Peligros de los embarazos a una temprana edad

Naí Botello · 25 junio, 2018
Se estima que, en la mayoría de los países de Latinoamérica, cien de cada mil adolescentes quedan embarazadas. Considerando esta cifra tan elevada, vale la pena preguntarse qué tipo de riesgos para la salud de la joven y del feto puede acarrear ser madre a temprana edad. 

Los peligros de los embarazos a una temprana edad son múltiples. Las adolescentes pueden presentar desde partos prematuros, abortos espontáneos e infecciones, hasta desgarres vaginales y cervicales al momento del parto.

Los embarazos a edades muy cortas se catalogan como gestaciones de alto riesgo y se requieren atenciones particulares para garantizar el mejor estado de salud de la joven y del feto.

Si bien una educación sexual adecuada puede prevenir en un alto grado el embarazo adolescente, cuando ya es muy tarde y la joven está encinta, llevar correctamente los cuidados médicos de este delicado embarazo puede hacer la diferencia.

Peligros de los embarazos a una temprana edad

Los embarazos a una temprana edad, o los embarazos adolescentes, se definen como aquellos en los que la madre se encuentra en un promedio de edad entre los 12 y los 18 años. En algunos casos extremos se han registrado niñas embarazadas a los 10 u 11 años.

Las gestaciones dentro de ese rango de edad se consideran de alto riesgo, ya que pueden traer consecuencias negativas a la salud de la madre y el feto. La lista de complicaciones es larga y abarca problemas tanto físicos como psicológicos.

Complicaciones físicas para la salud de la madre

Las afecciones físicas, desde luego, pueden variar según la edad que tenga la joven embarazada. Sin embargo, en casi todos los casos están expuestas a:

  • Hemorragias.
  • Abortos espontáneos.
  • Partos prematuros: en casi la totalidad de los casos, los partos se adelantan a la semana 36 o 37 de gestación
  • Infecciones urinarias.
  • Preeclampsia.
  • Anemia.
  • Desgarros vaginales o cervicales en el parto.
  • Muchas veces, se debe recurrir a cesáreas para poder recibir al niño.
  • Problemas con el útero luego del parto al quedar distendido o tardar mucho tiempo en recuperar su estado normal.
La contención familiar es primordial ante los peligros de los embarazos a una temprana edad.

Problemas psicológicos en la madre luego del parto

Los embarazos a una temprana edad no acarrean solamente problemas físicos para la madre, sino que también pueden traer dificultades anímicas, mentales y sociales a las madres jóvenes. Tras el nacimiento del bebé, muchas mujeres reportan:

  • Rechazo hacia el bebé: al ser aún muy jóvenes y no comprender las obligaciones vinculadas a la maternidad, muchas madres comienzan a sentir rencor y frustración, al igual que sentimientos encontrados o de culpa.
  • Se sienten rechazadas socialmente y pierden la interacción natural con las personas de su edad debido a que deben cumplir con las labores maternas.
  • Se sienten continuamente juzgadas por sus padres o familiares; sienten que cargan un peso por sus malas acciones o por sus errores.

“Llevar correctamente los cuidados médicos de los embarazos a temprana edad puede hacer la diferencia”

Peligros de los embarazos a una edad temprana para el feto

Los niños cuyas madres han sido adolescentes o mujeres de corta edad durante la gestación también pueden sufrir problemas de salud vinculados a los altos riesgos de este tipo de embarazo.

En los casos en los que las madres tienen menos de quince años, se corre el riesgo de que el niño presente malformaciones, trastornos del desarrollo y continuos problemas generalizados de salud. En el 50% de los casos, los bebés pueden morir en las primeras semanas de vida.

Debido a la inmadurez del útero de la madre, la mayoría de los niños de madres adolescentes tienen un peso inferior al recomendado. Además, pueden sufrir cuadros de desnutrición y anemia. 

Ya en la etapa escolar, en la infancia y en la adolescencia, los niños cuyas madres los concibieron en edades entre los 12 y los 16 años, presentan la tasa de aprendizaje escolar más baja con respecto a sus compañeros.

La educación sexual es fundamental para evitar los embarazos no deseados.

Prevención del embarazo precoz

La educación sexual, hoy más que nunca, debe ser una prioridad en todos los hogares. Todas las ONG se abocan a realizar campañas informativas en los colegios e instituciones para que los adolescentes sepan las consecuencias de iniciar su vida sexual a corta edad y sin la ayuda de métodos anticonceptivos.

En algunos países de Latinoamérica, como por ejemplo Argentina, en la actualidad se está debatiendo muy fuertemente la legalización del aborto, con el fin de proveerle asistencia a aquellas mujeres que no deseen llevar adelante un embarazo. En México, en tanto, los anticonceptivos reversibles y de larga duración se les suministran de forma gratuita a las jóvenes que los soliciten.

Por último, es importante subrayar que, en caso de que en el hogar se encuentre una joven adolescente embarazada, es imprescindible un control prenatal exhaustivo. También el respaldo y la ayuda de los familiares serán de suma utilidad para garantizar la buena salud de la madre y el bebé.