La pedagogía Cossettini

07 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la pedagoga María Matilde
Hablamos sobre las principales características de una propuesta pedagógica llevada a cabo por una maestra llamada Olga Cossettini. Su principal objetivo era dar vida al aula escolar.

En la historia de la pedagogía, han existido maestros y profesores que tuvieron la valentía de emprender cambios respecto de las tradicionales formas de educación. Y la escuela que hoy tenemos es fruto de esas ideas y experiencias de educadores que han defendido una escuela útil y conectada con la vida.

En este sentido, la pedagogía de Olga Cossettini, aunque ha sido menos menos conocida y reconocida, presenta unas innovadoras experiencias de formación que han supuesto un importante legado para la pedagogía moderna.

¿Quién fue Olga Cossettini?

Olga fue una maestra y pedagoga nacida en Rosario, provincia de Santa Fe, Argentina, en el año 1898. Y, de la mano de su hermana Leticia, dedicó toda su vida a la educación y a la transformación de la escuela tradicional, una escuela basada en el aprendizaje memorístico, en los castigos y reprimendas, y escindida del contexto social, laboral y político.

Es importante transmitir una buena educación ambiental para niños y tener presente la pedagogía Cossettini.

En el marco de las ideas de las Teorías de la Escuela Nueva, Olga Cossettini, en la Argentina del siglo XX, formó parte y lideró un gran proyecto educativo. Proyecto que se materializó en 1930, en una experiencia piloto, en un colegio de Rafaela, ciudad de la provincia de Santa Fe, bajo el nombre de Escuela Serena o Escuela Viva, y cuya finalidad era dar otro sentido a la vida escolar.

Escuela Serena, principales ideas de la pedagogía Cossettini

El foco de atención de la pedagogía de Olga Cossettini giraba en torno al niño y su potencial. Es decir, se basaba en la idea de que los niños podían y debían aprender muchas otras cosas, más allá de lo estrictamente enciclopédico, y con métodos tradicionales. Así, la pedagogía Cossettini defendía la libertad de los niños para aprender utilizando su imaginación, su creatividad y sus sentidos puestos en la práctica.

En este sentido, Olga fue muy estudiosa tanto de la biología como de la psicología del niño. Y, para poder comprender mejor su individualidad y personalidad, organizaba, con los alumnos, experiencias educativas muy innovadoras para su época.

Así, el contacto con la naturaleza, las excursiones, las salidas al campo, a parques y plazas eran, para esta maestra, la metodología educativa por excelencia.

Además, también organizaba talleres de teatro y títeres, de música, danza y coros, y también de poesía. Y en todas estas experiencias el objetivo pedagógico de Olga era poner en contacto a los niños con su entorno más cercano.

Con lo cual, todas estas actividades giraban en torno a realidades conocidas para los niños y propias de sus situaciones afectivas y familiares.

Niño explorando e investigando la naturaleza.

En definitiva, la esencia de la pedagogía Cossettini estaba en que los niños vivieran y aprendieran de lo cotidiano. Y lo cotidiano es naturaleza, es juego, son bailes y ritmos, es solidaridad y compañerismo. En palabras de Olga, “se trataba de una reforma profunda de la vida de la escuela que, con espíritu nuevo, iba abrir de par en par las puertas del aula a la vida”.

La escuela activa de Olga Cossettini, un legado pedagógico muy activo

El mayor aporte de la pedagogía Cossettini es haber puesto en tela de juicio una educación teórica, disciplinante, y alejada de la esencia del niño, y proponer una educación para la libertad de pensamiento, real y estimulante.

Muchas de las ideas, reflexiones y experiencias educativas de Olga Cossettini, como educadora, han quedado plasmadas en múltiples publicaciones y libros. Así, estudiosos de la historia de la pedagogía pueden conocer más sobre sus innovadoras experiencias educativas.

Porque nuestra escuela actual se ha nutrido de la visión transformadora de maestras como Olga. Y, gracias a lo cual, los niños de hoy tienen acceso a una educación más integral, viva, activa, compleja y conectada con el mundo.