Papilla de arroz para bebés: receta y beneficios

Llega el momento de empezar a ofrecer sólidos a los bebés y la papilla de arroz es una de las opciones favoritas. ¿Sabes por qué? Te enseñamos a prepararla.
Papilla de arroz para bebés: receta y beneficios
Saúl Sánchez Arias

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias.

Última actualización: 14 agosto, 2023

Cuando los niños comienzan a probar alimentos nuevos, pueden aparecer algunas dudas sobre cuáles son las mejores opciones. Y la papilla, como por ejemplo la de arroz, es una excelente preparación para este fin.

Esta garantiza el aporte de carbohidratos en las primeras etapas de la vida, además de contener otros nutrientes valiosos. En general, es alrededor de los 6 meses (nunca antes) cuando ya están preparados. Mientras, la leche materna o la de fórmula es la única fuente alimenticia que necesitan.

Así que, a continuación, os mostraremos una receta sencilla para estos primeros purés y conoceremos algunos trucos y beneficios que conlleva su ingesta.

Cómo elaborar una papilla de arroz casera

Bol de puré de arroz para bebés.
La papilla de arroz es fácil de hacer en casa y puede tener la consistencia deseada, que se adapte mejor a las preferencias del bebé.

Los purés, papillas y triturados son una de las formas habituales de empezar a dar alimentos a los bebés (distintos a la leche). A veces, lo más rápido y sencillo es elegir aquellas que ya están listas para preparar y que se pueden comprar en los supermercados.

Pero hacer estas papillas en casa no tiene ningún secreto, es más económico y de esta forma se evitan ingredientes no necesarios. Hay que tener en cuenta que algunas opciones comerciales pueden contener edulcorantes o aromas, que es mejor evitar.

Es posible emplear diferentes líquidos para esta receta: agua, leche materna, leche de fórmula o, incluso, caldo de verduras (sin sal añadida). Lo mejor es adaptarse a los gustos del bebé y usar el que genere mayor aceptación de su parte.

Ingredientes

  • 50 gramos de arroz.
  • 200 mililitros de líquido (a elección, según las opciones mencionadas).
  • Un chorro de aceite de oliva virgen extra.

Paso a paso

  • Primero, ponemos a hervir el arroz en agua abundante, sin sal ni condimentos añadidos. Una vez esté bien cocido, lo colamos y reservamos.
  • A continuación, vertemos el arroz en un vaso de batidora y añadimos el líquido elegido. Trituramos bien hasta obtener una masa homogénea. La textura se puede corregir añadiendo más o menos cantidad de leche, agua o caldo.
  • Ahora, colocamos de nuevo la papilla de arroz en un cazo y calentamos hasta que tenga la temperatura adecuada. En el momento de servir, añadimos un poco de aceite de oliva.

Para elaborar esta receta podemos emplear arroz integral o blanco. El primero se puede dar desde los inicios de la alimentación complementaria, tal como indican los expertos en salud del departamento de Newfoundland y Labrador, en Canadá.

De forma adicional, hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:

  • Si se usa leche de fórmula, hay que seguir las instrucciones de preparación en las dosis adecuadas. Para bebés menores de un año no se puede usar leche de vaca que no sea adaptada para dieta infantil.
  • Si se usa caldo vegetal o de pollo, tienen que ser opciones sin sal añadida.


Recomendaciones adicionales

La papilla de arroz es una de las múltiples formas en las que se pueden empezar a ofrecer cereales a los bebés. Estos últimos representan una buena fuente de energía y nutrientes y suelen ser bien aceptados por los pequeños.

Para muchos padres, iniciarse con purés y triturados es la primera opción. No obstante, también es posible ofrecer el arroz medio triturado (sin llegar a convertirlo en papilla) o entero (si se opta por hacer Baby Led Weaning).

El arroz es uno de los granos más elegidos al principio, ya que es accesible y no tiene gluten. No obstante, a medida que se van introduciendo alimentos nuevos, lo más adecuado es combinarlo con otros cereales como el maíz, la avena, el trigo, la quinoa o el mijo (entre otros).

De este modo, aumenta la variedad de la dieta infantil. Además, también disminuye la posible ingesta de arsénico, que puede ser problemática para los bebés si se abusa mucho de este cereal.

Tal como indican desde la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), se puede eliminar una parte del arsénico del arroz cuando se cuece en abundante agua y esta se desecha tras la cocción.

Por último, ya hemos comentado que hacer las papillas en casa es siempre una opción saludable y segura. Pero, el grano de arroz no contiene hierro, un mineral que sí que se añade en la mayoría de opciones comerciales. Por este motivo, es imprescindible asegurar que la alimentación de los niños tiene suficientes alimentos que aporten hierro. Si se usa leche de fórmula, también se puede elegir una marca que esté enriquecida.

¿Cómo se conserva la papilla de arroz?

Cuando se cocinan alimentos para los bebés, lo más recomendable es hacerlos al momento. De este modo, están más sabrosos y se reduce mucho el riesgo de deterioro y de posible enfermedad transmitida por alimentos.

De nuevo, de la mano de la FDA podemos conocer algunos consejos imprescindibles para cocinar alimentos seguros:

  • Respetar las principales reglas de higiene alimentaria.
  • Conservar la papilla en el refrigerador (no más de 24 horas) si se prepara con antelación o para transportar. La temperatura ideal es de 4 grados. En el momento de comerla es necesario calentarla bien.
  • Preservar el puré de arroz en recipientes herméticos para mantenerlo protegido de la contaminación cruzada.

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Algunos beneficios de la papilla de arroz para los pequeños

La papilla de arroz ofrece varios beneficios al bebé cuando se introduce en el contexto de una dieta variada y equilibrada. Tal como apuntan Klerks, Bernal, et al., la introducción de cereales representa un excelente aporte de energía y nutrientes. Estos son necesarios a partir del sexto mes, cuando la leche (materna o de fórmula) ya no es suficiente.

Los carbohidratos son el componente principal del arroz, que también contiene una pequeña proporción de proteína. Esta cantidad se ve aumentada cuando se usa leche para hacer la papilla. La ingesta proteica es necesaria para el correcto funcionamiento, desarrollo y crecimiento del organismo.

Asimismo, el arroz es una fuente destacada de algunas vitaminas del grupo B. Por último, destacamos que posee fibra y carbohidratos no digeribles, que benefician su microbiota.

La papilla de arroz es muy fácil de preparar en casa

Elaborar este tipo de purés de cereales para bebés es sencillo y su ingesta es tan válida (o más) que la de las papillas ya listas para tomar.

Los granos pueden formar parte de su alimentación desde el inicio de introducción de los sólidos y les aportan una buena parte de la energía y los nutrientes que necesitan a diario. 

En este momento de la vida, introducir alimentos variados es positivo para aumentar su futura aceptación y adherencia a una dieta saludable. En caso de tener dudas, lo mejor es consultar con el equipo de pediatría o con un especialista en nutrición infantil.


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