6 razones para no chantajear a los niños con Papá Noel

Chantajear a los niños con que Papá Noel no les traerá regalos si se portan mal es un error. Te en este artículo por qué debes evitarlo.
6 razones para no chantajear a los niños con Papá Noel
Mara Amor López

Escrito y verificado por la psicóloga Mara Amor López.

Última actualización: 23 diciembre, 2021

Seguro que muchos de nosotros alguna vez hemos utilizado a Papá Noel o a los Reyes Magos para chantajear a los niños y pedirles que se porten bien.

A veces, los padres nos sentimos frustrados porque nuestros hijos tienen comportamientos que no son adecuados y en esos momentos utilizamos frases desafortunadas. Por ejemplo, “si no te portas bien, Papá Noel no te traerá regalos” o “como sigas comportándote de esa manera los Reyes Magos te traerán carbón”.

¿Quién no ha oído estas frases alguna vez cuando era niño o se la dice ahora a sus hijos? Suele ser un recurso muy socorrido y fácil en el que muchos caemos, pero existen importantes razones para no hacerlo. ¿Quieres saber cuáles son? No dejes de leer.

Por qué no debes chantajear a los niños con Papá Noel

Utilizar a Papá Noel o a los Reyes Magos para conseguir que los niños se porten bien es un error. Esta técnica destroza muchas cosas buenas de la mente infantil, pues estas figuras forman parte del pensamiento mágico y de la ilusión. Por medio de ellas, los pequeños reciben regalos, cariño y amabilidad de una manera un tanto difícil de explicar.

Este tipo de pensamiento dura pocos años y la magia y el misterio acaban por desaparecer al cabo de un tiempo. Por este motivo, no debemos romper la ilusión antes de tiempo, porque esta les ayuda a crecer y a desarrollarse.

A continuación, te vamos a dar todos los motivos por los cuales el chantaje con Papá Noel o los Reyes Magos es una mala opción. ¡Apunta!

1. Condicionamos el amor del niño a su comportamiento

Niño abrazado a su madre.

Si les decimos a los niños que no recibirán regalos de Papá Noel o de los Reyes Magos si no se portan bien, lo que hacemos es condicionarles el amor a su comportamiento. Le negamos su valor real, que es independiente de sus acciones.

En definitiva, los padres somos los seres representados por esas figuras mágicas y a través de esas amenazas les transmitimos que nuestro amor no es incondicional, sino que depende de la forma en la que se comportan.

2. Dañamos la autoestima del niño

Aunque no vayamos a cumplir las amenazas, estas dañan de todos modos la autoestima de los niños. Les hacen pensar que no se merecen los regalos, que “no lo valen tanto”. Pero no hay nada más lejano de la realidad.

3. Incitamos al niño a comportarse en base a los premios o a los castigos

Estas frases amenazantes orientan al niño a actuar en base a la consecución de premios o a la evitación de los castigos. No debemos olvidar que tipo de este aprendizaje resuelve la situación momentánea, pero no se mantiene a lo largo del tiempo.

4. Conseguimos que los niños obedezcan por el miedo a perder los regalos

Si amenazamos en nombre de estas figuras mágicas, los niños obedecerán solo por temor a perder sus regalos. Esto limita la comprensión de los pequeños y la forma de actuar por criterio propio, lo que además los inhibe de confiar en sí mismos y en sus padres.

5. Establecemos etiquetas totalitarias “bueno-malo” para categorizar a las personas

Cuando calificamos al niño con etiquetas de bueno o malo (“has sido malo y no te traerán regalos”) le enseñamos que hay personas merecedoras de este beneficio y otras que no. De esta forma, asume que los niños que más regalos han recibido son mejores que los otros.

Esta conclusión es bastante cruel, ya que no todos los padres tienen la misma economía para poder comprar los mismos regalos a sus hijos. Y sin darnos cuenta, le damos a los niños el mensaje de que quien más tiene es superior al que menos tiene, en términos materiales.

6. Mentimos y perdemos credibilidad

Ya tenemos los regalos comprados y escondidos a la espera de la Nochebuena. Entonces, por medio de las falsas amenazas de que no recibirán regalos si se portan mal, perderemos credibilidad ante ellos. Así mismo, les daremos a pensar que aunque hagan lo que no deben, recibirán lo que piden.

Es muy importante que seamos consecuentes con lo que decimos y que cumplamos con lo que prediquemos. De lo contrario, nuestra credibilidad desaparecerá ante sus ojos.

Niña triste porque le afecta la crítica excesiva de su padre.

Chantajear a los niños con Papá Noel no es buena idea

Como has visto en este artículo, chantajear a los niños con que Papá Noel no les traerá regalos sino se portan bien no es para nada beneficioso. Aquí te hemos contado algunas de las razones por las cuales deber evitar este tipo de actitudes.

En Navidad o en cualquier otro momento del año no debemos intentar que los niños se comporten bien a base de chantajes o amenazas. Porque además de dañarlos, no les damos las verdaderas razones por las que su comportamiento tiene que ser modificado.

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