Los cambios de humor de un adolescente ¿Cómo convivir con ellos?

Agetna · 30 septiembre, 2015

 

Los constantes cambios emocionales que se perciben durante la pubertad son tan agobiantes para los adolescentes como para quienes conviven con ellos. Por ello, es necesario saber cómo afrontarlos y cómo poder tener una franca y abierta comunicación.

¿Cómo convivir con los cambios de humor de un adolescente?

Si tienes un hijo/a adolescente te habrás hecho esta pregunta más de una vez.

Y es que en la pubertad tanto las mujeres como los varones pasan de la melancolía a la alegría, del aburrimiento a la recreación en poco tiempo y, tan natural, como si de un experto actor de cine se tratara.

Durante la pubertad el ser humano se somete a los cambios más trascendentales que tendrá durante toda su vida, y esto, unido a su inexperiencia, supone un verdadero conflicto.

“Conoce todo sobre la pubertad en: adolescencia

Ahora bien ¿qué pueden hacer los padres para ayudar a sus hijos adolescentes? ¿Cómo mitigar este desbalance emocional?

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Para darle solución a cualquier problema, primero, hay que identificarlo.

Orígenes de los cambios de humor de un adolescente

Los cambios de humor en la adolescencia tienen dos orígenes:

Origen psicológico

La mente de los adolescentes, su forma de pensar, de ver la vida, de relacionarse con sus compañeros, sus gustos y sueños…, se ven sometidos a muchas variaciones.

A partir de los 12 años tu hijo comenzará a pensar distinto a como lo hacía, sacará conclusiones más profundas, tomará mejores decisiones, le preocuparán asuntos antes inexistentes para él…, en fin, comenzará a madurar.

Origen fisiológico

Las causas físicas del cambio de humor en los adolescentes se deben a las transformaciones hormonales que comienzan a suceder al inicio de la pubertad.

Las hormonas sexuales de los varones intensifican la producción de testosterona y las de las hembras, progesterona y estrógeno. Así que a la par de la maduración de los órganos sexuales de uno y otro sexo el comportamiento varía.

Antes que molestarte con tu hijo/a adolescente, regañarlo, o sencillamente darle la espalda, debes enseñarle a lidiar con sus cambios de humor, a tener control sobre sus emociones. Recuerda que en juego también está la estabilidad emocional de toda la familia.

A continuación te explicamos qué hacer.

Los cambios de humor de un adolescente ¿Cómo convivir con ellos?

Apóyalo

Tu hijo debe saber que no se encuentra solo en ese camino tan delicado y controvertido que puede ser el paso de la niñez a la juventud.

Debes estar a su lado todo el tiempo posible, compartir sus preocupaciones y anhelos; y explicarle por qué se siente inseguro, molesto, o alegre, aparentemente, sin un motivo fijo.

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Para que él pueda encontrar alguna solución a sus cambios de humor repentino, primero, debe conocer su origen y asumir que son tan normales como pasajeros.

Guíalo

En la adolescencia tu hijo es vulnerable a las influencias externas. Por este motivo debes guiarlo en sus decisiones, inculcarle valores y buenas ideas, enseñarle también todo lo malo y darle herramientas para salir airoso de cualquier vicisitud.

Busca tiempo para conversar con tu hijo, recuerda que tu “semillita” se está preparando para el futuro y necesita de una mano firme y amiga que lo guíe.

Comparte con él las experiencias que recuerdes de cuando eras adolescente y lo que hacías para controlar tus altibajos emocionales.

Explícale la importancia del descanso

Cuando uno duerme lo suficiente el cerebro tiene tiempo de recuperarse de las funciones que realiza durante el día, de asimilar de todo cuanto aprendió.

En cambio, cuando no se descansa todo lo necesario, o padecemos algún trastorno del sueño, no rendimos lo mismo, tenemos dificultad para concentrarnos y realizar cualquier actividad que, en otra ocasión, nos es muy fácil hacer; encima nos mostramos malhumorados.

“Profundiza al respecto en: sabes lo que pasa en tu cerebro cuando duermes

Asegúrate de que libere energías

Liberar las energías, en esta etapa, es tan primordial como comer. El adolescente necesita de diversas actividades cotidianas para canalizar todo el arrojo que lleva dentro.

Haz que tu hijo matricule en algún deporte en el que se agote a través del ejercicio físico. De lo contrario, incítalo a nadar en la playa, correr, caminar; y pídele que te ayude en las labores hogareñas.

Practicar alguna actividad física genera beta-endorfina, la hormona que regula la fluctuación del estado de ánimo y que reduce el estrés.

Ayúdale a canalizar sus sentimientos

Enséñale a tu hijo a canalizar sus sentimientos y maneras de pensar mediante la ejecución de un proyecto.

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Ya sea un proyecto de arte: música, artes plásticas, danza…; como el desarrollo de un software, la remodelación de su habitación, la creación de un huerto… lo fundamental en este caso no es el proyecto en sí, sino un medio en el cuál pueda volcar sentimientos e ideas.

Nuestro consejo

Mantente al tanto de los cambios de humor de tu hijo. Si notas que se pasan de lo normal, que van al extremo, es preciso que busques la ayuda de un psicólogo, terapeuta o médico de cabecera.

Tu hijo puede estar sufriendo depresión y necesitar ayuda especializada.

“Aprende a identificar la depresión en los adolescentes en: signos y síntomas de la depresión en personas jóvenes