El óxido nitroso, un calmante para el parto

Fernando Clementin · 17 marzo, 2018
Para las mujeres que desean evitar la epidural, hay una forma innovadora que se usa cada vez más en el mundo: el óxido nitroso. Permite tener un parto más natural, aunque el dolor se siente un poco más.

¿Has visto en las películas o caricaturas el famoso ”gas de la risa”? Se trata del óxido nitroso y, desde hace algún tiempo, viene siendo usado como calmante a la hora de dar a luz. Lo llamativo es que los resultados parecen ser positivos. Repasamos más sobre esta curiosa técnica.

Países como Canadá, Inglaterra, Finlandia, Suecia y Australia utilizan habitualmente este gas para anestesiar a las mujeres durante la labor de parto.

Es un componente con un aroma ligeramente dulce y bajo en toxicidad. Además, para estas ocasiones, se lo mezcla con otro 50% de oxígeno; esto recibe el nombre de entonol.

¿Cuál es el efecto del óxido nitroso?

Al ser utilizado como analgésico, la acción del óxido nitroso es la de neutralizar las transmisiones cerebrales de dolor.

Sus primeros usos en el ámbito de la medicina estaba relacionado a las extracciones dentales. Claro está, se trataba de un dolor que poco tiene que ver con el dolor de parto.

En principio, las mujeres experimentan algo de mareo y relajación. Si bien el dolor se percibe, el gas provee una sensación de alivio y de control del dolor.

Por lo general, se lo utiliza como único medio analgésico. Comparado con la anestesia epidural, su eficacia es algo menor en cuanto a la reducción del dolor.

Ventajas del óxido nitroso como calmante en partos

Pese a que en algunos países, como Estados Unidos, cuestionan su funcionamiento y hasta se ha llegado a prohibir, el óxido nitroso cuenta con las siguientes virtudes:

  • Posee acción rápida. Como no se disuelve en sangre y otros tejidos, provee una anestesia rápida. Asimismo, su efecto también desaparece poco después de suspender el suministro.
  • Se elimina eficazmente. Esto se hace mayormente a través de los pulmones, aunque también se han detectado mínimas difusiones a través de la piel. El tiempo aproximado de eliminación es de dos minutos.
El óxido nitroso permite tener un parto más natural que la epidurial.

  • No afecta al feto ni a la madre. También se ha comprobado que no presenta consecuencias negativas para la lactancia ni tampoco reprime las contracciones uterinas.
  • Es fácil de suministrar. Se procede a colocar una mascarilla a la madre y, en cuestión de segundos, este ingresa por vía pulmonar. Además, es la propia mujer quien administra las dosis.
  • Sensación de parto natural. Quienes lo han usado remarcan que el óxido nitroso permite tener un parto más natural que la epidural. Aunque el dolor se siente un poco más, no se pierde la sensación ni el control de la puja.
  • Es más económico que la epidural. 

“El parto es la única cita a ciegas en la que estás segura de que conocerás al amor de tu vida”
—Anónimo—

¿Cómo se usa?

La curiosidad de este método es que es la propia madre quien dosifica la inhalación. ¿Cómo funciona? Una vez colocada la mascarilla y según la fase del parto, la mujer realiza inhalaciones más o menos profundas, siguiendo también las indicaciones de la partera y las enfermeras.

Antes de cada contracción, se debe inhalar de forma profunda y lenta. Como tarda aproximadamente 30 segundos en hacer efecto, suele coincidir con el momento de mayor dolor. Una vez que se va su efecto, la contracción ya habrá terminado.

Esta es la base de su uso: hacer coincidir su punto máximo de analgesia con el máximo dolor de la contracción. Con un par de intentos, las parturientas suelen lograrlo.

El óxido nitroso está contraindicado en casos de hipertensión arterial.

Desventajas del óxido nitroso

La primera de ellas tiene que ver con la intensidad del dolor. Como es analgésico y no anestésico, reduce el dolor pero no lo suprime. Por lo tanto, si se hace insoportable, la mujer deberá recurrir a otros métodos más potentes.

Por otra parte, suele generar náuseas. En ocasiones estas pueden ser muy molestas. Ocurre entre el 25% y el 30% de las veces que se utiliza en partos.

Finalmente, aunque en mucha menor medida, también pueden aparecer otros efectos secundarios:

  • Sequedad de boca.
  • Somnolencia.
  • Zumbidos en los oídos.
  • Alteraciones en la memoria.
  • Hormigueos.
  • Sensación de euforia.

Lógicamente, existen casos en los que su uso está contraindicado. Es así cuando la madre sufre de problemas pulmonares o hipertensión craneal. Sin embargo, no sucede muy frecuentemente.

Como conclusión, se puede afirmar que se trata de un método seguro para las mujeres que prefieran su utilización. Al fin y al cabo, es una elección de cada una: no todas padecen el dolor de la misma forma.