¿Es bueno que los niños presencien el parto de su nuevo hermano?

La llegada de un nuevo miembro a la familia es un acontecimiento muy especial. Se espera con ansias ese preciso instante. Ante esto, algunos te dirán que dejes que los niños presencien el parto de su nuevo hermano. ¿Será bueno elegir está opción?

Encontrarás muchos prejuicios en torno a este tema. Que si los niños quedarán con traumas o que si no pueden ver sufrir a su madre son algunos de ellos. Otras personas piensan que eso les permitirá lograr mayor afinidad con su nuevo hermano. En fin, el que los niños presencien el parto de su nuevo hermano debe ser tu elección, pero no hay que forzar a los niños a quedarse a presenciar algo que los haga sentir incómodos.

La naturaleza curiosa de los niños

La gran mayoría de los niños están bien conectados interiormente con sus emociones, a veces mejor que los adultos. Pero eso no quiere decir que sepan controlarlas.

A medida que crecen, van adoptando miedos que, por uno u otro comentario, se les inculcan. Al tener una capacidad de razonamiento menor, tienes que explicarles las cosas con sencillez.

Allí es cuando el proceso de parto debe ser mencionado como algo natural; puedes ir preparando el terreno para cuando llegue el momento. A la vez, como madre, permite que tus hijos se expresen y expongan las dudas que tengan.

¿Cómo explicar el proceso del embarazo y parto?

Hay muchos profesionales que se niegan a que los niños presencien el parto de su nuevo hermano, pero no necesariamente debe ser así. Si tus hijos saben que su mamá es fuerte y capaz, van a confiar en ti.

Sin embargo, si ven o perciben el embarazo como una enfermedad, le tendrán miedo y se llenarán de angustia cuando se esté acercando ese momento del nacimiento. Si escucha hablar del parto como algo peligroso, lo verá como algo que es mejor no mirar ni sentir; y lo peor es que pueden pensar que su madre corre peligro.

Por eso, mucho dependerá de ti y tu pareja al momento de hablar para que los niños presencien el parto de su nuevo hermano. Claro está, mucho también tendrá que ver con tus propias circunstancias como madre.

Si no has tenido complicaciones y te sientes confiada, podrás trasmitir eso aún durante el proceso de parto. De lo contrario, si llegas a ese momento cargada de nerviosismo y sabes que tus hijos estarán presentes, eso podría reprimir tu capacidad para hacer del parto una experiencia rápida y emocionante.

El parto es un momento traumático, no es fácil decidir que los niños presencien el parto de su nuevo hermano.

¿Qué debes tomar en cuenta?

Hay varios factores que, como madre y junto a tu pareja, debes considerar. Por ejemplo, la asistencia que tendrás: ¿será un parto en casa o en un centro médico? Es importante no pasar por alto este detalle, ya que habrá algunos que no permiten que los niños presencien el parto de su nuevo hermano.

Otros aspectos que se deben considerar son los siguientes:

  • El deseo o intención de tus hijos. Al momento de prepararlos, debes ser muy observadora y ver cómo reaccionan a la idea de estar allí. Una buena idea sería enseñarles el proceso de parto a través de un vídeo.
  • La edad de tus hijos. Se dice que para que los niños presencien el parto de su nuevo hermano, deberán poder expresarse. Lo que indica que por lo menos deben tener una edad igual o superior a los 5 años.
  • El carácter de tus hijos. Si la personalidad de tus niños es muy sensible, quizás no sea buena idea hacerlos presenciar el momento del parto.

“Si un niño escucha hablar del parto como algo peligroso, lo verá como algo que es mejor no mirar, ni sentir; y lo peor es que pueden pensar es que su madre corre peligro”

¿Qué hacer si has decidido que tus niños presencien el parto de su nuevo hermano?

Ten en cuenta que el parto puede ser un proceso o tan solo un momento. Trata de explicarle exactamente qué sucederá dentro de la sala de parto.

De forma calmada, diles que tú como madre deberás hacer un gran esfuerzo, a fin de que tus quejidos o gritos no los asusten. Además, debes explicarles que el cuerpo contiene mucha sangre y líquido, que son sumamente necesarios para la vida de la madre y de su nuevo hermanito.

Un nuevo hermano puede causar celos y disconformidad para un niño.

Si en el centro médico permiten una visita anticipada a la sala de parto, sería muy buena para su preparación mental. Y si el parto va a ser en casa, permite que tus hijos se involucren en conseguir lo necesario para ese momento.

Algo crucial será quien acompañará a tus niños. Quizás tú pienses que debería ser el padre, pero si este requiere estar a tu lado, no sería bueno dejar a los niños solos; si se sienten incómodos, será mejor conducirlos hasta afuera y calmarlos.

Recuerda: que los niños presencien el parto de su nuevo hermano debe ser tu decisión y se espera que hayas preparado a tus niños sin forzarlos. Sin embargo, también debe haber muy buenos motivos para que te atrevas a que tus hijos estén allí; no te sientas mal si al final cambias de parecer.

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