Mi hijo es muy sensible ¿Cómo ayudarlo a que supere las dificultades?

Mervis Romero · 28 enero, 2019
¡Mi hijo es muy sensible! Es probable que te angusties por ello, al pensar que tu pequeño exagera mucho las situaciones. No obstante, esto es algo normal en muchos niños, que desarrollan una alta sensibilidad. Solo es necesario aprender a entenderlos y ayudarlos a controlar sus sentimientos.

Todos los seres humanos tenemos una gran cantidad de emociones y algunas se desarrollan más que otras. No obstante, hay algunos que demuestran mucho más sus sentimientos. Es por eso que quizás ciertos padres o tú mismo digas «mi hijo es muy sensible». Sin embargo, esto no es necesariamente malo. Más bien, tiene muchas cosas positivas. A continuación, aprende un poco más sobre ellas y cómo ayudar a tus hijos a sacarle provecho.

¿Cómo saber si mi hijo es muy sensible?

Existen muchos factores que pueden indicarte que tienes en casa un niño sensible, al cual debes cuidar con mucho amor. He aquí los más importantes:

  • Los niños sensibles tienden a ser muy cariñosos. Por eso, necesitan que les demuestren mucho amor y que los quieren.
  • Su capacidad para sentir es mucho más fuerte de lo normal. De hecho, sus sentimientos y emociones son tan intensos que puede abrumarse.
  • Por lo general, los niños sensibles se consideran más maduros que los demás. Esto se debe a que muestran una profunda comprensión y empatía por otros.
  • Además, cualquier cosa que le hagan o le digan les afecta demasiado.
  • Si tu hijo es muy sensible, evitará a toda costa los entornos tensos y conflictivos.
  • Es muy probable que tiendan a sufrir de miedos.
  • Quizás tenga muy desarrollados los sentidos. Además, relacionan los aromas, colores y sabores con algún momento específico o experiencias vividas.
  • Tienen muy buena intuición para reconocer si a alguien le gusta algo o no.

Aspectos positivos de que los niños sean sensibles

Se considera que un porcentaje menor de niños son de temperamento sensible. Sin embargo, esto no es una enfermedad ni algo por lo que tildarlos de raros. Así que, en vez de decir «mi hijo es muy sensible», podrías decir ¡qué hermosa es la personalidad de mi hijo! Y es que un niño con gran sensibilidad es capaz de percibir el mundo de una manera distinta.

Además, no actúan movidos por el impulso, sino que se detienen a pensar en todas las posibilidades. Saben qué es el dolor, así que evitan sentirlo todo lo que pueden. Entienden el sufrimiento ajeno, por lo que es común que den consuleo a quien lo necesita.

Los peligros del uso de auriculares en niños.

Suelen ser muy creativos e inteligentes. De hecho, en sus dibujos plasman lo que más les gusta o afecta. Esta capacidad de ser sensibles, es necesaria en artistas como son los pintores o los músicos.

Si mi hijo es muy sensible, ¿qué necesita para calmarse?

Los niños que tienen sentimientos muy intensos puede que se sientan agobiados. Para ayudarlos a relajarse y calmarse, puedes llevarlos a estar en contacto con la naturaleza. Podría ser una playa, al campo o al parque, quizás. A continuación, encontrarás otros detalles sobre las necesidades de tu pequeño:

  • Hazle preguntas tales como: ¿Puedo ayudarte de alguna manera? ¿En qué piensas? ¿Cómo te sientes? ¿Qué necesitas?
  • Es importante que lo escuches con atención cada vez que no le entiendas. De seguro, te contará lo que le pasa.
  • No lo presiones. Necesita que le des tiempo para adaptarse a situaciones nuevas. A los niños sensibles, les cuesta hacerse a los cambios. Además, al intentar integrarse a un grupo de otros niños, requerirá primero observar un buen tiempo para luego interactuar.
  • También debes ayudarlo a enfrentarse a la adversidad. Para esto, anímalo a que se sienta seguro consigo mismo, a que diga no cuando no quiera hacer algo. Invítalo a que exprese sus ideas y sentimientos sin avergonzarse. Y, además, exhórtalo a que se defienda cuando se burlen de él.
  • Enséñale también a ser un poco más fuerte, para que no sienta que las dificultades son tragedias, sino oportunidades de dar lo mejor de sí mismo.

En resumen, que tu niño sea muy sensible no es algo malo. Al contrario, es una oportunidad para que lo entiendas y desarrolles una relación especial con él. Así que compréndelo y quiérelo tal y como es. Es probable que te cueste comprender su manera de ver las cosas, pero esto es lo que él más necesita. Si tú no logras comprenderlo, ¿quién lo hará? Todos los niños requieren que sus padres los acepten y estén siempre con ellos; un pequeño sensible, mucho más.

  • Bujor, L., and Turliuc, M. N. (2014). “Personality, family correlates, and emotion regulation as wellbeing predictors”, Proc. Soc. Behav. Sci., 159: 142-146.
  • Davis, M. H. (1980). “A multidimensional approach to individual differences in empathy”, JSAS Catalog Select. Doc. Psychol., 10: 85.
  • Eisenberg, N. (2000). “Emotion, regulation, and moral development”, Annu. Rev. Psychol., 51, 665-697.
  • Rifkin, J. (2010). La civilización empática. Barcelona: Paidós.