6 cuentos infantiles clásicos

Este artículo fue redactado y avalado por la documentalista Arantza Martín Becerro
· 26 marzo, 2019
Las cuentos infantiles clásicos siempre son una muy buena opción para nuestros pequeños.

Aunque la literatura infantil y juvenil avanza a pasos agigantados, existe una serie de libros e historias que a pesar del paso de los años no pasan de moda. Nos referimos a los cuentos infantiles clásicos, aquellos que nuestros abuelos leyeron a nuestros padres, nuestros padres nos leyeron a nosotros, nosotros leemos a nuestros hijos y que aseguramos que la transmisión seguirá.

A continuación te dejamos una pequeña muestra de estos cuentos clásicos infantiles para que revivas tu infancia y puedas transmitirle todas estas historias a los más pequeños de la casa.

Cuentos infantiles clásicos

Caperucita Roja

Por todos es conocida la pequeña niña con su caperuza roja a la que su madre envía a casa de su abuela para llevarle comida y medicinas. Esta historia refleja dos valores esenciales.

En primer lugar, el valor de la familia unida, concretamente de caperucita tanto con su madre como con su abuela. En segundo lugar, el rechazo que deben tener los niños a los desconocidos.

Los siete cabritillos

En esta historia de una familia de cabritillos, una madre debe salir a comprar dejando a sus siete hijos en casa. Esta les advierte de que no deben abrirle la puerta a nadie y que cuando ella llegue les hará una señal para que sus hijos sepan que es verdaderamente ella.

La entrada en acción de un lobo que se los quiere comer nos mostrará una serie de aventuras que terminará con la tripa del lobo llena de cabritillos. En ese momento, el amor de la madre, uno de los valores fundamentales de esta historia, hará que tenga el coraje y la fuerza necesaria para rajarle la tripa al lobo y sacar a sus hijos de dentro.

De nuevo, uno de los valores principales del cuento nos muestra el rechazo a los desconocidos, un aspecto tan importante a tratar en la etapa infantil.Cuentos infantiles clásicos.

Los tres cerditos

Las casas de los tres cerditos y los soplidos del lobo para derrumbarlas y comerse a los cerditos es una historia que nos ha acompañado desde hace muchos años.

Son muchos los valores que se quieren transmitir con este cuento a los niños, como el esfuerzo y las ganas a la hora de hacer las cosas, así como que la cooperación y el trabajo en equipo hacen que las tareas sean más sencillas.

Más cuentos infantiles clásicos

La princesa y el guisante

La princesa y el guisante es uno de los cuentos infantiles clásicos que nos ofrece una de las lecciones de vida más importantes: las apariencias engañan.

Pero estas apariencias son las que la reina rechaza de una princesa que llega con un aspecto deplorable al castillo donde viven ella y su hijo, el cual está buscando mujer para casarse.

Un guisante será la clave para que la reina cambie de opinión después de que la princesa haya dormido mal al notar debajo de 20 colchones el famoso guisante, pues solo las verdaderas princesas tienen la piel tan fina.

Ricitos de oro

Uno de los mejores cuentos clásicos infantiles para enseñar a los más pequeños de la casa el valor del respeto a los demás y a su intimidad es el que tiene como protagonista a una pequeña niña de rizos dorados que, sin permiso, entra, come y duerme en una casa que está habitada por una familia de osos.

En el momento en el que la familia de los osos llega a la casa y descubre a la niña, esta, asustada por lo que está viendo, decide echar a correr a través del bosque cuando se da cuenta de lo que ha hecho.Cuentos infantiles clásicos.

La lechera, uno de los cuentos infantiles clásicos más conocidos

Este sencillo cuento describe el camino al pueblo de una fantasiosa joven que va pensando lo que hará con el dinero que le ofrecerán por las grandes cantidades de leche que va a vender.

Todos estos pensamientos irán dirigidos a tener más y más dinero cada vez, hasta que, de pronto, tropieza en el camino y toda la leche que llevaba se derrama, por lo que ya no hay dinero para nada por no estar atenta al camino.

En definitiva, el valor que a través de esta historia se quiere transmitir es que no debemos ser avariciosos ni demasiado fantasiosos con las cosas que no tenemos y queremos conseguir, pues en ocasiones estos pensamientos pueden truncar nuestro futuro.