Poner límites a un niño de 2 años formará adultos responsables

Mervis Romero · 8 febrero, 2018
Muchos padres ven a sus hijos de 24 meses muy pequeños para empezar a ponerles normas. Sin embargo, es muy importante poner límites desde una edad temprana, para que los berrinches no se conviertan en la forma de conseguir todo lo que desean.

Poner límites a un niño de 2 años no siempre es fácil, ya que es normal que el niño quiera ser independiente y hacer lo que le apetezca. Además, piensa que al formar un berrinche o una rabieta puede salirse con la suya. Por ello, los padres deben mantener la calma y el equilibrio.

Cuando los padres ponen límites o normas, lo hacen para evitar que el niño se salga con la suya. Además, les enseñan a valorarse y respetarse a sí mismos, y también a los demás. En vista de eso, ¿cómo pueden los padres poner límites? ¿Cuáles son los beneficios de poner límites?

¿Quién es el responsable de poner límites al niño de 2 años?

Ambos padres son los responsables de poner límites a un niño de 2 años, ellos deben estar de acuerdo e informar al resto de la familia para que todos la hagan cumplir. Por ello, a la hora de poner límites, los padres deben tener en cuenta la capacidad que tiene el niño.

7 trucos para poner límites a un niño de 2 años

Los límites son necesarios para que los niños aprendan hasta dónde pueden llegar con sus padres y demás familiares. Entre los límites que los padres pueden colocarles, se encuentran:

1.- Deben darle ordenes específicas y concretas

Puesto que los niños de 2 años no entienden los mensajes abstractos, se les debe explicar qué conductas se desea que tengan. No solamente hay que decirle “pórtate bien” o “siéntate bien”, también se le debe explicar qué entendemos por bien y mal.

Muchos niños no están dispuestos a comer determinados alimentos.

2.- Hablarle de manera firme y tranquila

Se les deben explicar las normas que no están cumpliendo, pero hacerlo de manera tranquila y con un tono serio. Algo que podría ayudar es escribirlas y colocarlas en un lugar visible. En caso de que las incumplan, es bueno recordarles esos límites de forma pacífica pero sin gritarles, ya que podrían actuar peor.

3.- No ceder aunque se enfaden

Los padres deben mantener su postura firmes en el NO, no deben ceder, ya que a veces el niño puede empezar a rogar, llorar o hasta agredir a los demás.

Si se ha establecido una norma, debe mantenerse pase lo que pase; si se cede, el niño va a notar que si empieza a llorar puede conseguir lo que quiera.

4.- Hablarle con frases positivas

Los niños obedecen más los límites que se expresan de manera positiva. En vez de pedirle que no llore, se le puede decir que hable con una voz pausada y baja.

Por ejemplo, si está pegando a otro niño, no se le debe decir solo que no se pega, sino que se debe tratar con amor y respeto a los demás niños.

5.- Ser consciente de la personalidad del niño

Deben pensar en la personalidad del niño, puesto que no todos son iguales. Algunos quizás necesiten una leve advertencia, pero otros necesitan ver a los padres enfadados para obedecer. En caso de que no obedezcan de una vez al mensaje, se les debe repetir una y otra vez.

6.- Debe haber mutuo acuerdo entre ambos padres

Si el padre le prohíbe o no le permite hacer algo, la madre debe respetar esa decisión y apoyarlo y viceversa, porque si se lo permite, el niño va a ver que no vale la pena obedecer la norma que uno de ellos le impuso y buscará al otro para que lo apoye.

7.- Establecerle rutinas

Se deben establecer rutinas y cumplirlas. Si se fijó una hora en específico para comer o dormir, se debe respetar. Esto ayudará al niño a darse cuenta de que a esa hora debe realizar lo que se ha establecido.

Si por el contrario no desea dormir, se le debe llevar a la cama y explicarle que si no duerme temprano amanecerá con sueño y cansado.

Pasar de la cuna a la cama no debe de ser una experiencia traumática para ningún niño

Beneficios de poner límites a un niño de 2 años

Cuando los padres ponen normas y límites al niño, ellos pueden obtener muchísimos beneficios, entre los que se encuentran:

  • A medida que van creciendo, aprenderán que es necesario seguir normas. Esto les beneficiará cuando sean adultos.
  • Serán personas responsables.
  • Les dará seguridad saber qué actitud deben adoptar y qué es lo correcto o incorrecto.
  • Los ayudará en el desarrollo de su autoestima.

En conclusión, poner límites a un niño de 2 años es necesario para que sea obediente y responsable. Aunque parezca complicado, no es algo difícil. Por ello, ponle límites a tus hijos pero siempre con cariño: ellos lo agradecerán cuando sean adultos.