Los pequeños secretos del postparto

Mónica · 10 marzo, 2017

El momento de dar a luz es el más deseado cuando estamos embarazadas. ¡Por fin tenemos a nuestro anhelado bebé en brazos! Aunque también es el inicio de una dura etapa para la nueva mamá que casi nadie cuenta.

Además de la adaptación a la nueva criatura, la madre sufre su propia transición, tanto física como emocional, los secretos del postparto son esenciales para iniciar una buena recuperación, aquí te los contamos.

Durante el embarazo…

Estudios científicos de neurología y biociencia, han demostrado que el embarazo modifica el cerebro de la madre pues se va transformando poco a poco para la llegada del nuevo ser.

Y aquí la buena noticia: ¡nos hace más inteligentes, agudiza nuestros sentidos, mejora la inteligencia emocional y nos permite priorizar tareas!

Aun así, el bienestar emocional de la futura madre está en una constante cuerda floja. Todas nuestras hormonas tienen que volver a su ser, y esto implica llorar y reír al mismo tiempo, tener sentimientos contradictorios y, en definitiva, adaptarte a esta nueva vida.

Cómo afecta el postparto a algunas mujeres

Alrededor del 75% de las mujeres sufre “ depresión postparto. Es una ligera depresión que tiene su pico al cuarto o quinto día tras dar a luz, y suele coincidir con la llegada a casa tras el hospital, donde la madre ha recibido todos los cuidados, día y noche, y ahora es ella la que tiene que encargarse de todas las nuevas y desconocidas tareas.

Afortunadamente este estado suele desaparecer por sí solo a los pocos días, cuando todo se normaliza y se crean las nuevas rutinas.

postparto

El cuerpo de la madre es el que más sufre en todo esto pues albergábamos a un pequeño ser, y nuestros órganos se desplazaron en el  embarazo para dar espacio a la nueva criaturita.

Por tanto ahora que no lo tenemos dentro, todos esos órganos tienen que volver a su sitio original. Además la madre tiene unas cicatrices que aún tardarán en sanar.

Los pequeños secretos del postparto

El sueño es el eje de toda la recuperación.

Después de todo el esfuerzo que ha sido el parto, lo mejor para una buena recuperación es dormir mucho. El sueño es reparador y en nuestro caso es primordial.

Las verduras congeladas

Los guisantes congelados nos ayudarán en nuestra recuperación.

Son la verdura ideal para poner en una bolsa de plástico y ayudar a que baje la inflación de nuestra episiotomía.

El secador de pelo

Todas y cada una de las veces que necesitemos ir al baño, debemos usar una jarrita de agua templada, para que simplemente pase por nuestros puntos y esa zona siempre quede limpia y seca.

Después debemos usar el secador de pelo; la humedad es nuestra enemiga.

Los esfuerzos

No somos superhéroes, aunque tratemos de incorporarnos a la vida normal de forma rápida, no debemos levantarnos bruscamente de ningún sitio ni tampoco cargar nada de peso los primeros días.

Cualquier mínimo esfuerzo en nuestro cuerpo, puede hacer que alguno de nuestros puntos se rasgue y la recuperación sea aún más larga.

La alimentación

La alimentación es muy importarte, ya que durante el parto perdimos mucha sangre y además nuestro esfuerzo fue enorme.

Es el momento ideal para volver a esos guisos, que nos hacían nuestras abuelas para recuperarnos y llenarnos de energía.

Una alimentación sana y equilibrada, es la base para poco a poco volver a nuestra figura anterior.

Delegar tareas

Postparto

Cuando llegamos a casa con nuestro bebé nos sobran brazos para que lo acurruquen y lo mimen .

¿Quién lava los platos, pone la lavadora, plancha y limpia?

Ahí es precisamente donde no nos tienen que faltar voluntarios. Tenemos que dejarnos ayudar, y resignarnos a que si ahora la casa no está tan limpia como antes, no es importante.

Lo más importante sois tú y tu bebé.

Las no visitas

Visitas no gracias. Es normal que todos los amigos y conocidos estén deseando conocer a nuestro hijo.

Pero no es el mejor momento, al menos durante la primera semana ya que la mamá tiene que recuperarse y el recién nacido tiene que adaptarse a rutinas de sueño, baño y alimentación.

Y finalmente ahí va nuestro último consejito, aunque suene un poco raro: disfrútalo porque el tiempo pasa muy rápido y el estado de agotamiento en el que te encuentras es solo cuestión de tiempo. Sin embargo, ¡el momento en el que tienes a tu bebé recién nacido entre tus brazos no lo vas a olvidar en la vida!