¿Cómo le digo que es adoptado?

Agetna 23 diciembre, 2015
A no pocas madres de niños adoptados les surge la duda de ocultarle o decirle a su hijo la verdad de su procedencia

Tengo un hijo, ¿cómo le digo que es adoptado? ¿En qué momento deberé hacerlo? ¿Debo hacerlo?


Cualquiera de las anteriores preguntas, en este minuto, puede estar rondando la cabeza de alguna de nuestras madres.

El no saber cómo su hijo se va a tomar una noticia de este tipo y el temor de un cambio en la estabilidad emocional de la familia le hacen posponer el tema y ahogarse en un mar de dudas.

¿Por qué sucede esto?

Las madres quieren siempre proteger a los hijos y algunas consideran que el decirle al suyo que es adoptado le puede suponer un trauma irreparable.

Otra razón por la que la familia prefiere no hablar sobre el asunto es por el hecho de que cuando el niño crezca quiera conocer a sus padres biológicos.

El temor de “compartir” a un hijo tan deseado hace que no pocos padres hagan hasta lo indecible porque su niño o sus niños nunca sepan que vienen de otros hogares.

Pero muy a pesar de lo que las familias deseen y crean que es mejor hacer el engaño no siempre es la solución correcta. No obstante, es decisión personal de cada familia decirle o no a su hijo que es adoptado. Pero si tú, querida mamá que nos lees, has decidido decírselo, nosotros te ayudamos.

En eres mamá te sugerimos cómo debes proceder

Cuando tu hijo sea capaz de entender debes explicarle que se formó en el vientre de otra madre.

Para que se vaya adaptando a lo que significa ser adoptado, primero, debe conocer la palabra. Por eso, desde que es bien pequeñito, alrededor de los 3 años de edad, puedes ir hablándole sobre el tema.

Al principio no hará mucho caso a lo que puedas y quieras decirle, pero con el paso del tiempo entenderá lo que esto supone.

En dicho sentido te ofrecemos algunos consejos.

  • Estate siempre abierta a cualquier interrogante que quiera hacerte con respecto a su adopción.
  • Nunca pospongas las respuestas a sus preguntas.
  •  Cuando conversen sé lo más directa y clara posible.
  • Háblale con naturalidad y seguridad, de esta forma, tu hijo sentirá que ser adoptado no tiene ninguna importancia para ti y que lo quieres como si hubiera salido de tu vientre.
    family - 0963
  • Hazle saber lo mucho que lo amaron desde el día en que lo conocieron y lo felices que fueron en casa en cuanto llegó a sus vidas.
  •  Cada vez que tu hijo quiera conversar sobre su adopción evita el protocolo. Que las pláticas fluyan de manera espontánea.
  •  La adopción de tu hijo es un tema que puede hablarse en cualquier momento y de manera abierta. No es un secreto que deba ocultarse a los demás ni hay que hablar sobre él en privado. Tu hijo debe saber esto. Vela porque la palabra adoptado y todo lo referente a ella no sea un tabú.

¿Cómo le digo que es adoptado?

Mamá, no permitas que nadie le diga a tu hijo que él es adoptado. No pocas veces esa noticia puede darse de forma malintencionada.

Ten presente que en la calle o en su escuela tu hijo puede encontrarse con personas que murmuren su caso. Por este motivo, debes ser tú quien le revele su verdadera identidad.

Él debe sentirse a gusto con su condición de hijo amado y deseado; esas, y no el haber crecido en el vientre de otra mujer, deben ser las cuestiones que le importen.

adoption-1057639_640

Si tu hijo es pequeño puedes usar un cuento para explicarle lo que significa ser adoptado, incluso, crearle una bonita historia al respecto. Mediante las historias infantiles los niños asimilan mejor las enseñanzas.

Ahora bien, tampoco insistas en hablar sobre el tema. Si ves que tu hijo evade cualquier tipo de diálogo que se relacione con su adopción no lo presiones.

Hazle saber que cuando él quiera preguntar su familia estará dispuesta a aclarar las dudas. Busca ayuda especializada sobre cómo proceder en este caso.

Jamás le hagas creer a tu niño que es un hijo biológico, recuerda que la verdad debe ir siempre por delante. Esta es una hermosa manera de demostrarle también cuanto lo quieres.

Si en un futuro llega a enterarse de su procedencia, la desorientación y el dolor atentarán contra su felicidad y la confianza que seguramente tenga en su familia.

Ten en cuenta que el no revelarle su verdadera identidad supone un gran engaño.

Te puede gustar