¿Cuándo y cada cuánto debo llevar a mi hijo al dentista?

Llevar a tu hijo al dentista es una responsabilidad que debes asumir para cuidar su salud bucal. Te contamos con qué frecuencia debes hacerlo.
¿Cuándo y cada cuánto debo llevar a mi hijo al dentista?
Vanesa Evangelina Buffa

Escrito y verificado por la odontóloga Vanesa Evangelina Buffa.

Última actualización: 30 abril, 2023

Luego de la primera visita al odontopediatra es habitual que los padres se pregunten cuándo deben regresar. En este artículo, te contamos cada cuánto debes llevar a tu hijo al dentista y por qué es importante respetar esta frecuencia.

El rol del odontólogo en el cuidado de la salud bucodental de tu pequeño es fundamental. Mantener su boca sana y acompañar su crecimiento requiere de esfuerzo y responsabilidad. El dentista infantil te guiará y ayudará en esta importante tarea.

¿Cada cuánto debes llevar a tu hijo al dentista?

Según un artículo publicado en el Journal of the American Dental Association, un niño debe visitar al dentista dentro de los seis meses posteriores a la erupción de su primer diente o antes de cumplir un año de edad. Luego de esta primera revisión, el odontopediatra pautará la frecuencia de los controles según las particularidades de cada infante.

Por su parte, la Academia Estadounidense de Odontología Pediátrica sugiere que el intervalo de examen más común es de 6 meses. Sin embargo, algunos pacientes pueden requerir exámenes y prácticas preventivas a intervalos más frecuentes. Esto dependerá de su historial de enfermedad y de los hallazgos clínicos y radiográficos.

En el caso de los pequeños con factores que los predisponen a sufrir problemas bucales, la visitas al dentista serán cada 3 o 4 meses. Esto permite identificar lesiones o daños de manera temprana. A la vez, refuerza la relación de niño con el odontopediatra y educa a los adultos respecto de los cuidados orales adecuados para la edad de su hijo.

Los controles periódicos con el odontopediatra ayudan a los niños a mantener hábitos de cuidado saludable de su boca, así como también atender oportunamente a cualquier problemática que surja.

Razones para llevar a tu hijo al dentista

La niñez es una etapa en la que se producen muchos cambios en la boca del niño. Por ejemplo, la lactancia, la incorporación de nuevos alimentos, la aparición de los primeros dientes, el recambio dental, el comienzo del lenguaje y el crecimiento de los maxilares. El dentista infantil evalúa, vigila y acompaña estos procesos para conservar el bienestar de las estructuras orales que participan de estos cambios.

Las visitas al dentista, entonces, no implican necesariamente la presencia de un problema a resolver. Al igual que llevas a tu hijo a controles regulares con el pediatra, las revisiones odontológicas sirven para evaluar el correcto desarrollo de las estructuras orales y el sostenimiento de su salud. De todos modos, en algunos casos, sí puede ser necesario acudir por un problema de salud puntual.

Las visitas regulares al odontopediatra

Una de las razones por las que es importante llevar a tu hijo al odontopediatra cada 6 meses es controlar que todo marche bien. Preservar su salud es el objetivo principal. Además, si surge algún problema, cuanto antes se detecte, más fácil y cómodo será corregirlo.

Un estudio transversal publicado por la Biblioteca Nacional de Medicina, resalta que las visitas dentales de rutina son importantes para mantener una buena salud bucal. Por lo tanto, al cuidar la boca, se preserva el bienestar general de tu pequeño. Estas son algunas de las prácticas que el dentista realiza en las revisiones semestrales:

