La mamitis en la infancia, ¿qué hacer?

Yamila Papa · 26 septiembre, 2018
La mamitis en la infancia es muy habitual, e incluso se podría decir 'obligatoria'. Se trata de un apego excesivo por la madre que impide relacionarse con otros niños o disfrutar actividades con otros miembros de la familia.

Querer estar solo con mamá puede ser algo precioso, pero también un problema, sobre todo cuando ella debe retornar a sus actividades cotidianas. La mamitis en la infancia es más que habitual, pero se debe actuar de forma tal que el niño ‘acepte’ quedarse con otras personas. En este artículo, te contamos todo sobre esta conducta tan característica.

¿Qué es la mamitis en la infancia?

En realidad, la palabra ‘mamitis’ no es un término médico, sino que es la palabra que se usa cuando un niño está demasiado pegado a su madre. Esta conducta, además, está acompañada por llantos, caprichos o negación rotunda a quedarse con los abuelos, que su papá lo vista o bañe o incluso que su mamá se ausente por unos minutos.

Cuando son pequeños, solo quieren estar en brazos de ella; al crecer un poco, dirán solo ‘mamá’ ante cada situación. Posteriormente, al ser más grandes, le añadirán un ‘quiero a mamá’.

Este apego excesivo y el reclamo constante puede generar problemas, ya que la madre debe estar pendiente 100% del hijo y nadie puede ‘ayudarle’ en la crianza.

Es verdad que los bebés no se valen por sí mismos y que necesitan a su madre para todo. Ella es la principal proveedora, tanto de alimento como de cuidados. Entonces, es normal que la elijan por sobre los demás miembros de la familia o amistades.

Sin embargo, a medida que el niño crece, hay cosas que también las pueden hacer los padres, tíos, abuelos, hermanos, etc. Por ejemplo, cambiarles el pañal, bañarlos, hacerlos dormir o jugar un rato con ellos en el jardín.

Ahora bien, ¿qué sucede cuando todas estas tareas deben ser hechas sí o sí por la mamá para evitar ataques de llanto y gritos desesperados por parte del niño? Allí es cuando hablamos de mamitis en la infancia, un apego exacerbado y que tiene relación con los cambios que el pequeño debe pasar para ser cada vez más independiente.

Causas y síntomas de mamitis en la infancia

Muchas personas indican que la mamitis en la infancia se debe a que la madre no ha sabido ‘despegarse’ de él lo suficiente y no ha permitido que el padre u otro integrante de la familia lo cuide. Sin embargo, esto no es tan así. Existen otros factores, como por ejemplo:

1. Angustia por aprendizaje

Cada vez que el niño está en proceso de aprender algo importante, experimenta un momento de angustia; por ejemplo, al caminar solo o hablar. Por este motivo, quiere estar con su mamá, quien lo calma y le da seguridad.

Los niños con trastorno de pánico requieren afecto y comprensión.

2. Reconocimiento del entorno

Hasta los 10 meses, los niños no son conscientes de lo que sucede a su alrededor. No obstante, pasada esa etapa, pueden reconocer a la gente que les resulta familiar. Cuando ve que se marchan, llora creyendo que no regresarán.

3. Grandes cambios

Nos referimos a modificaciones no solo a nivel interno, sino también circunstancias de la vida cotidiana, como puede ser comenzar la guardería, mudarse, irse de viaje o el fallecimiento de un familiar. Todas son razones para que se sienta inseguro.

“La mamitis en la infancia implica un apego exacerbado y que tiene relación con los cambios que el pequeño debe pasar para ser cada vez más independiente”

4. Complejo de Edipo

La mamitis en la infancia también está relacionada a lo que en psicología se conoce como ‘complejo de Edipo’. Esta teoría freudiana afirma que el niño está enamorado de su madre y considera al padre como un enemigo. En el caso de las niñas, el complejo de Electra supone una idealización de su papá y un continuo conflicto con su mamá.

Cómo identificar la mamitis en la infancia

¿Cómo saber si tu hijo sufre de mamitis? Es bastante sencillo, ya que los hábitos o comportamientos suelen ser bastante precisos e insistentes:

  • Te llama cada dos minutos y a los gritos por las noches.
  • Solo quiere a mamá para que le dé de comer, lo vista, juegue y lo haga dormir.
  • Llora cuando no ve a la madre.
  • Se cuelga de tus brazos o piernas cuando haces otra cosa (por ejemplo, cocinar).
  • No quiere relacionarse con otros niños si la mamá no participa.
  • Demuestra celos exagerados si le prestas atención a otro niño.
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¿Es posible revertir la mamitis en la infancia? Lo primero que debes identificar es cuál es el objetivo de esa actitud. En la mayoría de los casos, se trata de algo transitorio, que se supera con paciencia.

En última instancia, recuerda que eres tú quien decide quién hace cada cosa en la casa y no debes dejar de lado tu trabajo o tu bienestar personal para que el bebé o niño deje de llorar. De a poco se calmará y aceptará que se debe quedar con la abuela o que papá se encargue de bañarlo.