Métodos para seleccionar el sexo de tu bebé

Gladys · 1 diciembre, 2015

Ninguna de nosotras escapa a la ilusión de imaginar el sexo de nuestros futuros hijos. Cerramos los ojos y nos vemos jugando a las muñecas con una nena o acompañando a nuestro esposo a jugar fútbol con un varoncito. Cada una tiene una motivación distinta para preferir tener niño o niña, aunque cuando nos pregunten siempre respondamos: “solo quiero que sea sanito”.

Habrá quienes ya tengan una niña y quieran concebir un varón, por aquello del “equilibrio familiar”. Mientras otras, que todavía no son madres, desearán que el primer hijo sea un varón que luego pueda cuidar de su hermanita.

Lo cierto es que las consultas de medicina reproductiva cada día son más numerosas. Parejas y familias enteras acuden a la ciencia para ayudar a moldear el destino, e intervenir en lo que hasta hace poco estaba solo en manos de la naturaleza.

Si has sentido curiosidad por este tema y deseas investigar cuáles son los métodos que se están aplicando para decidir el sexo de los bebés, esta información será valiosa para ti.

Procedimientos de alta tecnología para seleccionar el sexo de tu bebé

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Lo primero que debes saber es que tu médico te someterá a diversos test para determinar si eres fértil, en virtud de que las opciones más sofisticadas para seleccionar el sexo de tu bebé tienen como base procedimientos de fertilidad.

  • Fertilización in vitro. Tal y como su nombre indica, se trata de la fecundación extrauterina en vidrio. El óvulo y el espermatozoide se fecundan en una placa de Petri. Una vez que se garantiza la efectividad del procedimiento, los óvulos fecundados se convierten en embriones, que tu médico introducirá en tu cuello uterino, vía vaginal, con la ayuda de un catéter.
  • Inseminación artificial. Este procedimiento es menos invasivo que la fertilización in vitro. Aunque hay varias técnicas, la más utilizada es la inseminación intrauterina, que consiste en tomar una muestra de espermatozoides, los cuales son introducidos –también a través de un catéter- en el cérvix o cuello uterino.

Ambos métodos requieren de tratamientos de fertilidad, como la estimulación ovárica, para aumentar la efectividad.

  • Diagnóstico genético preimplantacional. Es una evaluación de los embriones que se utiliza por recomendación médica, y suele aplicarse cuando los padres temen que el bebé presente alguna patología genética. Hay afecciones que están relacionadas con el sexo, por eso este examen sirve para separar los embriones de acuerdo a los cromosomas XX o XY.
  • Tamizaje genético preimplantacional. Puede aplicarse por recomendación médica o solo por equilibrio familiar, consiste en detectar alguna anomalía en el número de cromosomas, como el síndrome de Down. Al enfocarse en los cromosomas, puede elegir el sexo de los bebés. Su eficacia es del 100% al igual que el diagnóstico genético preimplantacional.
  • Método Ericsson. Es un componente de la inseminación artificial. En este caso, los espermatozoides se introducen en un tubo de ensayo junto a una sustancia viscosa y se van separando de acuerdo a su velocidad (los masculinos nadan más rápido que los femeninos), luego se introduce la serie deseada directamente en el útero. Su efectividad depende del sexo que prefieras. Para concebir varones tiene una garantía de entre 78% y 85%, y si se trata de niñas la efectividad puede ubicarse entre 73% y 75%.

Técnicas caseras para seleccionar el sexo de tu bebé

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  • Método de la tabla china. Se basa en los cálculos de una milenaria tabla china que toma en cuenta la edad de la madre y el mes en que es concebido el bebé. Así que si quieres una niña, tendrás que buscar quedar embarazada en los meses que se te indiquen.
  • Método Baretta. Este método fue diseñado por la bioquímica Adriana Baretta, que estableció que la dieta puede influir en los cromosomas. La especialista parte de dos variables que pueden definir el sexo: sodio-potasio y calcio-magnesio. La dieta debe seguirse durante tres meses y, según sus estudios, tiene una eficacia de 98%, siempre y cuando se combine con el cálculo de la ovulación.

La especialista indica que el alto consumo de legumbres, frutos secos, pescado y frutas ayudan a concebir niños, mientras que los lácteos, avena y acelgas permiten tener niñas.

  • Método Shettles. Está asociado con la ovulación y el día en que se tienen relaciones sexuales, tomando en cuenta las diferencias entre los espermatozoides: los masculinos son más rápidos pero más débiles; los femeninos tardan más en llegar al encuentro con el óvulo, pero son mucho más resistentes.

De acuerdo a esta técnica, si quieres tener una nena, debes tener relaciones dos días antes de la ovulación, pero si lo que deseas en un varoncito, entonces tienes que calcular la hora específica de la ovulación para tener sexo con tu pareja.

Las técnicas caseras están asociadas al ciclo de ovulación, por lo que es imprescindible que aprendas cuál es tu momento ideal. En internet hay calculadoras disponibles, para ayudarte con este proceso.

Debes recordar, que naturalmente tienes 50% de probabilidad de concebir una hembrita o un varoncito. Y que en caso de que el método que utilices no resulte exitoso, lo mejor es enfocarse en el hecho de que un hijo, no importa su sexo, es una bendición y una oportunidad para aprender a ser mejor persona.