Mamá saludable, bebé saludable

Amanda · 13 noviembre, 2015

Con mucha frecuencia sugerimos a las futuras madres cuidarse el doble, tanto por ellas como por el bebé que viene en camino, la razón principal es que sabemos que para que ese ser que lleva dentro nazca saludable, es preciso que la mamá también lo esté.

Es posible que surjan desacuerdos en las opiniones sobre el tema, porque de hecho existen casos donde los bebés han sobrevivido con fortaleza a embarazos descuidados o complicados.

Sin embargo, en esta oportunidad queremos plantear la premisa de que es mejor prevenir que lamentar. Por lo tanto, vamos a reconocer que existen muchas más oportunidades de que un bebé nacido de una madre saludable también lo sea.

De igual manera existen muchas opciones de que un embarazo perfectamente planificado y cuidado no resulte como lo deseamos; no obstante, la razón para haberlo preservado con tanto esfuerzo es procurando brindar el mejor espacio para desarrollarse de manera óptima.

¿Qué es realmente estar saludable?

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Mientras transcurre el embarazo, una mujer enfrenta distintos cambios, muchos ellos son naturales por su estado; pero también puede desarrollar condiciones médicas que fueron detonadas por el proceso de gestación. Esto convierte a una madre en una bomba de tiempo, aun cuando no sea ella la causante de esta situación.

En esta ocasión, nos vamos a detener a evaluar los casos en los cuales la madre hace méritos para permanecer saludable durante el embarazo. En tal sentido, podemos decir que las condiciones óptimas de esta etapa, pasan por las circunstancias comunes y superables con facilidad; es decir, que aunque existan ciertos inconvenientes de salud, no sean graves para ninguno de los dos.

Una mamá saludable es aquella que cuida su régimen alimenticio, se mantiene ejercitada y se encuentra libre de estrés; pero en especial es saludable aquella que está consciente de que debe esforzarse adicionalmente para preservar la salud de su bebé.

Es más o menos normal que una mujer embarazada tenga problemas de hipertensión o retenga líquidos, lo cual no quiere decir que no sea saludable, pero tenerlo controlado es la mejor opción.

 

Honrando a la Donii

Estar saludable significa:

  • Mantener un equilibrio en las comidas, no caer en excesos de cantidad o tipos de alimentos. Es decir, respetar los niveles de ingesta calórica, azucares y grasas, al tiempo que se consideran las porciones necesarias a cada persona.
  • Ejercitarse de la manera adecuada a su estado; una mujer embarazada no tiene ningún impedimento para realizar una rutina de movimientos musculares y esqueléticos, pero deben adaptarse a su condición actual; menos brusca y más relajada.
  • Procurar un equilibrio mental, algo que te proporcione bienestar contigo misma y sea extensible a las personas que te rodean. La salud mental es necesaria para afrontar los cambios que están sucediendo y están por venir. Además, según los expertos, el bebé puede percibir nuestro estado de ánimo.
  • Estar preparadas en todos los sentidos para esperar el bebé permite que nos sintamos mejor; se debe evitar preocupaciones generadas a los gastos o la falta de planificación, pues lo primordial es confiar en nuestra sensación de bienestar.
  • Un chequeo médico regular no es en sí un sinónimo de bienestar; para que lo sea hace falta seguir los consejos de los especialistas. No es suficiente con acudir a consulta, también es necesario aplicar las pautas sugeridas en estas; si necesitamos algún suplemento, procuremos incluirlo en nuestra dieta.
  • No siempre es suficiente con que nos digan que todo va a estar bien, lo principal para una madre es estar segura de que su bebé está tan saludable como ella. Por eso recomendamos realizar las evaluaciones sugeridas por el médico para tener cubiertas todas las etapas de la dulce espera.

Por alguna razón a las futuras madres se nos dice que debemos cuidarnos para el bebé, porque ese pequeño ser que estamos ayudando a formar dentro de nosotras, depende en gran medida de lo que somos mientras él se desarrolla en nuestro vientre. A mamá saludable, bebé saludable, porque así de pequeño sigue nuestros pasos.

Aunque por algún momento lleguemos a pensar que nuestras acciones durante el embarazo no vayan a afectar al bebé y de hecho aunque así sea, la misión es proteger a esa nueva vida en extremo. Considerar que su salud depende de la buena salud de la madre, es motivo suficiente para realizar un esfuerzo mayor.