Cómo funciona el cerebro adolescente

Francisco María García · 17 septiembre, 2018
Al tratarse de una etapa intermedia entre la niñez y la fase adulta, la adolescencia puede ser un período complejo para los jóvenes. ¿Cómo funciona el cerebro adolescente y de qué manera se desarrolla?

La plasticidad es uno de los principales atributos del cerebro. Especialmente durante los primeros años, las conexiones neuronales se establecen y multiplican por millares a medida que se adquieren nuevos conocimientos. El cerebro adolescente presenta cambios inimaginados; aquí te los comentamos.

El período en el que más moldeable es el cerebro va desde el nacimiento hasta aproximadamente los 20 años. El cerebro adolescente tiene, en este sentido, una labor exigida y unas características singulares que es importante para los padres conocer, al menos superficialmente.

Desde el vientre materno y durante toda la infancia, el cerebro va desarrollándose de manera paulatina. Al llegar a la adolescencia, el desarrollo ha concluido. Sin embargo, aún falta una fase más: la maduración.

Proceso de maduración del cerebro adolescente

Para tener una idea, la maduración del cerebro adolescente se ilustra muy bien en la película ‘Intensamente‘(2015). En ella, Riley, una niña que alcanza la pubertad, se muda con sus padres a una nueva ciudad y debe despedirse de su antigua vida y amigos.

La trama de esta película se desarrolla con las emociones de la niña como protagonistas, actuando y debatiéndose dentro del cerebro. Este cerebro se estructura con un centro de comandos central que conecta los mundos de la familia, los juegos, la infancia, entre otros.

A poco de inciarse la película, el cerebro de Riley entra en caos. La tristeza  comienza a adueñarse del presente y parece ganarle a la alegría, más ligada al mundo infantil.

Finalmente, Riley dejará atrás ciertas ilusiones del mundo de la infancia, del cual apenas quedarán conectados algunos recuerdos, mientras que otros se borrarán para siempre. La alegría se recupera y convive de manera armónica con las demás emociones, incluso con la tristeza.

En realidad, durante esta etapa se produce algo así como una ‘poda neuronal’. Se trata de cambios estructurales con los que la materia gris se transforma en materia blanca.

Las conexiones en la adolescencia mutan y algunas desaparecen definitivamente y dan paso a otras nuevas. Estas son conexiones en desuso que el cerebro adolescente desecha en una labor de economía sin precedentes.

La aparición de los amores de verano en la adolescencia es un período por el que pasan casi todos los jóvenes.

Esta maduración en la adolescencia es localizada; comienza en la nuca y finaliza en la frente. Cuando los adultos se preguntan por qué los adolescentes suelen ser tan temerarios, la inconclusión del proceso de maduración es una de las respuestas.

Lo que sucede es que la reorganización neuronal deja para el final la zona prefrontal, ocupada del juicio, el control de los impulsos y la toma de decisiones, entre otros.

El crecimiento del cerebro adolescente

Como ocurre con el resto del cuerpo, el cerebro adolescente se desarrolla con los tiempos propios de cada sujeto. Tampoco crecen de igual forma igual las distintas partes del cerebro en sí. La comprensión de estas discrepancias madurativas es, hoy en día, crucial para acompañar el desarrollo emocional adolescente.

Por ejemplo, la corteza cerebral prefrontal (CPF), situada detrás de la parte superior del rostro, culmina su maduración recién a los 24 años. Mucho antes, la amígdala cerebral, en el centro del cerebro, tendría su proceso madurativo listo.

La CPF es la encargada de regular el estado anímico, los impulsos y el pensamiento abstracto. De este modo, la posibilidad de proyectarse a futuro queda incluida en una región que aún no ha culminado su crecimiento.

“La reorganización neuronal deja para el final la zona prefrontal. Esta se ocupa del juicio, el control de los impulsos y la toma de decisiones, entre otros”

Consejos para familias de adolescentes

Aunque no todos los adolescentes transitan el proceso madurativo de manera conflictiva, sí es verdad que conocer ‘lo que les pasa por la cabeza’ dará mayor rendimiento a sus actividades. Uno de los consejos más estimulantes para ayudar en el crecimiento óptimo del cerebro adolescente es que piensen a futuro.

El cerebro adolescente se encuentra en pleno proceso de reestructuración y maduración.

Cuando el adolescente tiene un plan para el fin de la escolarización, significa que la transición neuronal se está dando de manera saludable. Los adolescentes que planifican su futuro desarrollan adecuadamente el pensamiento abstracto; en el futuro, serán adultos capaces de administrar sus emociones de manera efectiva.

Hay que señalar que, en ocasiones, los problemas emocionales no están relacionados al desarrollo cognitivo y neuronal. Ante un cuadro de crisis en los jóvenes, hay que evaluar, ante todo, la relación con el entorno; también es esencial la calidad de vida que el joven en cuestión sostiene.

En última instancia, vale remarcar que un adolescente saludable debe dormir y alimentarse bien, ser sociable y realizar actividades gratificantes. Si ninguna de estas cosas sucede, entonces intentar un diálogo y quizás pedir ayuda sean buenas ideas.