Bebidas vegetales para bebés y niños

04 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la nutricionista Lucía Corral
La leche de soja es la bebida vegetal que más se asemeja nutricionalmente a la leche de vaca y, por tanto, la opción de elección en sujetos veganos.
 

Actualmente, se pueden encontrar en el mercado una amplia gama de bebidas vegetales. Pueden utilizarse para aumentar la variedad de la dieta o como abordaje terapéutico ante una alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV).

¿Las bebidas vegetales son equiparables a la leche de vaca?

Nutricionalmente, no pueden considerarse un sustituto de la leche, pues, dependiendo de la fuente vegetal, la composición es muy variable. Sin embargo, también es importante matizar que no es necesario sustituir la leche, pues no se trata de un alimento imprescindible en la dieta.

La leche es un alimento rico en calcio, proteínas y grasas, aunque estas últimas varían dependiendo de la versión que se consuma. En este sentido, dentro de las bebidas vegetales, dependiendo de la fuente de la que se obtenga, predomina el contenido en un macronutriente u otro.

Las que proceden de cereales o pseudocereales, como las bebidas de arroz o de avena, son ricas en hidratos de carbono. Otras, las obtenidas a base de legumbres, son ricas en proteínas. Y existen unas terceras, constituidas a partir de frutas oleosas o frutos secos, tales como el coco o las almendras, que destacan por su elevado contenido en grasas.

De modo que, atendiendo a su composición nutricional, la bebida vegetal más similar a la de vaca es la de soja enriquecida en calcio. Esto es debido a que contiene aportes similares en proteína, grasa y calcio.

Bebidas vegetales en recién nacidos

 

Durante los seis primeros meses de vida de los recién nacidos, la leche materna o la leche de fórmula constituye el alimento principal. Aunque la Organización Mundial de la Salud recomienda que la leche de elección sea la de la madre, no siempre sucede así.

La leche de almendras es una de las bebidas vegetales más conocidas.

La mastitis (inflamación de las glándulas mamarias) es muy normal, y puede provocar el abandono de la lactancia materna. En este sentido, lanzamos una pregunta: ¿qué leche de fórmula está indicada si la familia quiere optar por un estilo de vida vegano?

Otra posibilidad, más común de los esperado, es que el recién nacido muestre alergia a la proteína de la leche de vaca. De hecho, en un estudio realizado por el servicio de alergología de un hospital de Madrid se calculó la incidencia de esta alergia en bebés y se estableció en un 1,9 %. ¿Cuál es el protocolo de actuación adecuado en estos casos?

Abordaje vegano

La dieta vegana en niños es perfectamente compatible con el adecuado crecimiento, siempre y cuando esté bien planteada, y así lo señalan las principales asociaciones científicas. Son muchos los motivos que pueden mover a los progenitores a posicionarse a favor o en contra de esta corriente de alimentación pero, en ambos casos, han de ser respetados.

 

La dieta vegana no incluye alimentos de origen animal y, por lo tanto, excluye las leches de fórmula tradicionales. Para aquellas familias que opten por la lactancia artificial, existen preparados de soja y de arroz aptos para bebés veganos. Las leches de soja han de ser libres de isoflavonas si quieren utilizarse para bebés de menos de seis meses, y las de arroz, hidrolizadas, para minimizar el contenido de arsénico de estas.

A partir de los seis meses, pueden consumirse preparados de soja con isoflavonas. Posteriormente, a partir de los dos años, pueden incorporarse bebidas vegetales a la dieta.

No obstante, y es importante hacer hincapié en ello, la alimentación vegana ha de estar bien planificada y supervisada por un dietista-nutricionista o sanitario con conocimientos en la materia.

Alergia a la proteína de leche de vaca

Cuando se diagnostica una alergia a la proteína de la leche de vaca, el único tratamiento es la evitación total de las proteínas lácteas. En recién nacidos pueden presentarse dos abordajes, dependiendo del tipo de lactancia.

En el caso de tratarse de un bebé alimentado con leche materna, la dieta de evitación recae sobre la madre. Esta deberá eliminar todos los productos lácteos de la dieta y controlar sus niveles de calcio y vitamina D. Para conocer cuánto calcio y vitamina D necesita, ayuda conocer el consumo previo de estos micronutrientes.

Una vez establecidas las demandas individuales de calcio, sin olvidar que durante la lactancia están aumentadas, hay que potenciar el consumo de alimentos ricos en calcio.

 

En aquellos bebés alimentados por leche de fórmula, existen varias posibilidades, algunas de ellas financiadas, incluso, por el gobierno. La leche hidrolizada es el tratamiento de elección en estos casos. Para aquellos que no la toleran, existen leches de fórmula a base de soja y arroz con las especificaciones que se han indicado en el apartado anterior.

Bebida de coco.

A partir de los dos años de vida, pueden sustituirse estas leches de fórmula por bebidas vegetales enriquecidas. En estos casos, hay que valorar el contenido proteico de la dieta para asegurar que se cubran los requerimientos.

¿Cómo hacer una buena elección de una bebida vegetal?

Para escoger entre varias opciones, hay que revisar el etiquetado nutricional. Así como en las leches de vaca no existe mucha variedad entre las distintas marcas, en las bebidas vegetales sí. Por ello, se debe tener en cuenta:

  • La cantidad de materia prima que contenga, que vendrá indicado en forma de porcentaje.
  • Otras especificaciones relacionadas con el resto de los ingredientes:
    • Si se trata de una fuente enriquecida en micronutrientes o no. El calcio y la vitamina D son dos de los micronutrientes más suplementados por estar presentes naturalmente en la leche de vaca.
    • La cantidad de azúcares añadidos, que no tendría que superar los 4-5 gramos por 100 gramos de producto.
    • Que no se hayan llevado a cabo medidas para abaratar el producto, como la incorporación de mezclas de materias primas. En algunas bebidas de coco puede encontrarse un alto porcentaje de arroz.
    • Para alcanzar el contenido en grasa de la leche de vaca, se pueden añadir aceites vegetales. Este hecho, si se adiciona en pequeña cantidad, es irrelevante y no va a empeorar la calidad de la dieta.
 
  • Martínez MB et al. (2003). Incidencia de alergia a proteínas de leche de vaca en el primer año de vida y su repercusión en el consumo de hidrolizados. In Anales de Pediatría (Vol. 58, No. 2, pp. 100-105). Elsevier Doyma.
  • Biarge MM. (2017). Niños vegetarianos,¿ niños sanos?. Asociación Española de Pediatría.
  • Martín AP. (2013). Alergia a proteínas de leche de vaca. Protocolos diagnósticos y terapéuticos en Pediatría. Protoc diagn ter pediatr, 1, 51-61.