Primera regla después del parto

Leticia · 14 octubre, 2017

¿Ya te ha venido la regla después de haber dado a luz? La primera regla después del parto no siempre aparece cuando se la espera o debe. Te contamos todo lo que necesitas saber sobre la primera regla después del parto.

Volver a la normalidad después del parto es una tarea difícil. Tu cuerpo, sometido a grandes presiones, cambios, esfuerzos y dolores, necesita tiempo para volver a ser lo que era. Pasa igual con los ciclos menstruales.

Tu cuerpo desencadenó una serie de respuestas hormonales para hacer saber a tu organismo que estabas embarazada. Una vez que has dado a luz, es necesario que tu organismo comprenda que ya no hay un bebé dentro de ti. Se recupera la normalidad, sin duda, pero has de ser paciente. No todo lo que oigas o leas va a ser lo que te pase a ti, y eso no significa que algo vaya mal. Debes ser respetuosa con tu propio cuerpo y su proceso de recuperación.

¿Qué pasa con los ciclos menstruales después de dar a luz?

Simplemente hasta que el cuerpo vuelve a su estado anterior pasa un tiempo. Las hormonas que regulan el ciclo se mantienen en niveles bajos, puesto que después del parto siguen priorizándose aquellas hormonas que te ayudarán a amamantar a tu bebé.

La prolactina, de hecho, es esa hormona que va de la mano de la lactancia, ya que es la encargada de ordenar la producción de leche. Esta misma hormona inhibe la función ovárica, evitando los ciclos menstruales.

LA menstruación postparto llega después de la cuarentena.

A nivel físico, se produce justo después de dar a luz la denominada cuarentena. Este periodo está caracterizado por la acomodación de todos tus órganos internos a su estado anterior al embarazo. Durante la cuarentena no se reactivan todavía los ciclos menstruales, por lo que no hay menstruación posible.

Cuándo aparece la primera regla después del parto

Lo primero que has de saber es que no hay una fecha exacta para que esta primera regla aparezca. Cada mujer es un mundo, y no hay una norma que nos rija al todas. Lo que sí se ha demostrado es que la lactancia puede retrasar ese momento. No quiere decir que mientras des el pecho no tendrás la regla, porque no siempre va a suceder así, pero al menos esta aparecerá algo más tarde.

Así, se estima que aproximadamente entre la semana 7-8 después del parto, las mujeres que no dan el pecho suelen recuperar sus ciclos con relativa normalidad. Sin embargo, par las madres partidarias de la lactancia materna se suele retrasar ese momento hasta después de los tres meses de haber dado a luz.

Cómo es la primera regla después del parto

Cuando acabas de dar a luz pueden aparecer pérdidas de sangre por la zona vaginal. Estas pérdidas no son de menstruación. Se trata de un sangrado normal durante cuarentena o puerperio que se conoce con el nombre de loquios del postparto y cuyo fin es expulsar los restos de placenta, moco cervical y secreciones.

Probablemente la aparición de la primera regla no sea igual a tus menstruaciones anteriores. El cuerpo ha pasado por cambios muy grandes, por lo que es probable que esta vez te pueda doler más o sea más irregular en el flujo. Tranquila, esto es normal.

La menstruación no afecta a la lactancia.

Un dato curioso de esta primera regla es que no es raro que aparezca sin que haya habido un óvulo de por medio. Este fenómeno hace confiar a muchas mujeres en que no se podrán quedar embarazadas. Sin embargo, ¿cómo sabemos si ha habido o no óvulo? No podemos saberlo. Los expertos recomiendan ser precavidos durante las relaciones sexuales después del parto.

¿Afecta la menstruación a la lactancia?

No, no afecta a la lactancia. Se puede dar el pecho y tener la regla sin que esto implique ningún tipo de cambio en la calidad de la leche. En cuanto a la cantidad producida, puede verse disminuida durante la menstruación, aunque no debería ser de manera considerable.

Eso sí, en caso de ver que la cantidad de leche se reduce tanto que no sirve para la alimentación de tu bebé, no dudes en acudir a tu médico. Él te indicará qué hacer en este caso y podrá aconsejarte sobre aquello que es mejor para tu hijo y para ti.