Cómo mantener tranquilo al bebé en el cambio de pañal

Zuleyvic Adriana Cuicas · 31 enero, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicopedagoga María José Roldán el 27 enero, 2020
El cambio del pañal puede ser un momento muy tenso... ¡pero es importante convertirlo en un momento relajado para ambos!

A medida que crece, tú bebé se vuelve más independiente e inquieto; por eso, a partir de los seis meses de vida mantenerlo tranquilo a la hora del cambio de pañal resulta toda una proeza. Para lidiar con este reto, te ofrecemos 5 estrategias que te harán esta tarea más fácil.

Cuando tu bebé empieza a gatear todo en el mundo le parece atractivo y su interés se enfoca en jugar, correr y descubrir el mundo. Quizás por eso a veces llora o se mueve sin parar cada vez que intentas cambiarle el pañal y esté quieto durante esos pocos minutos. Y aunque este comportamiento además de natural es muy positivo, dificulta una tarea que antes –cuando era un recién nacido- era muy sencilla.

5 estrategias que te ayudarán en el cambio de pañal

¡No te desesperes!  Trata de entender que esta es una fase que forma parte del crecimiento del niño y sírvete de algunas estrategias que te ayudarán enfrentar este reto. No pierdas los nervios cuando estés cambiándole el pañal, piensa que tu bebé no quiere ponerte las cosas difíciles, ¡solo está explorando su entorno! 

Dale un juguete

Los bebés descubren el mundo que les rodea a través del juego. Y justamente una buena estrategia para mantenerlo tranquilo durante el cambio de pañal es darle un juguete para que se entretenga. Tiene que ser un juguete que sea poco pesado y que le llame la atención.

Un bebé tiene que sentirse a gusto cuando se le cambie de pañal

 

«A veces cuando queremos hacer las cosas rápido y el bebé no coopera nos estresamos mucho. Un ambiente así puede hacer que una tarea tan simple como el cambio de pañal se convierta en una lucha innecesaria.»

Ten todo en orden y a mano

Cultivar el orden es esencial para llevar la rutina de la casa con menos estrés. De hecho, está comprobado que el desorden nos crea ansiedad y nos dificulta que hagamos ciertas tareas de manera eficiente. Por lo tanto, siempre es bueno tener a la mano todo lo que se necesita para el cambio del pañal, ¡no te dejes nada! 

Trata de tener una cesta o un bolso con las toallitas húmedas, el pañal y los demás productos que uses para cambiar al niño. Así, también podrás moverlos con facilidad incluso cuando salgas de viaje. Este kit extra debe ser tu aliado cuando el niño definitivamente no se quiera quedar tranquilo en el cambiador.

Llénate de paciencia

A veces cuando queremos hacer las cosas rápido y el bebé no coopera nos acabamos estresando. Ese estrés hace que nos pongamos tensos y de mal humor y sin querer trasmitamos esos sentimientos al bebé. Un ambiente así puede hacer que una tarea tan simple como un cambio de pañal se convierta en una lucha o en el peor de los casos en una tarea frustrante.

La paciencia será tu mejor aliada. Tiene que ser un momento agradable tanto para ti como para tu bebé… no solo a la hora de cambiar el pañal, sino en muchos aspectos del cuidado y la crianza de tu hijo. Si realizas tus tareas con calma pero sin pausa podrás cambiarle el pañal rapidísimo, ¡y los dos estaréis en calma! 

Háblale con todo tu amor

La comunicación con tu hijo es importante para todo. Seguramente tú le hablas desde que estaba en tu vientre y, aunque ya han pasado varios meses desde que nació, tus palabras siempre van a lograr calmarlo. Dile dulcemente que le vas a cambiar el pañal y mientras vas realizando la tarea, cuéntale qué estás haciendo paso a paso.

Madre cambiando el pañal a su bebé en un cambiador de ropa

Por ejemplo, puedes decirle que tiene el pañal sucio y que por eso lo se lo vas a quitar. Esa sintonía, además de tranquilizarlo, lo mantendrá entretenido en actitud de escucha. Además, hará que poco a poco comprenda el ritual de esa tarea, que durará, a lo sumo, 5 minutos.

Dale tiempo y espacio

Si tu bebé está jugando o viendo la televisión, naturalmente no querrá dejar de hacerlo para que le cambies el pañal. Sin embargo, puedes cambiarle el pañal sin interrumpir demasiado sus actividades. Así, tal vez puedas esperar unos minutos o cambiarle el pañal en el lugar en el que se encuentre.

Es importante ser flexible en ciertas situaciones, eso ayudará a que las tareas salgan mucho más rápido y de manera más sencilla. Ya verás que poco a poco irás creando métodos que te ayudarán a convencer a tu hijo desde la calma, la paciencia y el amor de que cambiarle el pañal es algo necesario y bueno para él.