Una mala alimentación en el embarazo puede provocar obesidad infantil, según un estudio

El sobrepeso durante las primeras etapas de la vida condiciona la aparición de patologías metabólicas crónicas. Cuidar la alimentación en el embarazo puede evitar tal situación.
Una mala alimentación en el embarazo puede provocar obesidad infantil, según un estudio
Saúl Sánchez Arias

Escrito y verificado por el nutricionista Saúl Sánchez Arias el 14 Marzo, 2021.

Última actualización: 14 Marzo, 2021

El sobrepeso es uno de los principales problemas de salud en los países desarrollados. Esta condición incrementa el riesgo de padecer otras patologías crónicas y complejas, como la diabetes, o las de carácter cardiovascular. Lo que mucha gente no sabe es que una mala alimentación en el embarazo puede provocar obesidad infantil.

Durante la etapa de gestación es fundamental asegurar que el feto recibe todos los nutrientes que necesita, pero en sus justas cantidades. Incluir en la alimentación de la mujer una gran cantidad de aditivos, compuestos tóxicos o elementos poco saludables puede condicionar negativamente la salud futura del niño.

Mujer cuidando su alimentación en el embarazo.

La obesidad antes del embarazo condiciona la salud futura del bebé

De acuerdo con una investigación publicada en la revista International Journal of Epidemiology, el hecho de que la mujer presente sobrepeso u obesidad antes de quedarse embarazada podría incrementar el riesgo de que el bebé desarrolle problemas neurológicos. Incluso otras patologías podría aparecer a partir de dicha situación, como las alergias.

A partir de estas publicaciones se concluyó que el estado de composición corporal de la madre incide en la salud del feto y del futuro niño. Pero no solo esto importa, sino que la alimentación en el embarazo también resulta un condicionante esencial de cara a prevenir problemas de tipo crónico en el bebé en etapas posteriores.

Una mala alimentación en el embarazo incrementa el riesgo de obesidad en el bebé

Como comentamos, los alimentos que se ingieren durante el embarazo impactan de forma significativa sobre la salud y sobre el desarrollo del feto y del bebé. En este sentido, es importante garantizar que se cubren los requerimientos de los nutrientes esenciales para asegurar una progresión correcta.

Tal y como evidencia un estudio publicado en la revista Pediatric Obesity, las intervenciones dietéticas y a nivel de los hábitos de vida en el embarazo son útiles para reducir el riesgo de obesidad infantil.

En este sentido, es importante garantizar la presencia de vegetales en la dieta. Al mismo tiempo, resulta vital evitar el consumo de azúcares simples y de grasas trans. Dichos elementos condicionan la salud metabólica en la madre, pero también en el feto. De este modo, pueden producirse ineficiencias en el desarrollo, lo que se puede traducir en una tendencia a ganar peso graso durante los primeros años de vida.

Hay que tener siempre en cuenta que la obesidad responde a factores ambientales, pero también genéticos. Por este motivo, durante los primeros estadios de reproducción celular en el feto, cualquier ineficiencia derivada de una mala dieta por parte de la madre podría causar graves daños.

Una dieta equilibrada en el embarazo para reducir la obesidad infantil

Si se cuida la alimentación en el embarazo, es mucho más probable que el bebé nazca sin complicaciones y con un adecuado estado de salud. Además, también se reducirá el riesgo de que este presente alteraciones metabólicas que lo lleven a desarrollar un estado de sobrepeso o de obesidad, que puede desencadenar en otras patologías más preocupantes.

Por este motivo, hay que garantizar siempre que se prioriza el consumo de alimentos frescos frente al de ultraprocesados industriales. Al mismo tiempo hay que eliminar el consumo de tóxicos, como el alcohol.

También resulta recomendable reducir el aporte de aditivos alimentarios, como los edulcorantes artificiales o ciertos conservantes. La mejor opción es adquirir los productos en el mercado y cocinarlos de forma casera, controlando las elaboraciones para evitar la presencia en ellas de compuestos de dudosa calidad.

Mujer embarazada siguiendo una dieta vegetariana.

La alimentación es de vital importancia en el embarazo

Como hemos comentado, vigilar la alimentación en el embarazo es vital. De este modo, se asegura un correcto desarrollo del feto para que nazca sin alteraciones en sus funciones fisiológicas.

Cabe recordar que la obesidad infantil es un problema creciente de salud pública que condiciona la aparición de patologías complejas que ponen en riesgo la vida. Un ejemplo de ellas serían las de tipo cardiovascular. En este sentido, la mejor estrategia es la prevención.

Hay que apostar por la educación nutricional en las primeras etapas de la vida. Pero todo comienza por los hábitos de la madre, incluso antes de decidir quedarse embarazada. Partir de una situación de normopeso reduce riesgos y ajustar la alimentación en el embarazo también.

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Graduado en Nutrición Humana y Dietética por la Universidad de Santiago de Compostela, con un postgrado en Condicionantes Genéticos, Ambientales y Nutricionales del Desarrollo y el Crecimiento y un curso de Experto Universitario en Nutrición Deportiva por la UNIR.
Actualmente, trabaja como nutricionista en una clínica y en el Real Club Deportivo de La Coruña S.A.D.