La oxitocina en el parto: cómo funciona y por qué es importante

Alba · 30 septiembre, 2017

La oxitocina es una hormona que libera el hipotálamo debido a impulsos eléctricos en del cerebro. Además, la oxitocina en el parto tiene una función fundamental.

Esta hormona es considerada por muchos “la hormona del amor”. Se la conoce por este nombre porque el cuerpo la produce ante sentimientos relacionados con la felicidad, por ejemplo el amor, la amabilidad, el orgasmo, el autoestima alto o cuando existe una relación paternofiliar entre el bebé y la madre o el padre.

En resumen, la oxitocina regula patrones sociales, sexuales, intelectuales y paternales.

¿Qué papel cumple la oxitocina en el parto?

La oxitocina es la hormona más importante durante el embarazo ya que es la encargada de estimular al cuerpo para el parto. Esta hormona es la encargada de provocar las contracciones que prepararán a los músculos tanto del cuello uterino como de la vagina para la fase expulsiva del bebé y de la placenta.

Después del parto, también es la hormona encargada de que la madre tenga la subida de leche.

Por otra parte, la oxitocina sintética ha ayudado a disminuir el número de partos por cesáreas, de partos instrumentales y el sufrimiento fetal debido a la ayuda que proporciona en partos muy prolongados o partos en los que las contracciones se detienen.

¿Cómo se administra la oxitocina en el parto?

A pesar de que se han probado varias formas de administración, la más eficaz es la vía intravenosa, ya que imita muy bien el comportamiento de la hormona producida naturalmente.

Las dosis que se suministra inicialmente es muy baja, posteriormente, si es necesario, se va aumentando progresivamente dependiendo del efecto que vaya desencadenando en cada mujer.

La oxitocina es una hormona que tiene un papel fundamental durante el parto.

No hay que confundir la oxitocina con la epidural, esta hormona no limitará nuestro movimiento en ningún momento.

¿En qué casos se administra oxitocina en el parto?

En muchos partos hay que administrar oxitocina sintética. La mayoría de ocasiones en las que se tiene que administrar la oxitocina se dan cuando la mujer no produce la oxitocina necesaria o existen riesgos en el parto porque se está llevando a cabo muy lento. Los médicos suelen administrar esta hormona de forma sintética para evitar mayores complicaciones cuando se produce alguno de estos casos:

  • El parto se está prologando demasiado debido a la que la madre no produce esta hormona en cantidades suficientes y sus contracciones no son suficientes o eficaces.
  • Cuando el parto está ocasionando algún tipo de sufrimiento en el bebé; el más común suele ser cardiovascular.
  • Para inducir un parto debido a que el embarazo está siendo muy extenso y existen riesgos en su continuidad.
  • Cuando se rompe la bolsa amniótica natural o accidentalmente y no existen contracciones que indiquen el comienzo del parto.
  • Para ayudar a expulsar la placenta si las contracciones desaparecen o dejan de ser suficientemente eficaces.
  • Para evitar hemorragias, sobre todo cuando el parto se ha llevado a cabo mediante cesárea (aunque también se utiliza si existen riesgos de hemorragia interna en un parto vaginal).
  • Cuando tras la administración de la epidural, el parto se ha detenido debido a los efectos secundarios de esta.
  • Cuando se produce un aborto expontáneo, para ayudar en la expulsión del feto.
  • También se utiliza para asegurar el estado del bebé cuando hay sospechas de que hay algún problema. La prueba más común es el test de POSE, que consiste en administrar a la madre dosis muy pequeñas de esta hormona para ver si el bebé está sufriendo en ese momento y determinar también si sufrirá en el parto.

¿Duele más que un parto natural?

Muchas veces hemos escuchado de la boca de otras madres que la administración de oxitocina en un parto hace que este sea mucho más doloroso; sin embargo, esta afirmación es falsa.

Las contraciones que provoca son las mismas que se hubisen desencadenado en un parto vaginal natural. Por lo tanto, no duele más que un parto natural, ya que hace la misma función la hormona sintética que la hormona que hubiera liberado la madre de forma natural.

La suministración de oxitocina sintética no produce más dolor durante el parto que un parto natural.

Lo que ocurre es que cuando nos administran la oxitocina en el parto vía intravenosa porque nuestro cuerpo no produce la cantidad necesaria, en unos treinta minutos aproximadamente se comienza a desencadenar un parto que hasta ahora había sido mucho más lento. En consecuencia, las contracciones son más fuertes y, por ende, el dolor aumenta rápidamente.

Es importante saber…

Si tu médico, debido a las circunstancias que se presenten, decide administrarte este tratamiento hormonal durante el parto, es bueno que sepas que normalmente tiene un efecto diurético y, por lo tanto, deberás beber mucha agua previamente para evitar deshidratación.

Además, al ser una hormona que regula patrones emocionales, debes ser conscientes de que en caso de que te administren oxitocina durante el parto, es posible que posteriormente tengas cambios bruscos de humos e incluso problemas de concentración y de retención de la información.