Conjuntivitis en bebés, ¿cómo tratarla?

Francisco María García · 14 agosto, 2018
La conjuntivitis en niños es una enfermedad bastante frecuente, que debe tratarse desde la aparición de los primeros síntomas. Normalmente, la causa es algún tipo de infección, agentes alérgenos u otros elementos en el ambiente. ¿Cómo se puede prevenir y tratar esta patología?

La conjuntivitis es una infección bastante común, que se puede dar habitualmente en bebés y niños. Por ello, es sumamente importante conocer cuáles son los síntomas, las causas y el tratamiento de esta problemática.

¿Qué es la conjuntivitis?

En término médicos, la conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, una membrana que cubre los ojos y los párpados. Cuando esta se inflama, los vasos sanguíneos se ven mucho más y el ojo se percibe más rojo. Además, la conjuntivitis en bebés también produce lagrimeo con secreciones.

Este tipo de inflamación puede ser causada por algún tipo de infección, un alérgeno o algún otro agente en el ambiente que sea irritante. La conjuntivitis puede ser viral o bacteriana, y cualquiera de ellas resulta muy contagiosa; por ello, se deben tomar ciertos cuidados para evitar su contagio.

Síntomas de la conjuntivitis en bebés

Es fundamental tratar la conjuntivitis en bebés lo antes posible desde la aparición de los síntomas, que suelen ser variados y depender de la causa. Sin embargo, hay algunas reacciones visibles que son generales en cualquier tipo de conjuntivitis, y son los siguientes:

  • Inflamación y enrojecimiento: este es uno de los principales síntomas de la conjuntivitis. Es un indicio visible que permite darse cuenta de la presencia de este tipo de afecciones; la inflamación y el enrojecimiento se pueden observar en la parte blanca del ojo y también en el interior del párpado.
  • Más lagrimeo de lo habitual y secreciones: cuando los bebés padecen de conjuntivitis, se produce un flujo mayor de lágrimas. Otro síntoma típico de la conjuntivitis en bebés, además de la inflamación, es la secreción de una especie de mucosa. Esta secreción suele ser de color blanco, amarillento o verdoso.
  • Picazón, ardor y mayor sensibilidad: en las afecciones de conjuntivitis en bebés, es común que los pequeños se sientan mal e inquietos, ya que produce picazón y ardor en los ojos. Además, genera una mayor sensibilidad a la luz.
Las causas de la conjuntivitis en bebés son principalmente tres: por virus, bacterias o por alérgenos.

Causas de la infección

Las causas de la conjuntivitis en bebés son principalmente tres: por virus, bacterias o por alérgenos. Cuando la infección es viral, además de los síntomas propios de la conjuntivitis, el bebé presenta señales típicas de un resfriado.

Si la infección es de tipo bacterial, la secreción será amarilla y espesa. Esta es una de las causas más comunes; en la mayoría de los casos, al principio solo afecta a un ojo, aunque puede pasar fácilmente al otro.

Por último, se distingue la conjuntivitis por causa de alérgenos. A pesar de que las reacciones alérgicas son poco habituales en los bebés, estas pueden generarse por agentes externos como el polen, el polvo o los animales.

“La conjuntivitis es una inflamación de la conjuntiva, una membrana que cubre los ojos y los párpados. Cuando esta se inflama, los vasos sanguíneos se ven mucho más y el ojo se percibe más rojo”

¿Cómo se trata la conjuntivitis en bebés?

El tratamiento de la conjuntivitis depende del tipo de infección a través del que se desarrolla. En general, una vez comenzado el tratamiento, las mejoras comienzan a verse y sentirte entre las 24 y 48 horas; todos los tratamientos deben aplicarse durante cinco y siete días para que sean efectivos.

Cuando la infección está causada por una bacteria, los médicos generalmente recetan pomadas o gotas antibióticas. Frente a esta situación, es fundamental lavarse bien las manos antes de aplicar la pomada o las gotas. También es conveniente completar el tratamiento tantos días como el médico haya indicado.

Otro síntoma típico de la conjuntivitis en bebés, además de la inflamación, es la secreción de una especie de mucosa.

La conjuntivitis viral es una de las más comunes; suele desaparecer por si sola en el transcurso de una a dos semanas. En este tipo de infección, se sugiere siempre mantener los ojos del bebé limpios, lavarlos con agua tibia y quitar la secreción seca que va quedando.

Por último, si la infección está causada por una bacteria o agente externo, es importante identificarla para mantener alejado al bebé. Tanto la conjuntivitis alérgica como la bacteriana son infecciones que resultan sumamente contagiosas; por ello, es fundamental lavarse bien las manos antes y después de curar los ojos de los bebés.

En conclusión, la conjuntivitis es una infección bastante común en los bebés y, por lo general, desaparece en pocos días. Por supuesto, siempre es recomendable consultar un médico, sobre todo para determinar el tratamiento adecuado con base en la causa de la conjuntivitis.

El seguimiento de las instrucciones del profesional y el mantenimiento de la higiene más adecuada son las claves para prevenir y curar la conjuntivitis en bebés.