¿Puede un buen descanso fomentar la inteligencia?

Amanda · 10 junio, 2017

Un buen descanso puede reflejarse en el aspecto intelectual en niños y adultos. Irse a la cama más temprano o más tarde puede incidir en la calidad del sueño y de hecho afecta la cantidad y profundidad de este. Los expertos han determinado que esto puede variar entre las personas adultas y los niños. Es decir, se cree que los adultos que trasnochan son más inteligentes, pero es lo contrario con los niños.

Además de la hora de dormir, también es importante la regularidad con que sea haga. Ir a dormir todos los días temprano y a la mis hora, puede favorecer el desarrollo cognitivo de los pequeños. De acuerdo con los estudios, esto también podría mejorar el aspecto emocional y físico de los niños.

Siempre hemos oído hablar de que los niños crecen mientras duermen. Pues, este crecimiento no es simbólico, de hecho crecen en muchos aspectos. Por ejemplo, el establecimiento de una rutina diaria promueve la disciplina y desarrollo de buenos hábitos. Del mismo modo, permite que su energía se concentre en el momento del descanso y sea útil para mejorar otros procesos.

Un buen descaso comienza por irse una hora más temprano a la cama

Según un estudio dirigido por la universidad estadounidense de Auburn, los niños deberían ir a dormir de manera regular por lo menos una hora antes de lo acostumbrado. La investigación contempla que si el horario implica que todavía haya luz del sol, también debe hacerse. Es decir, lo primordial es la regularidad, por eso no hay que esperar a que oscurezca si de hecho ya es la hora de dormir.

Se tiene entendido que mientras más irregulares son los horarios de sueño de los niños, más propensos son a sufrir daños. Los perjuicios relacionados a este hábito, pueden observarse a nivel intelectual, emocional y físico. El estudio indica que entre las 18 hrs y las 21 hrs, es el periodo más saludable para que los pequeños se vayan a la cama.

Para obtener estos resultados, los investigadores analizaron los datos escolares de niños en edades comprendidas entre los 7 y los 11 años. Este grupo corresponde a aquel que se acostaba una hora antes de lo normal. Los niños presentaron mejor equilibrio emocional y mayor alerta mental en horas de clase.

La evaluación también determinó que los bebés menores de 18 meses que se dormían una hora antes, desarrollaron sus funciones con mayor amplitud. El desarrollo se evidenció en su función motora y también en la adquisición del lenguaje, así como en su relación con las personas.

¿Cómo se beneficia la inteligencia de un buen descanso?

Los beneficios del sueño y buen descanso son incontables tanto para los niños, como para los adultos. A los más pequeños, les favorece dormir más temprano.  Durante el periodo de descanso, estos logran desarrollar y ejercitar la memoria, si es más tiempo, mejor.

Para los adultos, el sueño funciona como un proceso de desconexión en el cual la memoria no se activa. En cambio los más pequeños activan el proceso fundamental para el desarrollo de esta función. La memoria es un elemento vital en el crecimiento intelectual de los niños, y es una de las más beneficiadas por el sueño.

Los beneficios del sueño son innegables. Por ello, para los niños es vital que se produzca de manera regular, prolongada y profunda. Una vez que se vuelve un hábito, será más fácil que se vayan a dormir. Ya en la adultez ellos decidirán cómo llevar este tema. Por lo pronto, queda de parte de los padres buscar lo mejor para sus hijos.

Tal vez para este entonces, muchas madres estén contemplando mejorar algunos hábitos en sus hijos. No obstante, siempre es conveniente consultar con el pediatra cuáles son las verdaderas necesidades del pequeño.

En cualquiera de los casos, lo principal es adecuarnos a los requerimientos personales. Al mismo tiempo, es relevante que cada cambio que intentemos hacer, sea gradual, sin presión y con amor. Los hábitos saludables a veces son los más difícil de adquirir, pero siempre es importante forjarlos desde la infancia.