  • Evaluación de las estructuras de la boca: examina los tejidos blandos, como la lengua, el paladar, las encías, los frenillos y sus funciones. También, se inspeccionan las piezas dentarias, su integridad, su aspecto y el posicionamiento en la arcada.
  • Control del crecimiento de los maxilares y de la relación entre ambas arcadas.
  • Valoración de la erupción dentaria o el recambio dental, según la edad.
  • Identificación de hábitos: a través del diálogo con los padres y con el niño, el profesional indagará sobre la práctica de ciertas costumbres que pueden resultar nocivas, como el uso prolongado del chupete o el biberón, dormir con la mamadera en la boca, la succión del dedo o la respiración bucal.
  • Educación nutricional: según la edad y las necesidades del niño, el profesional indicará ciertas pautas alimenticias.
  • Enseñanza de medidas higiénicas: el dentista infantil enseña a los padres y a los niños cómo tener una buena higiene bucodental. Según la edad del pequeño, hará las recomendaciones pertinentes respecto de los productos necesarios: cepillo de dientes, hilo dental, pastas dentales y colutorios.
  • Aplicación de medidas preventivas: según las necesidades de tu hijo, en algunas consultas el odontólogo puede realizar limpiezas dentales, aplicar selladores de fosas y fisuras o realizar topicaciones con flúor.
  • Dinámicas y juegos que refuerzan la relación con el niño: se ponen en marcha estrategias que ayuden a los niños a generar un vínculo de confianza con el profesional de la salud. De esta manera, se busca prevenir el miedo y la fobia dental en el futuro.

Aunque parezca que la boca de tu hijo no tiene ningún problema, los controles odontológicos regulares son importantes. Si tu pequeño va al dentista desde pequeño y de manera habitual, comprenderá la necesidad de sostener esta conducta saludable durante toda su vida. De hecho, un estudio publicado en el Journal of Public Health Dentistry indica que la asistencia dental posterior a la infancia están asociados con la salud bucal en la edad adulta.

Qué hacer cuando hay problemas puntuales

Además de las revisiones semestrales de rutina, existen situaciones que pueden presentarse en la boca de tu hijo que requieren que lo lleves al odontopediatra. Como mamá, debes estar atenta a los problemas que puedan surgir en la cavidad oral de tu pequeño y buscar ayuda cuanto antes. De esta manera, los tratamientos serán más sencillos, tu pequeño se sentirá mejor y evitarás complicaciones más graves.

Estas son algunas problemáticas en la boca que ameritan que lleves a tu hijo al dentista con prontitud:

  • Caries: si observas manchas o huecos en los dientes de tus hijos podría deberse a una caries. Tratar y restaurar los elementos dentarios, tanto de leche como permanentes, evita que el proceso avance y empeore.
  • Traumatismos dentales: si tu hijo sufre un golpe en la boca pueden aparecer lesiones visibles y evidentes, pero también puede haber daños internos que solo un odontólogo logra detectar. Aunque parezca que todo está bien, es fundamental que un odontopediatra evalúe con urgencia a tu pequeño.
  • Hábitos disfuncionales: si tu hijo se chupa el dedo, hace muecas al tragar o respira por la boca, es relevante que lo hables con el odontopediatra. Estos hábitos alteran el normal desarrollo de los maxilares y predisponen a sufrir maloclusiones en el futuro.
  • Dolor y sensibilidad dental: consulta con el dentista si tu hijo tiene dolor en los dientes o molestias al ingerir algo frío, caliente o dulce.
  • Maloclusiones: si notas que la boca de tu hijo no encaja de manera correcta o tiene algún diente torcido, es importante consultarlo con el dentista.
  • Mal aliento: si tu pequeño presenta mal aliento de manera constante durante todo el día, puede haber un problema profundo que amerita la intervención de un profesional.
  • Abscesos o flemones: si el pequeño tiene la cara hinchada, presenta un agrandamiento en la boca o le sale pus de la encía o de alguna muela, es importante consultar con el profesional de inmediato.
nina con dolor en la boca encias dientes mucosa
Si tu hijo manifiesta sensibilidad o dolor en los dientes o encías, es recomendable agendar una cita con el odontopediatra para que determine la causa del síntoma.

Llevar a tu hijo al dentista, una estrategia para cuidar su salud

Cuidar la salud bucodental de tu hijo requiere de predisposición y responsabilidad de tu parte. Contar con el apoyo y la guía de un profesional de la salud facilitará mucho tu tarea.

Llevar a tu hijo al dentista cada 6 meses es una estrategia ideal para sostener su salud bucal. Asimismo, se trata de una oportunidad para que el profesional te indique cómo continuar y refuerce aquellos aspectos para mejorar.


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Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.