Los clásicos mitos sobre la maternidad - Eres Mamá

Los clásicos mitos sobre la maternidad

Son muchos los mitos sobre la maternidad que se fundamentan en aspectos más bien inverosímiles, en especial porque hablamos de personas. Una madre puede llegar a ser muy dichosa durante esta etapa, pero sus rasgos humanos no desaparecerán nunca; en este particular queremos enfocarnos para describir los principales mitos que giran en torno al surrealismo materno.

Estos clásicos mitos son las secuelas de una teoría donde la madre es la única responsable de todo cuanto es y será su hijo, donde al parecer la mayoría de las personas a su alrededor, incluyendo el padre, son meros observadores. También nos encontramos con creencias que separan a la mujer de la madre, pero que no son muy probables en la vida diaria.

Desde el punto de vista de lo clásico, hablamos de expresiones que consiguen su asidero en las costumbres antiguas y prácticas que han evolucionado, pero que muchos se niegan a aprobar. Donde temas como la lactancia, el parto por cesárea, las familias monoparentales y la vida profesional de la madre, son por lo general los más debatidos.

Pese a que muchas de estas fábulas se refieren a la integridad psíquica de la madre, son precisamente las madres quienes en gran parte las difunden y defienden. Por lo tanto, es probable que no te sientas del todo identificada con algunos planteamientos aquí mencionados o quizá comiences a sentirte menos culpable.

Las madres somos seres imperfectos como cualquier otro, por eso las explicaciones siempre se encuentran para esclarecer el por qué de los siguientes clásicos mitos sobre la maternidad.

Mito Nº1 “Se nace con el instinto de ser madre”

Es establecido como un elemento biológico que desde que nacemos venimos dotadas de un instinto que nos hace querer ser madres, también cuidar y querer a nuestros hijos sin fallas ni temores. Sin embargo, científicamente esto no ha sido comprobado y se cree que está muy lejos de la realidad.

De cualquier manera, esto se puede explicar más como un factor cultural que como uno biológico, pues el instinto maternal no existe y cada vez más ya no es una obligación ser madre, sino una decisión personal.

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Mito Nº 2 “Todos los temores se irán cuando veas a tu bebé”

Es común pensar que el miedo que podíamos haber sentido cuando estábamos en embarazo desaparecerá al tener al bebé en nuestros brazos, pero según la mayoría de las madres estos temores no se pierden en su totalidad. Se cree que el bebé nos gustará, que será perfecto y que ya tenemos todo solucionado, pera la maternidad tiene muchos retos por delante.

No te sientas culpable si cuando viste por primera vez a tu bebé no era como lo hubieses preferido ni tampoco por no saber cómo actuar. Por lo general reaccionamos ante la presión social de que las madres somos seres perfectos, que si no actuamos como las demás seremos juzgadas; no hay nada de qué avergonzarnos: somos seres humanos.

Mito Nº 3 “Amamantar es una demostración de amor”

Muchas madres podrían no estar convencidas de amamantar a sus bebés, pero son obligadas por un gran número de creencias sobre este aspecto. Para los especialistas y otras madres, la lactancia materna es irremplazable y constituye una obligación que no puede evadirse.

También existe la creencia de que una madre que no amanta a su bebé es porque no lo quiere lo suficiente, pero la realidad es que se trata de una decisión o necesidad que depende de muchos factores. Dar el pecho o no al bebé no tiene que ver con la intención de afecto, solo es algo que se lleva al plano moral, donde la maternidad va por encima de todo.

Si aún sientes dudas al respecto, recuerda que hay madres que parieron a sus hijos de manera natural y en sus casas, que los amamantaron y nunca se separaron de ellos, pero que no fueron amorosas o no satisficieron sus necesidades de afecto.

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Mito Nº 4 “Una madre siempre está feliz”

La maternidad trae muchas satisfacciones, pero no es del todo cierto que el simple hecho de ser madre traiga la felicidad absoluta y permanente. En la vida hay muchos momentos de preocupaciones, tristeza y desencanto; aunque sabemos que con la presencia de los hijos, el sufrimiento se disipa, no quiere decir que la felicidad siempre esté presente.

Es normal que las madres sufran a causa de sus hijos, también lo es que como mujeres se sientan incompletas y que deseen cambiar sus vidas sin tener éxito. Está muy lejos de la realidad, que una mujer por ser madre no tenga sentimientos de frustración, que nunca se enfade o que no le duela nada.

Mito Nº 5 “Una madre nunca se arrepiente de serlo”

Muchas circunstancias adversas pueden hacer que la madre se arrepienta de serlo, sobre todo en casos de embarazo precoz, por ser madre soltera o en situaciones particulares de la vida. Sin necesidad de dejar de amar a sus hijos, es posible en algún momento de la maternidad perdamos la paciencia y comencemos a sentirnos frustradas.

También es totalmente comprensible que contemplemos la idea de que quizá nos hubiese gustado haber esperado más para tener un hijo, por ejemplo después de haber estudiado y establecido nuestras metas profesionales. En tal sentido, tal vez no es el arrepentimiento por ser madres, si no del momento en que lo hicimos.