Niños caprichosos con la comida, ¿cómo actuar?

¿Los almuerzos y cenas son un suplicio porque tu hijo se niega a comer alimentos fundamentales para su desarrollo? No te preocupes, aquí te damos consejos para actuar frente a niños caprichosos con la comida.

¿Eres de esas madres a las que les toca luchar durante cada almuerzo y cada cena contra niños caprichosos con la comida? ¿No sabes qué hacer para salir de ese acotado y poco nutritivo menú infantil ideal basado en salchichas, pizzas, helados, galletas y chocolate?

Entonces este artículo sobre los niños caprichosos con la comida será muy útil para ti, porque en él encontrarás los motivos por los cuales tu hijo se niega a comer otro tipo de alimentos y cómo puedes dar fin a este suplicio gastronómico que te tiene tan preocupada.

Niños caprichosos con la comida, ¿es normal?

Es absolutamente normal que los pequeños de entre 2 y 5 años tengan este comportamiento a la hora de ingerir determinados productos, por el cual se niegan a comer frutas, verduras y pescados, inclinándose hacia las pastas, carnes procesadas y dulces.

La experta en nutrición y vocera de la Academia de Nutrición y Dietética, Ximena Jimenez agrega al respecto que “especialmente los niños de edad pre-escolar son con frecuencia caprichosos y delicados a la hora de comer”.

Para que el chico crezca sano, los especialistas recomiendan ofrecer variedad de alimentos a fin de garantizar en su edad adulta una mejor elección de alimentos. Si brindamos a los menores una alimentación con grandes contenidos de azúcar, grasa o sal, de adulto seguirá comiendo del mismo modo.

Por qué los niños son caprichosos con la comida

Esta situación es realmente estresante, no solo para las madres que experimentan una gran frustración e impotencia, sino también para todo el entorno familiar. Mas es importante determinar los motivos por los que sucede esto a fin de conocer la manera adecuada de actuar frente a estas situaciones:

Uno de los niños caprichosos con la comida

  • Alta sensibilidad. Algunos pequeños son extremadamente sensibles a los olores de algunas comidas -llegando a experimentar nauseas y vómitos-, muchos son sensibles a los sabores amargos mientras que otros, a las texturas de algunos alimentos. En este caso, no desesperes ni te preocupes, pues afortunadamente el sentido del gusto evoluciona conforme la edad del nene.
  • Miedo a lo nuevo o desconocido. Esta causa representa a la gran mayoría de niños caprichosos con la comida, grupo denominado “neofóbico” en tanto se trata de menores que temen a los alimentos nuevos, por lo que se niegan a comer aquello que no hayan probado antes o productos de determinados colores.
  • Aburrimiento. A veces, lo que se esconde detrás de los niños caprichosos con la comida no es más que aburrimiento al comer dado que éste es, para ellos, un momento eterno. Al final, ese interminable plato llegará a su fin cuando mamá o papá coman sus alimentos, con lo cual él podrá levantarse de la mesa para ir a jugar.
  • Actitud de auto-afirmación o llamado de atención. Es a través de esta conducta alimentaria donde la criatura intenta demostrar que, incluso a la hora de sentarse a comer, decide qué, cómo y cuándo. Este comportamiento también puede obedecer a una forma de manipulación en pos de llamar nuestra atención.

Hora de actuar: 10 consejos para niños caprichosos con la comida

El desafío de toda madre consiste en cambiar los hábitos alimenticios de los niños caprichosos con la comida para que puedan desarrollarse sanamente. Para ello, es fundamental que -paulatinamente- comiencen a incorporar a su dieta frutas y vegetales.

  • Permíteles participar de la antesala de cada comida. Un primer paso es dejar a los menores elegir la fruta y verdura a consumir ya que, al comprar, estarán más interesados y se sentirán partícipes de la preparación del almuerzo o cena. El segundo paso implica involucrarlos en el lavado de los mismos, y el tercero es invitarlos a preparar la comida, donde tu hijo se animará a probar lo que está haciendo.
  • Dale opciones para que elija. De acuerdo a un estudio realizado por la Universidad de Pennsylvania, los chicos se sienten más a gusto comiendo frutas y vegetales cuando pueden elegir entre otras opciones. Según esta investigación, los menores prefieren las frutas antes que las verduras. Además, los expertos señalan que es mejor preguntar “¿Quieres brócoli, coliflor o zanahoria?” que “¿te sirvo brócoli?”, por cuanto brindas una variedad de colores, sabores y texturas.
  • Haz de la comida algo divertido. ¿Todavía no probaste con moldes infantiles y cortes o presentaciones de frutas y verduras en forma entretenida? ¡Impleméntalo, podrías sorprenderte con los resultados! Asimismo, puedes preparar gelatina o postres con leche dentro de moldes desmontables.
  • Respeta su apetito y reduce cantidades. Una regla de oro a la hora de lidiar con aquellos niños caprichosos con la comida es no obligarlo a comer si no tiene ganas porque puedes provocar cierta aversión por la comida. Sirve porciones pequeñas y agrega más a medida que el niño lo pida.
  • No cedas a las comidas “especiales”, al principio pueden ser un alivio, pero luego se convertirán en un calvario. Si acostumbras al menor a disponer de un plato especialmente elaborado para él, resultará imposible modificar hábitos. Los pediatras sugieren no darle de comer hasta que no tenga apetito: ¡Se levantará con un hambre voraz que lo hará comer lo que le sirvas!
  • Establece horarios, y ¡respétalos! Lo ideal es seguir siempre una rutina, es decir, que todos los miembros de la familia se acostumbren a respetar los horarios de cada comida. Si saben que en instantes será el almuerzo o cena, evitarán “picotear” antes.
  • La cena, un encuentro familiar sin distracciones. Los niños que cenan con sus familias suelen alcanzar la ingesta diaria recomendada por la OMS. Tal como lo demostró un estudio británico publicado en la Revista de Epidemiología y Salud de la Comunidad, aquí los chicos ingieren cinco porciones de frutas y verduras por día. Será fundamental que prevalezca el diálogo para evitar todo tipo de distracción. Así que apaga la tele y retira los juguetes de la mesa.
  • Ten paciencia y constancia. Según especialistas, las criaturas necesitan probar varias veces un alimento para finalmente incorporarlo. Incluso, muchas veces necesitan tocarlo u olerlo previamente. ¡Déjalo experimentar! Y para incluir alimentos nuevos, hazlo de a uno junto a la comida preferida de tu hijo.
  • Evita castigar o premiar con alimentos. Craso y recurrente error el de premiar al pequeño con postres o dulces o castigarlo con su ausencia. Con estas medidas el niño pondera alimentos preciados y desvaloriza otros.
  • ¿Y si te quitas las dudas con su pediatra, gastroenterólogo o nutricionista? Tanto los caprichos con su comida, como frente a un posible déficit de crecimiento, sobrepeso u obesidad, lo ideal es consultar al médico.
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