Los trastornos del sueño más comunes en niños

Astrid Moreira · 12 octubre, 2018
Con el fin de lograr que el pequeño pueda descansar correctamente y no afecte su salud, es recomendable que los padres evalúen que no padezca ninguno de estos trastornos del sueño.

Los padres se preocupan por cualquier malestar que muestren sus hijos y por suministrarles una buena alimentación, recreación, asistencia médica y cuidados durante alguna enfermedad. Eso incluye proporcionarles a los pequeños un buen descanso, que evite que presenten dificultades para dormir. Conocer los trastornos del sueño más comunes en niños es importante.

El sueño en los niños es muy significativo, debido a que induce al crecimiento y a un desarrollo sano. Por eso, es importante evitar que ocurran trastornos en este aspecto tan importante de sus vidas. Se debe aprender a detectar cuáles son esos problemas y qué causas los originan.

¿Cómo saber si existe un problema del sueño en los niños?

Los trastornos del sueño más comunes en niños consisten en problemas que tienen que ver directamente o indirectamente con descanso. Los más frecuentes son:

  • Insomnio: Implica que el niño no pueda dormir.
  • Narcolepsia: Genera que el niño tenga sueño durante el día o permanezca con sueño por largos ratos.
  • Conductas extrañas durante el sueño: sonambulismo, apnea del sueño, trastornos del sueño REM, pesadillas, terror nocturno, entre otros.
  • Malos hábitos al dormir: Malas fases biológicas y malos comportamientos adquiridos.

“El sonambulismo es un trastorno del sueño muy común y se resuelve con el tiempo, sin necesidad de tratamiento”

Causas médicas de trastornos del sueño en los niños

Otros de los trastornos del sueño más comunes en niños están asociados a una condición médica. Los que se presentan con mayor asiduidad son:

  • Alergias: Interrumpen el ritmo normal del sueño del niño y hacen que este duerma de modo interrumpido.
  • Dolores: Una molestia muy fuerte en el niño no permitirá que tenga un descanso completo.
  • Enuresis: Es la incontinencia urinaria durante el sueño. Se recomienda acudir al médico si a los cinco años de edad el niño aún no tiene control sobre el esfínter de la vejiga; esto puede estar asociado a una enfermedad como la diabetes.
  • Enfermedades: Los dolores de cabeza, el asma, la diabetes mellitus, el reflujo gastroesofágico, las crisis epilépticas o las enfermedades de larga duración, entre otras posibilidades, perturban el sueño del niño.
  • Toma de medicamentos: Dependiendo de sus componentes químicos, pueden alterar el sueño del niño.
La falta de descanso impide que el afectado se concentre y preste atención.

¿Cuántas horas son necesarias para el descanso de los niños?

La necesidad de horas de sueño depende de la edad que tenga el niño. Los recién nacidos necesitan más tiempo: unas 16 horas al día. Además, se despiertan cada 3 horas para que los alimenten y les cambien el pañal.

Luego, a los tres meses, ya comienzan a dormir toda la noche, pero necesitan 15 horas de sueño. De seis meses hasta el primer año, son entre 12 y 16 horas con siestas añadidas.

Más adelante, entre el año y los dos años de vida, los niños necesitan dormir de 11 a 14 horas, igualmente con siestas. En tanto, de los tres a los cinco años, entre 10 y 13 horas, con siestas también.

Finalmente, a partir de los 6 años y hasta el comienzo de la adolescencia, el descanso necesario ronda entre las 8 y 12 horas.

¿Cómo prevenir los trastornos del sueño más comunes en niños?

Se pueden llevar a cabo acciones que ayuden a evitar los trastornos del sueño más comunes en niños. Estas son aplicables desde la etapa de la lactancia hasta la preadolescencia; algunas de ellas son:

  • No acostumbrar a los niños a depender de algo para poder dormir: Por ejemplo, el tetero, chupón o pecho, debido a que esto produciría un mal hábito en el niño y no podrá conciliar el sueño sin ese elemento.
  • Crear un entorno agradable al momento de dormir: En la noche, los padres deben ofrecer confianza para que el niño tenga calma a la hora de dormir.
  • Acostumbrar al niño a que duerma solo: Al dormir con los padres, el niño se puede despertar; por ende, se trata de una costumbre que debe erradicarse desde una edad temprana.
El síndrome postvacacional en niños afecta sus horarios de descanso.

  • Hacer que el niño adquiera una rutina diaria al dormir: Ejemplos de esto son consumir una merienda suave, cepillarse los dientes, ponerse el pijama, leer un cuento y prender una lámpara en la mesa de noche.
  • Establecer una hora fija para dormir.
  • Tratar de que el niño se duerma por sí mismo.
  • Evitar que realice actividades hiperactivas antes de dormir: Aquí se incluye hacer deportes, videojuegos o ver televisión.

¿Cómo actuar si el niño presenta un trastorno del sueño?

Algunas medidas recomendables para evitar este problema son: no dejar que tome siestas muy largas, darle alimentos que lo ayuden a conciliar el sueño y evitar que consuma aquellos que se lo impidan —tales como el chocolate o los refrescos con cafeína— transmitirle seguridad y evitar el exceso de líquidos para que no se levante por las noches.

Es vital que el niño duerma las horas necesarias de acuerdo a sus diferentes etapas de desarrollo en un ambiente tranquilo y con las mejores condiciones ambientales. Así, se acostumbrará a adquirir buenos hábitos que lo ayuden a conciliar el sueño. Por supuesto, es necesario acudir al pediatra si creemos que la causa es médica.