¿Niños con enfermedad o niños traviesos?

Adrianazul 21 abril, 2016

El dilema de si el niño es travieso o si tiene una enfermedad, trastorno o déficit de atención, principalmente lo sufren los padres. Siempre hay claves además de especialistas adecuados que pueden despejar esa duda con objetividad. Las líneas entre lo que se considera un comportamiento “normal” y este tipo de condiciones siempre son delgadas para nosotros, pero para los expertos son claras, pues se basan en los síntomas

 Cada vez se diagnostica a más niños en el mundo con trastornos de conducta como el déficit de atención (ADD, por sus siglas en inglés). Según un estudio reciente el uso de fármacos para tratar estos trastornos se ha triplicado desde 1993.

Y cada vez más nos preocupamos por el hecho o la posibilidad de tener a un hijo medicado. Nos preguntamos si estará mi hijo enfermo o solo es un niño travieso. Para lo cual es bueno tener los síntomas claros. Los niños con ADD, según explica un artículo de la BBC Londres, presentan problemas de atención, impulsividad, e hiperactividad.

Para hacer un diagnóstico, señalan los expertos, esos síntomas tienen que ser persistentes y estar presentes en todos los ambientes en el que se mueve el niño, es decir, la casa, la escuela, etc. Debido a estos síntomas tienen dificultades para interactuar socialmente, problemas de comportamiento y mal rendimiento escolar, señala la nota de prensa.

girl-474126_640

TDH una enfermedad diagnosticable

Los críticos afirman que la mala conducta infantil se está sobremedicando y que se están utilizando etiquetas médicas para disculpar la rebeldía infantil. El problema hasta hace algunos años era que no había una prueba para el trastorno y se le diagnostica basándose en un cuestionario subjetivo.

Y por suerte la historia ha cambiado. Investigadores de la Universidad de Cardiff han conseguido establecer, por vez primera, las diferencias genéticas que presentan niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) con respecto a niños que no padecen este trastorno. Los científicos esperan que esta constatación de la relación entre genética y TDAH permita evaluar clínicamente con rigurosidad una condición muy prevalente en niños y jóvenes, así como ayudar a superar su estigma.

El descubrimiento consiste en lo siguiente: El trastorno por déficit de atención con hiperactividad tiene un origen genético. La investigación realizada por el equipo de científicos de la Universidad de Cardiff, en Gales, evidencia que el TDAH es un trastorno del desarrollo neurológico o, en otras palabras, que los cerebros de niños con TDAH son diferentes a los cerebros de otros niños.

Según declara la investigadora en un comunicado de la Universidad de Cardiff: “Demasiado a menudo, la gente cree que este trastorno es causa de una mala educación o de una dieta pobre. Ahora se puede afirmar con confianza que el TDAH es una enfermedad genética, y que los cerebros de los niños que padecen esta condición se desarrollan de manera distinta”.

ninos-desorden

9 datos de la enfermedad

  • El TDAH se da con mayor frecuencia en varones que en niñas, pero su incidencia no presenta diferencias entre diversas áreas geográficas, grupos culturales o niveles socioeconómicos.
  • Actualmente, se estima que el TDAH afecta a entre un 5% y un 10% de la población infantil y juvenil, y que representa entre el 20% y el 40% de las consultas en los servicios de psiquiatría infanto-juvenil.
  • Es un trastorno heterogéneo del desarrollo de naturaleza neurobiológica. Es un desorden biológico que tiene amplias repercusiones en la conducta de quien lo padece.
  • Se caracteriza por una atención lábil y dispersa, impulsividad e inquietud motriz exagerada para la edad del niño.
  • Este trastorno es conocido desde 1902.
  • Lo que más caracteriza a un niño con este trastorno, es su falta de atención. Cualquier detalle lo distrae, a mayores estímulos su dificultad para concentrarse aumenta.
  • En casa tienen dificultades para seguir órdenes, parece que no escuchan cuando se les habla, son desorganizados, nunca saben donde han dejado sus cosas, sus juguetes, pierden el material escolar y son descuidados.
  • En el colegio cometen errores por no fijarse en los trabajos o en las diferentes actividades a realizar. Con frecuencia saltan de una tarea a otra sin terminarla, ya que evitan situaciones que implican un nivel constante de esfuerzo mental.
  • Con frecuencia actúa de forma inmediata, sin reflexionar, sin pensar en las consecuencias o en el riesgo o el peligro, ni para sí mismos, ni para los demás.
Te puede gustar