A los niños también se les rompe el corazón

Así como a los adultos se nos rompe el corazón, también a los niños se les rompe y quizá más seguido de lo que pensamos. Es probable que las razones que nos afectan de esta manera a los adultos no sean las mismas que a los pequeños; sin embargo, es muy posible que seamos nosotros quienes causamos esta afección.

Muchas veces tratamos a los niños como si no entendieran nada de lo que pasa a su alrededor, o pensamos que por su poca experiencia no saben interpretar algunas cosas. Otra razón para romperles el corazón sin darnos cuenta, es creer que no lo recordarán o se entretendrán en cualquier cosa sin pensar en lo que pasó.

Sin necesidad de que se trate de situaciones amorosas, un corazón roto es un sentimiento que afecta a las personas debido a las expectativas que nos hacemos sobre algo o alguien. Cuando dejamos plantado a un niño o mostramos preferencia por otro; es probable que lo afectemos más de lo que creemos.

No obstante, algo triste para una madre es ver como a su hijo se le rompe el corazón sin poder hacer mucho para ayudarlo. Según sea el caso, este dolor puede ser muy profundo, difícil de sobrellevar y a veces imposible de olvidar; por eso es importante conocer a nuestros hijos para poder darles consuelo.

Rompe el corazón un hijo con el corazón roto

Duele ver que a tu hijo le rompan el corazón, pero siempre lo más importante es ser respetuosos y darle valor a sus sentimientos. Si se trata de un quiebre debido a una decepción amorosa, es recomendable no caer en acciones que lo hagan sentirse menospreciado; no es conveniente reírnos de su sufrimiento o creer que no es importante.

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Cuando un niño experimenta este sentimiento por primera vez, es normal que no sepa cómo manejarlo; quizá se aparte un poco, se note abatido y melancólico. Sin embargo, también es posible que se vuelva un tanto irritable, lo exprese con violencia y se muestre evidentemente molesto.

Pero, cuando sabemos que el dolor está causando ciertas muestras de frustración, nuestra intervención debe ser muy suave y cuidadosa. Duele ver que tu hijo sufre, sobre todo cuando es un niño que sufre por amor; si rechaza nuestra ayuda nos afecta, pero no tardará mucho tiempo en darse cuenta de que es lo que más necesita.

Dejemos que nuestro hijo acuda a nuestro auxilio cuando se sienta listo para hacerlo, evitemos presionarlo y dejar que las emociones nos ganen. Hay muchas maneras de ayudarlo, pero siempre tomando en cuenta que es serio e importante lo que le pasa.

¿Cómo ayudar a un niño que se le rompe el corazón?

Nuestros consejos pueden llegar a calar mucho en los pequeños que están desconsolados, pues en gran medida su dolor puede acentuarse por la falta de experiencia para sobrellevarlo. Ayudarlos a canalizar sus emociones de la manera correcta forma parte de nuestra responsabilidad y puede llegar a ser muy efectivo.

Es también un momento preciso para enseñarles a reconocer y practicar muchos valores como el respeto, la tolerancia, la autoestima y la paciencia; además es oportuno para enseñarlos a ser fuertes. El corazón roto de un niño puede sanar por completo, siempre y cuando lo tratemos a tiempo y de la manera correcta.

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Otras recomendaciones para favorecer la superación de esta pena, son las siguientes.

  • Aconseja a tu hijo que hable contigo de lo que le pasa, esto lo ayudará a notar que tiene importancia y hay personas dispuestas a atender sus aflicciones
  • Si el niño tuviera acceso a teléfonos o dispositivos conectados a internet, es posible que intente expresar sus sentimientos a través de mensajes o en sus redes sociales. En este caso, es conveniente orientarlo para que no comente sus problemas por este medio, pues después que pase su pena no le será necesario
  • Enseñemos al niño a ser seguro de sí mismo y confiar en lo que vale, elevemos su autoestima y ayudémosle  a actuar con dignidad
  • Es conveniente que la noticia de su decepción no salga del grupo familiar, pues si se hiciera pública, podría llegar a sufrir cierto acoso y podría verse atacado por preguntas que no quiera contestar
  • Respetemos su silencio, espacio y tiempo para sanar. Si sabemos lo que le pasa, podemos esperar a que tenga su momento de depresión como quiera llevarlo; pero sin dejar de vigilarlo
  • Es recomendable mantenerlo distraído para que su ánimo no decaiga más de la cuenta. aprovechemos de invitarlo a hacer algo que le divierta
  • Si notáramos que está deprimido, que no avanza en su recuperación o cambia su conducta de manera violenta, es preciso consultar a un especialista.

 

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