Las mejores posiciones para dormir bien durante el embarazo

Adrianazul · 2 junio, 2017

Casi todas las mujeres embarazadas sufren de trastornos de sueño; esto ocurre especialmente a partir del tercer trimestre de gestación del bebé, cuando, por el tamaño que ha alcanzado la barriga, tienen dificultad para conseguir una posición cómoda en la que puedan dormir.

Los inconvenientes para dormir durante el embarazo se manifiestan de diferentes formas. Hay quienes de plano sufren de insomnio, otras mujeres de dificultad para encontrar una buena posición y hay quienes tienen la incapacidad de obtener un descanso prolongado debido a que solo logran dormir por pequeños espacios de tiempo.

A todo esto se le suman los constantes movimientos del bebé y el incremento del volumen abdominal, el cual limita las posturas para dormir plácidamente. Algunos doctores afirman que no hay consejos generales para las mejores posiciones, ya que cada cuerpo encuentra la forma natural para dormir.

Sin embargo, hay que resaltar que algunas posturas resultan más molestas y riesgosas para la madre y para el bebé. Dormir boca arriba con un embarazo muy avanzado provoca que el útero se apoye en la columna, en los intestinos y en la vena cava inferior, vena que transporta toda la sangre de la mitad inferior del cuerpo hacia el corazón.

Todo esto acarrea dolores en la cintura, digestiones muy lentas, mayor predisposición a las hemorroides y caída en la presión arterial con molestias respiratorias, taquicardia o palpitaciones. ¡Todo esto por solo dormir boca arriba! Si tu costumbre es dormir boca abajo o boca arriba, es conveniente que trates de cambiar rigurosamente de rutina, haciéndolo hacia alguno de los dos lados  -bien sea tu costado derecho o izquierdo- lo cual irá en beneficio tanto del niño como tuyo. Además, poner una almohada entre las rodillas te ayuda a estar más cómoda.

Posiciones recomendadas

Una de las posiciones más recomendadas por especialistas es la de descansar sobre el costado izquierdo. El motivo es porque el hígado se encuentra en el lado derecho del abdomen, por lo tanto, si se duerme sobre el lado izquierdo, se evitará que el útero se apoye en este órgano.

Además, otra cosa que le suma beneficio a esta posición es que los grandes vasos están al lado derecho de la columna por lo tanto se comprimen menos evitando los edemas, por ejemplo. También favorece la llegada de sangre a la placenta, aportando mayores cantidades de oxígeno y nutrientes para el bebé y ayuda a reducir la hinchazón en tus pies.

De lado con una almohada entre las piernas

De esta forma mantendrás tu columna recta y evitarás echar el peso de una pierna sobre otra. Por otro lado, también puedes usar almohadas largas que te permitan apoyar la barriga, lo que te dará una mayor seguridad.

Con los pies elevados

Si sufres de mala circulación, tienes los tobillos o las piernas hinchadas y la sensación de sentirte como un globo, puedes probar a dormir con las piernas en alto, apoyadas sobre unos cojines. Te ayudará a que la circulación fluya y prevendrás la aparición de varices, y también la sensación de pinchazos o calambres.

Posición semisentada

En el caso de que tengas alguna molestia estomacal, reflujos o no te haya sentado muy bien alguna comida, una de las posturas que más se recomiendan en estos casos es colocarse semisentada con la ayuda de almohadones o cojines como apoyo. La finalidad siempre es estar cómoda promoviendo principalmente una buena circulación de la sangre.

Aunque es difícil mantenerse en una misma posición toda la noche, es muy importante que evites dormir boca arriba, pues en esta posición el peso de tu útero perjudica la columna vertebral, los intestinos (grueso y delgado), los vasos principales y los músculos de la espalda. Así, esta postura puede producirte dolores musculares, hemorroides y problemas de circulación para ambos.

Otra contraindicación de esta posición al dormir es que puede disminuir tu presión arterial, lo cual puede producirte mareos. Existen casos de mamás a las que la presión les ha bajado de manera notoria por dormir boca arriba.

También, y no menos importante, esta posición puede hacer que ronques y que sufras de apnea del sueño; por eso –y aunque te cueste cambiar un poco la posición de dormir- es recomendable que no duermas boca arriba sino que vayas buscando acomodo durante el transcurso del embarazo.