¿Cómo fomentar la autonomía de tu hijo?

Macarena 10 marzo, 2017

No hay nada más importante que educar niños independientes y libres. Por ello, los padres deben desde edades tempranas fomentar la autonomía de sus hijos. Pues esta es ni más ni menos la base del aprendizaje y desarrollo infantil. Por ello mismo, se trata de un objetivo prioritario en toda crianza.

Ahora bien, ¿por qué es tan importante fomentar la autonomía de tu hijo? En primera instancia porque un pequeño autónomo es un menor capaz de realizar tareas y actividades por sí mismo. Además, se trata de criaturas que sin problemas asumen responsabilidades y poseen gran iniciativa.

Mayores capacidades sociales a la hora de establecer relaciones de todo tipo y menores posibilidades de atravesar problemas de aprendizaje son sus premios. Incluso la seguridad y la confianza se convierte en su carta de presentación por excelencia.

La idea es entonces comenzar a fomentar su autonomía día a día en aquellas situaciones cotidianas del hogar. Así, esta tarea evolutiva se constituye en una clave de la edad preescolar de todo nene. Solo de este modo el infante podrá asumir riesgos, aprender del fracaso o el error y acariciar el éxito.

Claves para fomentar la autonomía en el niño

A continuación compartimos una serie de consejos para fomentar la autonomía de tu hijo. Sin embargo recuerda que ello insume tiempo. Así que no lo dudes un segundo: reserva un momento del día especialmente para esa misión. Sé paciente, respeta sus tiempos y desde luego sé coherente con las tareas asignadas, que se ajusten a su edad.

Por otro lado, recuerda que cada niño es diferente y, por consiguiente, presenta diferentes ritmos de aprendizaje. Resulta fundamental aquí conocer a la perfección sus capacidades, así como reconocer su esfuerzo. Ofrece la oportunidad del intento, no temas al error y celebra cada mínimo acierto. Ello es simplemente aprender.

¡No lo pienses más, haz un bien muy grande a tu hijo de cara a futuro! Arranca desde el año y medio a pedir sus primeros gestos de independencia, los cuales tienen que ver con su motricidad. A partir de los dos años enséñale a comunicarse plenamente, especialmente en el ámbito emocional.

Lo mismo ocurre en el caso de la alimentación, la limpieza e higiene, comportamientos básicos de convivencia e incluso a la hora de vestirse. Recién a partir de los cinco años comienza a abrirse el abanico de tareas y actividades a realizar.

Fomentar la autonomía: 6 consejos para conseguirlo

  • Permite que se valga por sí mismo. Deja que actúe solo, sin importar las consecuencias mínimas. No importa lo que demore o cuánto se equivoque al principio, ¿acaso tú naciste sabiéndolo todo? Paciencia y perseverancia son el secreto, pero siempre permanece cerca para ofrecer apoyo y ayuda.
  • De ofrecer opciones a elegir y enseñar a buscar soluciones se trata. Evita planificar y establecer horarios rígidos. Que escoja alternativas de ocio e incluso aquellos relacionados a sus gustos personales. También es bueno mostrarle la fuente que solucione sus dudas o inconvenientes. Ilumina el modo de proceder y alimenta su curiosidad.
  • Enséñale a pensar. Esto es fundamental. No importa el tiempo que demore, ni lo dubitativo que se muestre el niño. No des respuestas automáticas, anímalo a pensar sus propias respuestas, a elaborar sus teorías. Su razonamiento, imaginación y creatividad te lo agradecerán en su vida adulta.
  • Bríndale su espacio (físico y emocional). No fuerces al niño a hacer lo que no quiere. Deja que elija el momento y el lugar adecuado. Si no quiere comunicar las anécdotas del día, aguarda a su momento sin atosigar con preguntas. Tampoco oses a invadir su privacidad. Puedes destinar un espacio de tu casa para la hora de juego, lectura, meditación o descanso.
  • No lo desanimes, ni lo limites. Deja que el niño pruebe y experimente libremente y sin temor de errar. Ellos tienen el invaluable don de imaginar aventuras y proponerse fabulosos retos fabulosos a corto plazo. Aliéntalo, disipa inquietudes, enséñale a levantarse de la caída y a reflexionar sobre ella. Si es necesario, muestra caminos alternativos y establezcan nuevas metas.
  • Mide las instrucciones y demandas. Ofrece tareas que el niño esté capacitado a hacer según su edad, y que realmente sepa hacerlas. Para ello es necesario antes brindarle explicaciones y ofrecer instrucciones cortas, claras y sencillas. Conviértete en su ejemplo y guía para que aprenda e implemente por su cuenta.
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