La oxitocina en el parto: cómo funciona y por qué es importante

Amanda Sánchez Peralta·
29 Febrero, 2020
La oxitocina, también conocida como la hormona del amor, es esencial en el trabajo de parto. Descubre cómo actúa,

La oxitocina es una hormona que libera el hipotálamo debido a impulsos eléctricos en el cerebro. Esta hormona regula patrones sociales, sexuales, intelectuales y paternales. Además, la oxitocina en el parto tiene una función fundamental.

Esta hormona es considerada por muchos “la hormona del amor. Se la conoce por este nombre debido a que el cuerpo la produce ante sentimientos relacionados con la felicidad, por ejemplo el amor, la amabilidad, el orgasmo, la autoestima alta o cuando existe una relación paternofilial entre el bebé y la madre o el padre.

¿Qué papel cumple la oxitocina en el parto?

La oxitocina es la hormona más importante durante el embarazo ya que es la encargada de estimular al cuerpo para el parto. Es la encargada de provocar las contracciones que prepararán a los músculos tanto del cuello uterino como de la vagina para la fase expulsiva del bebé y de la placenta. Después del parto, también es la hormona encargada de que la madre tenga la subida de leche.

Por otro lado, la oxitocina sintética constituye un valioso recurso en partos muy prolongados o en los que las contracciones se detienen. De forma que ayuda a disminuir el número de partos por cesáreas, de partos instrumentales y el sufrimiento fetal.

¿Cómo se administra la oxitocina en el parto?

A pesar de que se han probado varias formas de administración, la más eficaz es la vía intravenosa, ya que imita muy bien el comportamiento de la hormona producida naturalmente. La dosis que se suministra inicialmente es muy baja. Posteriormente, si es necesario, se va aumentando progresivamente en función del efecto que vaya desencadenando en cada mujer.

La oxitocina es una hormona que tiene un papel fundamental durante el parto.

¿En qué casos se administra oxitocina en el parto?

Son muchos los partos en los que hay que recurrir a la oxitocina sintética. Los médicos suelen administrarla para evitar mayores complicaciones cuando se produce alguno de estos casos:

  • El parto se está prologando demasiado debido a la que la madre no produce esta hormona en cantidades suficientes y sus contracciones son escasas o ineficaces.
  • Cuando el parto está ocasionando algún tipo de sufrimiento en el bebé; el más común suele ser cardiovascular.
  • Para inducir un parto debido a que el embarazo está siendo muy extenso y existen riesgos en su continuidad.
  • Cuando se rompe la bolsa amniótica natural o accidentalmente y no existen contracciones que indiquen el comienzo del parto.
  • Para ayudar a expulsar la placenta si las contracciones desaparecen o dejan de ser suficientemente eficaces.
  • Para evitar hemorragias, sobre todo cuando el parto se ha llevado a cabo mediante cesárea (aunque también se utiliza si existen riesgos de hemorragia interna en un parto vaginal).
  • Cuando tras la administración de la epidural, el parto se ha detenido debido a los efectos secundarios de esta.
  • Cuando se produce un aborto espontáneo, para ayudar en la expulsión del feto.
  • También se utiliza para asegurar el estado del bebé cuando hay sospechas de que existe algún problema. La prueba más común es el test de POSE, que consiste en administrar a la madre dosis muy pequeñas de esta hormona para ver si el bebé está sufriendo en ese momento y determinar también si sufrirá en el parto.

¿Duele más que un parto natural?

Muchas veces hemos escuchado de boca de otras madres que la administración de oxitocina en un parto hace que este sea mucho más doloroso; sin embargo, esta afirmación es falsa. La oxitocina sintética cumple la misma función que hubiera desempeñado la hormona liberada naturalmente por la madre. Por ende, las contracciones que provoca son las mismas que se hubiesen desencadenado en un parto natural.

La suministración de oxitocina sintética no produce más dolor durante el parto que un parto natural.

Lo que ocurre es que cuando nos administran la oxitocina en el parto vía intravenosa, en unos treinta minutos aproximadamente se comienza a desencadenar un parto que hasta ahora había sido mucho más lento. En consecuencia, las contracciones son más fuertes y, por ende, el dolor aumenta rápidamente.

Es importante saber…

La oxitocina normalmente tiene un efecto diurético. Por tanto si tu médico, debido a las circunstancias, decide administrártela durante el parto, deberás beber mucha agua previamente para evitar la deshidratación.

Además, se trata de una hormona que regula patrones emocionales. Por lo que en caso de que te administren oxitocina durante el parto, es posible que posteriormente tengas cambios bruscos de humor e incluso problemas de concentración y retención de información.

  • Blanco López, T. D., Suárez Artola, R. S., & Serrano Calderón, A. J. (2012). Uso de oxitocina sintética para inducir el trabajo de parto en pacientes de 15-49 años de edad atendidas en la sala de labor y parto del Hospital Regional Santiago de Jinotepe-Carazo, Marzo-Abril 2011 (Doctoral dissertation, Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, Managua).
  • Caba, M. (2003). Oxitocina: la hormona del amor materno.