Masaje perineal: cómo realizarlo paso a paso

Masajear el piso pélvico durante el embarazo ayuda a evitar las episiotomías y los desgarros. Aquí te contamos cómo se hacen. ¡No te lo pierdas!
Masaje perineal: cómo realizarlo paso a paso
Maria Elisa Lisotti Luppi

Escrito y verificado por la fisioterapeuta Maria Elisa Lisotti Luppi el 26 julio, 2021.

Última actualización: 26 julio, 2021

El periné o piso pélvico cumple un rol fundamental durante el parto y es importante prepararlo desde el embarazo. El masaje perineal es una técnica sencilla, que favorece la elasticidad de los músculos y previene los desgarros y las episiotomías. 

Esta práctica es muy recomendable en aquellas mujeres que cursan su primer embarazo, para ayudarlas a reconocer su propio cuerpo. Sin embargo, se han demostrado otros beneficios positivos para las madres que ya tuvieron otros hijos y muy pocas contraindicaciones.

A continuación te contamos cómo llevarlos a la práctica. ¿Te animas a seguirnos?

Reconocimiento del suelo pélvico

Antes de practicar un masaje perineal, es necesario ubicar y reconocer la zona sobre la que vas a trabajar. Puedes utilizar un espejo para visualizar mejor tu suelo pélvico o tan solo palparlo, tomando conciencia de todas las estructuras que se encuentran en él.

Otra manera muy útil de reconocer el periné es sentarte sobre una pelota de pilates o un almohadón. Asegúrate de que tus pies tomen contacto con el piso y que tus rodillas estén bien separadas entre si.

Pon la pelvis el posición neutra y registra la musculatura que entra en contacto con la superficie del balón. Si palpas con ambas manos el área que queda por debajo de los glúteos, verás que parece un rombo formado por los isquiones a ambos lados, el pubis por delante y el coxis por detrás. Todo esto es el suelo pélvico y es ahí donde aplicarás los masajes.

Paso a paso para realizar el masaje perineal en el embarazo

El masaje perineal puede realizarse todos los días, pero para lograr su eficacia se recomienda hacerlos al menos una o dos veces a la semana.

Para los masajes necesitarás un medio de deslizamiento, que pueden ser aceites aptos para el piso pélvico (como el de almendras y el de moqueta) o lubricante de base acuosa. Si lo deseas, puedes ayudarte con el espejo para facilitar el reconocimiento de la zona.

A continuación detallaremos el paso a paso del masaje perineal.

1. Procura realizar el masaje en un espacio de intimidad y confort

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La persona que lo realice debe tener las uñas cortas y las manos correctamente higienizadas. Puedes ser tu misma o alguien de tu confianza, como tu pareja.

La posición que adoptes dependerá de tu comodidad. Puedes ubicarte en la cama, semisentada, con varias almohadas detrás de la espalda para relajarte. Otra opción es sentarte en el inodoro o recostarte dentro de la bañera.

2. Reconoce la zona a tratar

Luego de acomodarte, comienza a explorar el área perineal suavemente. Colócate la crema o el lubricante en las manos y en el piso pelviano para que el masaje no te genere molestias.  Si te realizas un auto masaje utilizarás tus pulgares. Si es otra persona quién lo aplica, utilizará el dedo anular y el mayor.

3. Comienza con los masajes

Si te practicarás los masajes tu misma, usa ambos pulgares. En el caso en el que alguien más lo haga por ti, recomiéndale usar los dedos anulares y los mayores de ambas manos.

Para empezar, debes introducir los dedos en la entrada de la vagina, tan solo unos pocos centímetros (no más de 4). Deslízalos suavemente hacia los lados, como intentando ampliar el diámetro de la cavidad.

Luego haz lo mismo hacia arriba, en sentidoLas primeras experiencias te servirán para poder reconocer el área hacia la uretra, pero sin llegar hasta ella. Si lo toleras, mantén la presión en esa zona durante unos 3 a 4 minutos.

Finalmente, intenta repetir este ejercicio en el extremo opuesto, es decir en sentido hacia el ano. Coloca tus dedos en el ángulo donde se unen los labios mayores y menores. Sostén la presión unos 4 minutos más.

4. Dale tiempo a tus músculos y mantén la constancia

Es posible que al principios sientas calor o molestias, pero verás que con el tiempo lograrás que la zona empiece a relajarse y a distenderse. También empezarás a familiarizarte con algunas sensaciones nuevas que seguramente experimentes el día del parto.

No es necesario lograrlo de una vez, sino que lo mejor es respetar tus propios tiempos y los de tu cuerpo. Si en algún momento sientes dolor, suspende el masaje e inténtalo nuevamente en otra oportunidad.

Las hormonas durante el embarazo son vitales.

Precauciones para realizar el masaje perineal en el embarazo

Si bien el masaje perineal es una técnica segura y sencilla, debes tener en cuenta algunas precauciones al momento de realizarlo.

La primer consideración es no realizarlos antes de la semana 34 de gestación. Esto es para evitar complicaciones, así que antes de iniciarlos conversa con tu médico al respecto.

En cuanto a la técnica, es importante hacerla de forma gradual. Primero comienza con masajes externos y luego continúa con los internos, aumentando lenta y progresivamente la presión. Es importante masajear ambas zonas para lograr que toda la musculatura del piso pélvico se relaje. Asegúrate de aplicar una presión suave pero firme para que tenga efectos, sin generarte dolores.

Por último, utiliza suficiente cantidad de lubricante para no dañar la zona y mantén un adecuado nivel de hidratación todos los días. De esta forma tus tejidos estarán sanos y fuertes para enfrentarse a la nueva etapa que está por llegar.

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