¿Por qué mi parto se retrasa?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 31 enero, 2019
Mónica Heras Berigüete · 1 febrero, 2019
¿Es normal que mi parto se retrase? Conoce los motivos por los que sucede esto y qué puedes hacer para ayudar a que tu cuerpo comience el trabajo de parto.

Lo creas o no, y por mucho que haya avanzado la ciencia, la fecha exacta en la que nacerá un bebé sigue siendo una incógnita. Se hacen cálculos aproximados con los datos de la última fecha de regla y las mediciones que se obtienen a través de las distintas pruebas que se realizan durante el embarazo, pero a ciencia cierta no se puede ser tan precisos como a veces quisiéramos. De ahí que muchas mujeres se pregunten ¿por qué mi parto se retrasa?

Un poco de calma

El tiempo de gestación humana es de entre 37 y 42 semanas; a partir de ahí, se denominan embarazos postérmino.

Te sorprenderá saber que tan solo uno de cada 10 bebés nace en la fecha prevista, mientras que el 15% supera las 40 semanas de gestación.

Las fechas de parto entre gestaciones naturales pueden variar hasta en 37 días”, por lo cual estamos hablando de una variación de más de cinco semanas, concluye el nuevo estudio publicado recientemente en la revista Human Reproduction, con el título: “La duración del embarazo humano y los factores que influyen en su variación natural” (Length of human pregnancy and contributors to its natural variation)

¿Cómo se calcula la fecha probable de parto?

Este cálculo se hace sumando 280 días (40 semanas) al primer día de la última regla. De ahí que en tu primera visita al ginecólogo te pregunten cuándo tuviste la última menstruación. Se suele establecer que la concepción se llevó a cabo 14 días después de esa regla. Pero si tienes un ciclo irregular, tu ovulación pudo producirse en otro momento, alterando este cálculo.

Un parto puede retrasarse por distintos factores, tanto maternos como fetales.

Mi parto se retrasa: Factores maternos

Madre primípara

Si es tu primer parto, es normal que tu gestación se prolongue puesto que la dilatación del cuello del útero es más lenta. Cuando ya ha habido algún parto, este proceso es más rápido ya que el cuello ya se ha dilatado anteriormente.

Estrés

Si estás embarazada y rondando la semana 40, es posible que desde hace ya varias semanas tu entorno esté agobiándote con expresiones del tipo: “¿Todavía estás así?”, lo cual te genera más estrés del habitual en esta situación. Hay mujeres que experimentan miedo al momento del parto, o que se sientan ansiosas ante tanta expectación y esto podría influir en que el parto se retrasara.

Las hormonas

Durante las últimas semanas de embarazo, nuestro cuerpo produce de forma natural prostaglandinas. Estas son las encargadas de provocar cambios en el cuello del útero e inducir las contracciones. Se dan casos de mujeres con una baja producción de esta sustancia, siendo este otro de los motivos que puedes contemplar cuando te preguntes: “¿por qué mi parto se retrasa?”

Mi parto se retrasa: Factores fetales

Pero puede ser que sea tu bebé el que esté provocando ese retraso, bien sea porque el cráneo aún no está bien colocado, o bien porque el bebé no está produciendo las hormonas necesarias para que el parto inicie.

¿Cuáles son los riesgos?

Como ves, el retraso del parto es muy habitual y no tiene por qué conllevar ningún problema. No obstante, siempre hay que estar pendientes ante cualquier cambio y en constate comunicación con tu ginecólogo.

Hoy en día ya no se realiza un recuento diario del movimiento del bebé, puesto que llevaba a errores y generaba aún más ansiedad en la madre.

Lo que le suele preocupar a los médicos es el estado de tu placenta, la cual se va deteriorando muy poco a poco. Afortunadamente, ya existen métodos fiables para conocer su estado y valorar si la placenta aún es capaz de alimentar al bebé o conviene inducir el parto. Pero esto es a partir de la semana 42.

¿Qué puedo hacer para que ponerme de parto?

La movilidad es súper importante para activar el parto ya que ayuda al útero y facilita que el bebé se encaje. Paseos de una hora diaria te vendrán genial, pero si bailas, todavía mejor. Sí, el baile, los movimientos de cintura, son muy efectivos para facilitar el descenso del cráneo del bebé por el canal de parto.

Sí al sexo. La oxitocina, o también llamada «hormona del amor», es una de las sustancias que intervienen en el parto. Esta pasa al torrente sanguíneo durante el parto, la lactancia y el orgasmo o la excitación. De ahí que una noche romántica sea muy recomendable. Además, el estímulo del pene en el cuello del útero genera prostaglandinas, que pueden provocar contracciones.

Ahora ya sabes qué puede estar sucediendo en tu cuerpo, qué puedes hacer para ayudar a tu proceso de parto y cuándo preocuparte.