Las fases del sueño en los adolescentes

Francisco María García · 8 octubre, 2018
Los ciclos del sueño en niños, jóvenes y adolescentes deben integrar una serie de fases y etapas. Es importante el descanso en ellos para favorecer su etapa de desarrollo.

El sueño reparador es uno de los requisitos fundamentales para el correcto desarrollo cerebral en los adolescentes. Es frecuente que los más jóvenes subestimen la importancia de cumplir las horas de descanso que se recomiendan para una vida equilibrada.

La vitalidad propia de la edad pareciera suplir la ausencia de un descanso adecuado. Sin embargo, las cinco fases del sueño en los adolescentes son tan reales como indispensables; sobre todo considerando que cada fase responde a necesidades puramente biológicas, correspondientes a la etapa de la vida que se atraviese.

Dado que la cantidad de reposo que demanda el cuerpo varía de acuerdo al ciclo biológico en el que la persona se encuentre, en los adolescentes esta cantidad aumenta. Es decir que un niño o joven de entre 11 a 17 años precisará al menos 9 a 10 horas de sueño diarias.

Es común que a un adolescente le cueste despertarse por la mañana. Se debe a que su tendencia natural será dormir hasta completar el ciclo de fases del sueño que su cuerpo necesita.

Por qué cumplir las fases del sueño en los adolescentes

La función del sueño, a cualquier edad, es la de reparar y dar descanso al cuerpo y la mente. Al dormir, una serie de procesos de regeneración celular se activan a fin de obtener energía; es durante el sueño también cuando algunas hormonas, como la del crecimiento, pueden aumentar su producción.

Por otra parte, los mecanismos de memoria, atención diurna y fijación de los contenidos o materias aprendidas se llevan a cabo en las horas de sueño.

Considerando estos motivos, se entiende que para los adolescentes, cuyo cerebro se encuentra completando su desarrollo, es vital cuidar la calidad y cantidad del sueño. La falta de un descanso adecuado puede influir negativamente en la esfera psicológica, el rendimiento físico y académico, y hasta en la conducta.

Los problemas de sueño en la adolescencia pueden tener su origen en malos hábitos de descanso.

Un adulto puede dominar impulsos y emociones de manera consciente. En los adolescentes, esto aún es parte de un aprendizaje que requiere, para ser completado, el respeto por los ritmos biológicos del cuerpo y la mente.

¿Cuáles son las cinco fases del sueño en los adolescentes?

Los ciclos de sueño han quedado descriptos de manera de poseer cinco fases desde 1957. El modelo de W.C. Dement y N. Kleitman, quienes realizaron sus investigaciones mediante electroencefalogramas, continúa vigente en la actualidad. Se han hecho, sin embargo, algunas precisiones realizadas con instrumentación moderna.

En la práctica, se sabe que cada fase del sueño tiene una duración de alrededor de 100 minutos. También se conoce que las cinco fases se repiten de manera cíclica y continua; estas se inician en un estado de sueño ligero, pasan al sueño profundo hasta alcanzar el estado REM, también más liviano, que se prepara para el despertar.

Primera fase

El adormecimiento o fase de transición comprende el 5% del total del sueño. Esta transición se da entre la vigilia y el sueño y vuelve aparecer en cada repetición del ciclo. Esta es la fase conocida por registrar ondas Alfa, las mismas que acontecen en un momento de relajación estando despiertos.

“Al dormir, una serie de procesos de regeneración celular se activan a fin de obtener energía; también es cuando algunas hormonas, como la del crecimiento, pueden aumentar su producción”

Segunda fase

Aquí comienza a intensificarse la desconexión con el entorno. Esto posibilita que el sueño vaya haciéndose paulatinamente más profundo; disminuyen las actividades musculares y fisiológicas.

Se trata del sueño ligero que tiene lugar luego del primer adormecimiento. Esta fase constituye aproximadamente el 50% del total del sueño y da lugar a las ondas beta.

Tercera y cuarta fase 

Acontece en estas fases el sueño profundo o delta. Dentro de las fases del sueño en los adolescentes, las fases 3 y 4 son de gran importancia, al igual que el resto, aunque es aquí cuando la recuperación del cuerpo se da más marcadamente.

Quinta fase

Este es el sueño lento, que ocupa un 25% del total del sueño. En esta fase, aparecen las parasomnias o trastornos del sueño: sonambulismo, terrores nocturnos, enuresis nocturna.

En síntesis, las fases del sueño en los adolescentes deben respetarse para un adecuado desarrollo mental y emocional. El hecho de que los adolescentes duerman mucho es, sin dudas, signo de salud.