Párpados caídos: causas y tratamiento

Astrid Moreira · 26 octubre, 2018
Si bien no suelen ser una condición grave, si no se consulta a tiempo con un médico, los párpados caídos pueden generar complicaciones en la visión del niño.

Los párpados caídos son conocidos como ptosis; esta afección se produce cuando el párpado está más abajo de lo que debe estar, por lo que afecta total o parcialmente la visión. Puede darse en uno o en ambos ojos del niño, tanto de forma congénita como por otros factores que perjudican directamente al párpado.

¿Cuáles son sus causas?

Existen diversas causas que pueden estar relacionadas a los párpados caídos. Entre las principales, podemos encontrar:

  • Congénita: Ocurre cuando el músculo elevador del párpado del ojo no se desarrolla completamente durante la gestación del bebé.  
  • Al momento del nacimiento: El músculo del párpado del bebé se puede ver afectado por el uso de fórceps (instrumento para ayudarlo a salir durante el parto).
  • Trastornos con el movimiento de los ojos: Están ligados a problemas con los músculos del movimiento de los ojos.
  • Problemas con el cerebro y el sistema nervioso: En ocasiones, se puede tratar de la existencia de una anomalía cerebral o de una enfermedad neuromuscular que afecte a los ojos.
  • Inflamación: Aquí se incluyen otros factores no asociados a la deficiencia del músculo que controla los párpados, tales como el crecimiento de tumores en el párpado, alergias, traumatismos o conjuntivitis.
Los controles rutinarios ayudan a detectar la mirada perdida en los bebés.

Síntomas más comunes

Los párpados caídos se suelen detectar aproximadamente a los seis meses de vida, debido a que el bebé comienza a estar más tiempo despierto y puede ser más expresivo con su rostro. En caso de que ocurra, se suele observar:

  • Inclinación hacia atrás de la cabeza para poder ver (cuando esto ocurre, el pequeño suele padecer de tortícolis crónica).
  • Elevación de la ceja: Para levantar el párpado caído.
  • Exceso de lagrimeo: Producción exagerada de lágrimas.
  • Falta de visión: Ceguera parcial o total en el niño. 

Consecuencias de los párpados caídos en bebés y niños

La ptosis no es una condición grave, pero si los párpados caídos llegan a cubrir la pupila parcial o totalmente, pueden comprometer la visión y producir alguno de estos problemas:

  • Ambliopía u ojo vago: Genera la disminución de la visión de uno o ambos ojos en el niño.
  • Estrabismo o bizquera. Es una condición de alteración en la que los ojos no ven en la misma dirección o, en el caso de la bizquera, se cruzan como resultado de un control bajo de los músculos oculares del infante.

“Si los padres notan que el pequeño tiene un párpado caído o un párpado se descuelga o se cierra súbitamente, es fundamental consultar directamente con un especialista”

Tratamiento

Se puede decir que, generalmente, el único tratamiento efectivo para reparar los párpados caídos es una intervención quirúrgica. No hay ningún ejercicio ni medicina que fortalezca el músculo que controla el movimiento de los párpados.

No obstante, como especifica el Instituto de Microcirugía Ocular (IMO), se debe revisar de forma periódica desde al nacimiento al niño con ptosis congénita. El oftalmólogo debe evaluarlo y considerar un próximo procedimiento. 

  • Control periódico: Es necesario cuando se trata de ptosis congénita (de nacimiento), para poder descubrir tempranamente alguna dolencia que le afecte.
  • Oclusión del ojo sano: En el caso de que requiera corrección óptica con lentes y haya adquirido ambliopía (disminución de la visión), se procederá a tapar el ojo sano, para tratar de forzar el ojo afectado.
  • Intervención quirúrgica: Los especialistas sugieren que sea a partir de los tres o cuatro años, o incluso hasta los cinco años, debido a que el niño puede cooperar más. Sin embargo, en los casos de pérdida de la visión se realiza de inmediato, independientemente de su edad.
La visita al oculista es fundamental para prevenir los párpados caídos.

Recomendaciones

Cuando los infantes presenten párpados caídos, lo primero que hay que hacer es llevarlos al pediatra. Es importante que los padres ataquen el problema a tiempo para evitar complicaciones que puedan desencadenar en la falta de visión de uno o ambos ojos de forma permanente, según destaca la Academia Americana de Oftalmología.

El médico tratante lo remitirá al especialista, quien procederá a concretar los exámenes pertinentes y realizará un diagnóstico para poder llevar a cabo los tratamientos adecuados. De este modo, los padres seguirán las indicaciones del especialista para tener un resultado óptimo.

Por lo tanto, lo más idóneo es que dicha corrección se lleve a cabo en la infancia, incluso antes de que el niño inicie el colegio. Con esto, se evita que esta patología afecte su rendimiento escolar, su desarrollo con relación a su entorno y su socialización.

Es fundamental que, al momento de que los padres noten alguna anomalía en el pequeño, consulten con un especialista en el área. Esta medida es esencial para evitar daños a la salud del niño a futuro.