¿Por qué es bueno esterilizar el biberón?

Corina González · 27 agosto, 2018
La higiene de los utensilios que usamos con nuestros bebés no es algo que podamos descuidar, su manipulación e higienización deben ser cuidadosamente vigiladas.

Desde el momento de su nacimiento, todo bebé está expuesto a microbios y bacterias que atentan contra su salud, sobre todo cuando hablamos del contacto que tienen con los utensilios que sus padres les llevan a la boca, esta es la respuesta a la pregunta: ¿por qué es bueno esterilizar el biberón?

Durante años, esta ha sido una de las discusiones de mayor controversia, puesto que muchos opinan que es necesario mantener la pulcritud en cada cosa usada por el bebé, mientras que otros aseguran lo contrario, que deben dejarlos que se hagan inmunes a ellos.

Lo cierto es que el nivel inmunitario de un recién nacido es nulo, por lo cual los padres deben velar por la higiene de todo lo que le rodea y así prevenir cualquier enfermedad o infección en el bebé.

¿Dónde esterilizar?

De hecho, es muy bueno esterilizar el biberón antes de su primer uso, al igual que los chupetes y las tetinas que use el bebé a diario y, para ello, pueden usarse diferentes técnicas que darán el mismo resultado, como por ejemplo:

  • Lavarlo en el lavavajillas a una temperatura de más de 80 o 90 grados.
  • Hervirlo en agua durante 15 o 20 minutos.
  • Introducirlo en un esterilizador eléctrico durante 5 o 6 minutos.
  • Ponerlo en el microondas dentro de un recipiente no metálico con agua durante 6 minutos.
  • Sumergirlo en una solución química desinfectante durante 30 minutos (tener el debido cuidado, con la cantidades recomendadas).

Es de suma importancia tener en consideración el material del que están hechos los biberones para poder calcular el tiempo que deben permanecer en el esterilizador, ya que si el tiempo se sobrepasa, podríamos dañarlos.

Cuidar la salud de tu bebé es posible con estos trucos para limpiar el biberón del bebé.

Pasos para esterilizar los biberones

Al tener claro cuál es la manera que más favorece una higiene profunda de los biberones del bebé, debemos seguir tres pasos fundamentales para la correcta esterilización de los mismos:

  • Primero: previo a la desinfección, es importante lavar los biberones, tetinas y roscas con abundante agua y jabón; para ello debemos usar un cepillo largo para llegar a todas las equinas y hendiduras. Luego debemos enjuagarlo muy bien para evitar dejar residuos.
  • Segundo: después de lavar bien los utensilios, es importante dejarlos escurrir. No es recomendable secarlos con ningún paño de la cocina, ya que estos suelen tener grandes cantidades de gérmenes que contaminarían lo que acabamos de higienizar.
  • Tercero: por ultimo, y después de que estén bien secos, se procede a colocarlos en el esterilizador de su preferencia. Es fundamental recalcar que los biberones no pueden quedar con humedad antes de realizar esta última fase.

Tras realizar estos pasos, se recomienda usar un envase de sello que sea de uso exclusivo para dichos utensilios, de esta manera se evita que cojan polvo y durarán mucho más tiempo esterilizados.

Además, debes tener en cuenta que no es necesario esterilizar más de una vez al día los biberones, con una será suficiente.

El bebé no cuenta con las defensas necesarias para prevenir infecciones, por eso es muy importante el esterilizador de biberones.

¿Hasta cuándo se debe esterilizar el biberón del bebé?

¿Por qué es bueno esterilizar el biberón? y ¿cuándo es el momento de dejar de hacerlo? La respuesta, aunque a algunos no nos guste, es “hasta que sea necesario”; es preferible hacerlo hasta que el bebé cambie de utensilio para alimentarse. Para algunos padres esta tarea resulta un poco tediosa, pero previene muchas complicaciones de salud comunes en los pequeños.

Una vez que el niño deje el biberón, bastará con realizar un correcto aseo de los artículos que emplee para comer. Así, lo conveniente será utilizar un cepillo o estropajo específico para ellos.

Además, debemos incluir en la lista de artículos que requerirán un aseo profundo frecuente aquellos que los bebés buscan para calmar las molestias de las encías cuando comienzan a aparecer los primeros dientes; normalmente tienden a morder todo lo que encuentran a su paso y, por ende, se meten a la boca cualquier objeto que tengan a la mano.

Es cierto que no podemos esterilizar todo nuestro hogar, pero sí procurar mantenerlo lo más higienizado posible. Al cabo de unos meses de vida y cuando el bebé aumente sus defensas, el riesgo de contraer enfermedades se reducirá notablemente. Así mismo, recuerda que cada caso es diferente, y tu pediatra será siempre quien mejor podrá informarte de lo que conviene a tu bebé en cada momento.