Los desafíos de ser padres adoptivos

Agetna 14 mayo, 2017

Convertirse en padres adoptivos es el sueño de aquellos que por una u otra razón no pudieron tener hijos propios; o los tuvieron, pero los perdieron, y por su edad o patologías médicas se encuentran incapacitados para volver a concebir.

 

Los padres adoptivos pueden considerarse personas dichosas dotadas de un regalo muy grande que la vida, o, en este caso, su país y comunidad, les ofrece.

 

Deben saber además, que como premio sumamente valorado, el niño en cuestión debe quererse, cuidarse y protegerse como si fuera biológicamente suyo.

 

Para ponerte al tanto de los pormenores de la adopción y lo que significa ser padres adoptivos, hemos decidido redactar este post.

 

¿Cómo es el proceso de adopción de un menor?

Aunque cada país tiene sus códigos, el proceso para adoptar a un niño es similar en todas las regiones y parte desde el mismo instante en el que los futuros padres toman la decisión de adoptar.

A partir de aquí la pareja busca apoyo y orientación en los centros para la adopción de menores de su localidad o país, quienes le asignarán a un trabajador social para que lo asista y atienda en todo el proceso.

Tanto el hombre como la mujer tendrán que llenar ciertos cuestionarios, someterse a entrevista dando información detallada sobre su vida conyugal, su posición económica, salud… Su hogar y su vida pasarán por un minucioso estudio que revelará si están o no preparados para recibir al hijo que desean.

Toda vez que la familia sea aprobada pasará a conocer a los menores que se encuentran disponibles para la adopción, y si la relación pareja-centro de adopción-trabajador social-niño, fructifica, es probable que la adopción se lleve a cabo.

Estimado lector, es importante que sepas que convertirse en padres adoptivos es un sueño extenso que puede tardar meses o años en realizarse; y está cargado de no pocas decepciones y desesperanzas.

El niño que la pareja desea no siempre se convierte en el niño que al final adopte, por eso, quien se decida por adoptar, debe partir de que una vez comenzado el camino, este puede tomar rumbos diversos.

Entonces, aquel que quiera dar este paso, debe estar más que seguro de su firmeza y su valor; ser fuerte y desear fervientemente convertirse en padre o madre de un niño. Porque el arrepentirse de haber adoptado, el no prestar la debida atención al niño que se ha recibido en casa, o el no darle el cariño que tanto necesita, puede ser funesto para ese menor.

¿Cuáles son los deberes de los padres adoptivos?

Los mismos que tienen los padres biológicos de los niños:

  • Darles amor
  • Cuidarlos y protegerlos
  • Sufragarles sus necesidades básicas
  • Brindarles atención médica y de salud mental
  • Asistirlos y guiarlos en todo cuanto necesiten
  • Inscribirlos y brindarle educación según su edad
  • No usar la violencia física ni psicológica
  • Otorgándoles el mayor bienestar posible

Ser padres adoptivos

Ser padres adoptivos no es ser los cuidadores de un cachorrito al que habrá que darle de comer, bañarlo una vez al mes, y jugar con él cuando se quiera. Tampoco los criadores del gatico que vivirá en el vecindario y solo vendrá a comer a casa cuando tenga hambre.

En esta categoría deben estar aquellos que se mantienen vigilantes las 24 horas del día, que aman sobremanera, sin importarles si el receptor de su cariño tiene 3 o 12 años de edad, sea de una u otra raza, o tenga los traumas que tenga.

Estas personas deben estar siempre disponibles para abrazar, besar, proteger a la personita que de pronto se convertirá en la protagonista de sus vidas y pasará a ocupar un importante rol dentro de la familia.

Padres adoptivos, buenos padres adoptivos, son quienes hacen todo por educar, aconsejar, enseñar, potenciar los mejores valores que el niño en cuestión, necesitarán para convertirse en adultos exitosos en materia emocional.

Son aquellos a los que además de la manutención, la alimentación, los paseos, las vacunas y los juguetes, se encargan de ofrecerle una cuota de amor, bienestar y felicidad que lo secunda en su presente y futuro.

Buenos padres adoptivos serán esos a los que se les olvidará el pasado; y de pronto, una de las muchas mañanas que le seguirán al advenimiento de su hijo, comenzarán a notar que el pequeñín que los abraza por las rodillas y los mira desde el piso, se le parece.

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