstos para que coma. Pero, a la larga, las consecuencias se traducen en que el pequeño es quien decide lo que come, es decir, solo lo que le gusta, con la consecuente restricción en la variedad de alimentos necesarios para tener una dieta equilibrada.

Para evitar que tu hijo tenga algún problema de alimentación, el primer paso es determinar, a través de una evaluación pediátrica, si estamos ante un niño mal comedor o si son los padres quienes piensan que lo es.

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