Descubre el dolor que experimentamos las madres durante el parto

Macarena · 25 agosto, 2017

“Agonía pura”, así suelen definir muchos el dolor que experimentamos la mayoría de las madres durante el parto. Profundo, intenso, envolvente. Realmente es muy complejo intentar de definirlo, o cuanto menos de describirlo. Inexplicable cómo el amor anestesia nuestro cuerpo para hacer tolerable este momento único.

Como pueden deducir, la ciencia se pronunció al respecto.

Incluso ofreció interesantes comparaciones que nos acercan a una somera aproximación de lo que siente toda madre el día más importante de su vida. “Del mismo dolor, vendrá un nuevo amanecer”, reza la poesía de una canción popular. Nada mejor para describir esa cita donde se conoce al verdadero amor de nuestras vidas.

El mundo exige resultados. No le cuentes a otros tus dolores del parto. Muéstrales al niño

-Indira Ganghi-

El dolor de las parturientas, en números

Según establecen en diversos estudios científicos, el cuerpo humano puede tolerar hasta 45 unidades de dolor. Sin embargo, las mujeres que dan a luz mediante un parto natural a sus bebés traspasan ampliamente tal valor promedio.

Pues durante el parto una madre puede llegar a experimentar hasta 57 unidades aproximadamente. Pero esto no es nada. Porque tanto si este dato te parece ínfimo o si estás profundamente sorprendida, no puedes ignorar sus equivalencias.

Según investigadores, el dolor que toda mamá experimenta durante el parto vaginal se equipara al de una quebradura simultánea de 20 huesos. Nada más ni nada menos que eso. Tan asombroso y curioso, como sinceramente admirable la valentía y fortaleza femenina en esta maravilloso acto de amor.

El dolor del parto 2

Dar a luz es el único dolor en la vida que vale la pena sufrir

-Anónimo-

Ahora bien, seguramente te estás preguntando “¿es posible medir el dolor ajeno?”. La realidad es que existe otro estudio. En él afirman que cuando hablamos de tal sufrimiento nos referimos a la respuesta de las células nerviosas (nociceptores).

Las mismas reaccionan a los dolores que superan un umbral determinado, enviando señales a la médula espinal y al cerebro. Ello concluye en el dolor, y en una reacción que intenta calmar esa incomodidad o malestar. Como conclusión del estudio, resulta muy complejo medir el dolor, dado que es subjetivo.

Todo por el amor de madre a hijo

Sea como fuere, la gran mayoría de las madres que enfrentaron este -aún mágico- momento, entiende a la perfección de lo que hablamos. Por esto mismo, creerá totalmente ciertas las equivalencias establecidas. Pero aún así sabe muy bien que eso no es lo más importante, o lo que más recuerda de “su día especial”.

Porque en definitiva el amor de una madre por sus hijos es mucho más fuerte que cualquier padecimiento. Se trata de una fuerza motriz que nos empuja a lograr aquello que creíamos imposible. Nos dota de una valentía y una fortaleza que desconocíamos profundamente.

Nos empuja a seguir, a vencer todo obstáculo. A olvidar dolores, a derribar temores y a desechar dudas. Nuestros hijos, así, se convierten en esa debilidad que nos convierte en seres realmente poderosos. Nos llenan de energía, nos empujan a conseguir imposibles.

El dolor del parto 3

Hay lugares en el corazón que no descubres hasta que amas a un niño

-Anne Lamott-

Por eso y por mucho más estamos frente a una nueva oportunidad para agradecer a nuestras madres por darnos la vida. Guerreras del amor, artesanas de la vida, protectoras de sueños. Gracias a ellas llegamos a este mundo, y también debido a ellas somos lo que somos.

En definitiva, celebramos más que una cuestión meramente biológica sino también social. Pues qué más da si el niño llegó por parto natural o cesárea. Si después de todo, en el fondo se esconde ese mismo amor que no entiende de límites pero sí conoce de esfuerzo, sacrificio y dedicación.