Pictogramas, una forma diferente de aprender a leer

Este artículo fue redactado y avalado por la documentalista Arantza Martín Becerro
27 julio, 2019
A través de las imágenes también se puede aprender a leer.

Aprender a leer, en ocasiones, no resulta sencillo a los niños, menos aún si se trata de niños que tienen necesidades especiales. Sin embargo, no se debe renunciar a esta magnífica actividad que tanta diversión y desconexión les brindará. Una de las alternativas que se ofrecen al aprendizaje de las letras y a la lectura convencional es el uso de pictogramas en las historias de los cuentos.

Por todo ello, a continuación os dejamos una selección de libros infantiles con pictogramas que encantarán a estos pequeños.

¿Qué son los pictogramas?

Como su propio nombre indica, los pictogramas son signos dibujados que representan un significado u objeto. Su objetivo principal es sintetizar un mensaje en tan solo un recuadro que pueda ser comprendido por multitud de personas, independientemente de su lenguaje.

En el caso concreto de los niños con necesidades especiales del que nosotros hablamos, se trata una buena herramienta para que les sea más sencillo comprender y amplíen, así, su vocabulario.

El motivo es que, principalmente los niños con autismo, a través de las imágenes, aprenden más fácilmente, a la vez que son capaces de expresas sus inquietudes y emociones de una manera más sencilla. Además, los pictogramas ayudarán a estos niños a situarse y a anticiparse a lo que ocurrirá a continuación, tan importante para ellos.Pictogramas, una forma diferente de aprender a leer.

Kalandraka y su colección especializada de pictogramas

Kalandraka es una de las editoriales especializadas en el público infantil y juvenil más destacada por la cantidad de fantásticos títulos que año tras año publica. Debido a esta gran repercursión, Kalandraka ha creado la colección Makakiños junto con la Asociación Baión de Tratamiento del Autismo.

Esta colección es el primer proyecto de tipo editorial que se crea utilizando los pictogramas, en este caso, de tipo SPC (Símbolos Pictográficos de Comunicación) junto con las ilustraciones de sus álbumes ilustrados. De esta manera, tanto los más pequeños que todavía no conocen la lectura como aquellos con discapacidad tendrán la posibilidad de disfrutar de la lectura y de sus fantásticas historias.

1. Nicolás cocina sin fuego

Uno de los principales objetivos con los niños con necesidades especiales es que ellos mismos tengan la máxima autonomía posible. En este libro se juntan, por tanto, dos aspectos esenciales:

  • El poder disfrutar de la lectura a través de los pictogramas.
  • Ser capaces de preparar recetas de cocina ellos mismos.

El tema que trata este libro, como ya se ha podido imaginar en el párrafo anterior, es la cocina, pero centrada en recetas sin procesos de cocción en lo que haya que utilizar el fuego. De esta manera, el niño podrá aprender a elaborar sus propias ensaladas, sándwiches o zumos de una manera divertida, y guiados por los pictogramas y las ilustraciones del cuento que tiene como protagonista a Nicolás.

2. ¿A qué sabe la luna?

Esta historia protagonizada por un grupo de animales es uno de los títulos más conocidos y vendidos de la editorial. Por este motivo, Kalandraka ha decidido adaptar la historia a los pictogramas e incluirlo en su nueva colección.

La luna y los animales, dos de los elementos que más llaman la atención a los niños, se fusionan de una forma fantástica con los pictogramas que acompañan a estas fantásticas ilustraciones sobre fondo negro simulando, así, la oscuridad de la noche, donde vive la luna.Pictogramas, una forma diferente de aprender a leer.

3. El pequeño conejo blanco

El pequeño conejo blanco recibió el Primer Premio Nacional de Ilustración. Este simpático conejo es el protagonista de un cuento popular de origen portugués.

A través de un divertido juego de palabras, la moraleja del cuento dará una lección tanto a pequeños como a mayores: la valentía, la amistad y la unión pueden con todo. Un libro recomendado para niños a partir de tres años que encantará a los niños que lo disfruten a través de sus pictogramas por la aparición de los animales humanizados.

4. La ratita presumida

Dos de los cuentos clásicos infantiles también tienen cabida en esta fantástica colección. En este caso, se trata de La ratita presumida y el Patito feo. De esta manera, los niños tendrán la posibilidad de conocer también algunos de los cuentos que marcaron la infancia de sus padres y disfrutar de ellos en familia.

Una estupenda idea para romper barreras que fomenta la inclusión social y la igualdad, así como la posibilidad de que todos disfruten de una de las actividades más bonitas para los niños: la lectura y los mundos de fantasía e imaginación a los que viajen al sumergirse entre sus páginas.

  • Asociación BATA (2015). Nicolás cocina sin fuego. Kalandraka.
  • Greniec, M. (2007). ¿A qué sabe la luna? Kalandraka.
  • Ballesteros, X. (2017). El pequeño conejo blanco. Kalandraka.
  • Suárez, A. (2004). La ratita presumida. Kalandraka.