Las mejores canciones de cuna para tu bebé

Las canciones de cuna tienen múltiples beneficios tanto para la madre como para el bebé. Te los contamos a continuación.

Tradicionalmente las canciones de cuna pretendían inducir a los niños al sueño a la vez que se les inculcaba un mensaje. La melodía y la letra de la canción se deslizaban fácilmente hacia el inconsciente en el momento de relajación del niño, con lo cual, se fijaban en la memoria.

De esta forma, a lo largo de los siglos los padres aprovecharon este momento para introducir sutilmente enseñanzas de vida. Realmente, esta práctica se consideraba muy importante para la supervivencia, ya que se creía que al advertir a los hijos acerca de posibles peligros se evitaban muchos problemas.

Al fijarnos en las letras de las canciones, a menudo nos encontramos con narraciones de sucesos pseudo-ficticios, es decir, historias inspiradas en hechos de la vida real, con cierto rasgo ficticio con el fin de hacerlas más atractivas. Esta era la fórmula que se utilizaba también para los cuentos que se narraban de forma oral y que luego pasaron a su forma escrita.

Los hermanos Grimm contaban historias basadas en hechos reales que pretendían fungir como lecciones de vida o advertencias. Las canciones de cuna, por su parte, funcionaban de una forma similar

Si bien las canciones varían de acuerdo a la zona geográfica y a la cultura local, lo cierto es que en su mayoría presentan ciertos elementos en común que se han ido fijando progresivamente en el tiempo y se han consolidado como características principales de las canciones de cuna. Estas son:

  • Cadencia. De acuerdo al Diccionario de la Lengua Española (DLE) este término se refiere a:
    • Ritmo o repetición de determinados fenómenos, como sonidos o movimientos, que se suceden con cierta regularidad.
    • Proporcionada y grata distribución o combinación de los acentos y de los cortes o pausas, en la prosa o en el verso.
    • Modulación de la voz que resulta agradable al oído.
  • Eufonía. El DLE define este término de la siguiente manera: la sonoridad agradable que resulta de la acertada combinación de los elementos acústicos de las palabras.

Bebé durmiendo tras escuchar una canción de cuna.

¿Qué son realmente las canciones de cuna?

Las canciones de cuna consisten en una serie de sonidos, melodías y armonías que se producen en una frecuencia determinada, siguiendo un patrón de repetición de forma constante, destinado a calar en el oído con facilidad.

Por lo general, sus letras son cantadas en tonos dulces, y por esto suelen ser pegadizas.

De una forma natural, simplemente empleando la voz, podemos lograr inducir al sueño a nuestros pequeños. Por supuesto, debemos tener en cuenta que el sonido que escojamos para cantarle debe ser más o menos repetitivo, constante y dulce al oído para que pueda relajar los demás sentidos.

Lo ideal es acompañar la canción de cuna con mimos muy delicados y un suave balanceo. De esta forma, meceremos al bebé en nuestros brazos y conseguiremos reforzar la relajación con el sentido del tacto. Recordemos que a temprana edad el ser humano responde principalmente a los estímulos táctiles, como son los abrazos, caricias y mimos.

Las canciones de cuna más populares

Esta es una lista con las canciones de cuna más populares de Occidente. Por supuesto, quedan incluidas sus distintas variaciones.

  1. Estrellita, ¿dónde estás?
  2. Arrorró mi niño
  3. Señora Santana
  4. Pin pon
  5. 10 en la cama
  6. Los pollitos dicen
  7. La canción del CocoLas canciones de cuna inducen al sueño.

El poder de las canciones de cuna

En casi todas las películas de Disney hay alguna canción de cuna o balada que funciona bien para cantársela a nuestros bebés. Hoy en día muchas madres recurren a estas no solo por su gran popularidad, sino porque favorecen las futuras relaciones de amistad del bebé. Un ejemplo en concreto es la canción de cuna que tararea el personaje de la Cenicienta en su más reciente adaptación cinematográfica.

Al crecer, posiblemente se encuentre con más de uno que haya escuchado la misma canción de cuna y esto creará una bonita conexión al instante. Además, ¿quién sabe si terminarán incluso cantando su canción juntos y sacarán algunas risas con ello? Sin duda, la música es uno de los lenguajes más universales.

Si consideras que cantar no es lo tuyo, te recomendamos que, al menos, trates de tararear alguna canción. Los sonidos que emitas aunque sea manteniendo la boca cerrada pueden resultar agradables y ayudar al bebé a relajarse a la hora de dormir. Además, tararear puede ser de gran ayuda en momentos de gran estrés. No subestimes el poder de este recurso, aparentemente inocente. 

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