Mitos y realidades acerca de la gripe infantil

Marisol · 3 diciembre, 2015

Con respecto al tema de la gripe, sus síntomas y lo que se hace para curarlos, hay una gran cantidad de mitos y soluciones populares que no siempre son las más adecuadas. Veremos cuáles de estas creencias comunes son acertadas y cuáles no.

Lee con atención y revisa si el libro de remedios de la abuela concuerda o no con la información que te presentamos y toma las medidas necesarias cuando se presente una afección de este tipo:

Mitos sobre la gripe infantil

Mito: los niños necesitan comer en cantidades mayores durante el resfriado para evitar la fiebre.

¡Verdadero! Cuando los niños están enfermos requieren calorías para ayudar al cuerpo a combatir la infección. Es importante que se alimenten bien y que tomen una cantidad suficiente de líquidos para que no lleguen a un estado de deshidratación.

Mito: el clima frío aumenta la posibilidad de sufrir de resfriados.

¡Falso! Los resfriados son infecciones que se dan en la parte superior del tracto respiratorio, no son causados por la influencia del clima sino por la acción de virus. Exponerse a condiciones climáticas frías no debilita al sistema inmunológico, pero sí hace que los niños permanezcan más dentro de casa y estén expuestos a una mayor cantidad de agentes contaminantes.

Mito: las fiebres altas ocasionan lesiones en el cerebro.

¡Falso! La fiebre, por sí misma no causa daño cerebral. Este mito proviene de una de las consecuencias de la meningitis, una infección que se manifiesta con la fiebre y que sí ocasiona daños en el cerebro.

Mito: las mucosidades de color amarillo o verdoso en un resfriado, indican una infección bacteriana que debe ser tratada con antibióticos.

¡Falso! Estas emisiones de mucosidad durante ciertas etapas del resfriado son normales. Por lo general, las secreciones en un comienzo son claras y aguadas y luego son más espesas y cambian de color.

La necesidad de antibióticos se puede considerar cuando la mucosidad verdosa ha estado presente por un período de más de 10 días porque los síntomas del resfriado no suelen durar más de 10 – 14 días, dependiendo del caso.

Rose's First Flu

Mito: la vacuna para el resfriado causa resfriados.

¡Falso! Los virus que están presentes en las vacunas han sido inactivados, lo que causa que estos agentes ya no puedan causar infecciones. La vacuna puede causar síntomas similares a la afección pero es solamente un efecto secundario normal por la vacuna e incluso puede coincidir con la acción de otro agente viral presente en el entorno.

Mito: los medicamentos anti gripales de libre venta también funcionan para los niños.

¡Falso! La Academia Americana de Pediatría ha expresado que los medicamentos de libre venta para aliviar los síntomas de la gripe no son efectivos para los niños menores de 6 meses y tienen contraindicaciones peligrosas. Para los niños es más conveniente usar acetaminofén o ibuprofeno y remedios caseros tradicionales.

Mito: siempre es necesario llevar a los niños al doctor cuando tienen un resfriado

¡Falso! En muy pocos casos se requiere atención médica para tratar un resfriado; ten en cuenta que los medicamentos y los tratamientos de este tipo solamente son necesarios cuando hay complicaciones y requiere especial cuidado cuando el niño es menor de 3 meses.

Mito: los suplementos dietarios como el zinc, la vitamina C y otros similares, pueden suavizar los síntomas del resfriado.

¡Verdadero! Siempre y cuando se haga de forma habitual, este tipo de suplementos hace que los episodios de resfriados sean menos frecuentes y menos severos. El uso de estos suplementos requiere del aval de tu doctor para garantizar que no se presenten contraindicaciones indeseadas.

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Mito: el que los niños que vayan al jardín de infantes o a un lugar en donde tiene contacto con otros pequeños, aumenta la posibilidad de resfriado en los niños.

¡Parcialmente verdadero! Es cierto que durante el primer año en que los niños acuden a un jardín infantil, hay más posibilidades de que se den resfriados porque hay más contacto con virus de diferentes tipos.

Después de un año de haber estado en una escuela o en un jardín, el riesgo de sufrir resfriados disminuye notablemente. Según estudios adelantados en el tema, cuando los niños desarrollan cierta resistencia a este tipo de virus, durante años posteriores sufrirán de una menor cantidad de resfriados.