Parto eutócico y distócico: ¿cuál es la diferencia?

Francisco María García · 21 octubre, 2017

Parto eutócico y distócico: ¿qué son? Es probable que, en algún libro o revista sobre embarazos, hayas leído comentarios sobre ellos o haya surgido como tema de conversación entre amigas. A continuación te enseñamos a diferenciar entre un parto eutócico y distócico y te contamos las características de cada uno.

Parto eutócico y distócico

Una clasificación técnica de los partos es la que distingue entre el parto eutócico y distócico. Se usa casi exclusivamente a nivel médico. Pero, ¿a qué se refiere específicamente esta distinción?

Parto eutócico

Es el que se desarrolla sin que se requiera la intervención del médico. Es el parto tradicionalmente considerado natural y que se realiza por la vía vaginal. Cuando se prevé un parto eutócico, la fecha del nacimiento no se puede determinar con total certeza. Se estima una probable, y luego la naturaleza es la que tiene la última palabra. Este tipo de parto generalmente se da entre la semana 37 y la 41.

El parto eutócico y distócico presenta diferencias considerables.

Llegado el momento, el bebé se coloca naturalmente con la cabeza en el canal de parto, esto es, la zona del pubis de la mujer. Con las contracciones y los pujos, se impulsa al bebé, que ya quiere salir. El objetivo de la intervención del médico es acompañar a la mujer y estabilizarla emocionalmente. También deberá vigilar que no se produzca ningún desajuste eventual que obstaculice el nacimiento normal.

Algunas mujeres optan por la anestesia epidural. Otras, deciden exponerse a los dolores para no perderse ninguna sensación del momento del nacimiento de su hijo. En caso de que no se aplique anestesia, debe controlarse especialmente a la madre. Los dolores pueden agotarla, provocarle miedo y cierto descontrol. La respiración ayudará mucho en este momento a mantener la calma.

El parto eutócico es el que la naturaleza ha previsto para todas las mujeres y el que menos riesgos conlleva, tanto para la madre como para el niño”

Parto distócico

Se produce cuando se presentan algunas complicaciones que exigen la participación del médico. Las causas de este tipo de partos se llaman “distocias”. Se clasifican en dos grupos, según se deban a la madre o al bebé.

  1. Las distocias maternas, obedecen a condiciones de la madre.
  2. Las distocias fetales, determinadas por la situación del bebé.

Distocias maternas

En este grupo se ubican anomalías en el organismo de la mujer que está dando a luz. Pueden ser de dos tipos:

  • Las distocias mecánicas son las que afectan a la estructura ósea de la pelvis. Hay ocasiones en que después de la dilatación se diagnostica la falta de espacio en la zona pélvica que permita la salida del bebé. Hay otras distocias mecánicas que tienen que ver con el útero o el canal de parto. Afectan a las partes blandas. En estos casos será el obstetra quién decida cómo proceder.
  • Las distocias dinámicas son las que afectan a la posibilidad del útero de contraerse. Pueden perjudicar las contracciones en su frecuencia e intensidad. En ocasiones, estas distocias provocan contracciones demasiado fuertes. En otras, son muy débiles y poco frecuentes. También se incluyen en estas distocias dinámicas las contracciones no rítmicas. Estos problemas pueden interferir también en el parto.
El dolor abdominal es habitual durante el embarazo.

Distocias fetales

  • Bebé en situación transversal u oblicua. Es un caso de distocia fetal. El niño no se ubica en posición cefálica. En lugar de introducir la cabeza en la pelvis de la mamá, se presenta transversalmente. Seguramente, en esta situación el obstetra decidirá realiza una cesárea.
  • Presentación en posición podálica o de nalgas. En este caso son los pies o las nalgas los que se ubican en el canal de parto. Es probable que el médico opte por hacer una cesárea. Si las condiciones fueran óptimas, no se descartaría totalmente el parto vaginal.

¿Se puede prevenir un parto distócico?

Las investigaciones indican que hay condiciones previas al parto que permiten anticipar posibles distocias. Entre ellas se encuentran la edad avanzada de la madre, y el tamaño y peso excesivos del bebé. También está el caso de un trabajo de parto muy prolongado. Se trata de alertas que determinarán la atención especial del médico para controlar posibles inconvenientes.

Se suele recomendar a la mujeres embarazadas que se muevan y caminen antes del momento del parto. Cambiar de postura durante el preparto puede ayudar al bebé a colocarse bien y prevenir así los partos distócicos. Además, las técnicas de relajación y de respiración profunda pueden contribuir a aumentar la seguridad de la futura madre.