Cómo ayudar a los niños a tener seguridad

Adrianazul · 20 octubre, 2017

La falta de seguridad en los niños puede incidir negativamente en su desarrollo. De hecho, es necesario ayudarles a tener seguridad en sí mismos para que puedan desarrollar la fortaleza necesaria para la vida.

En otras palabras, tanto la autoestima como la seguridad permiten que un ser humano se sienta cómodo consigo mismo y a su vez, obtener validación de su juez más duro: él mismo.

Todos los niños necesitan tiempo y espacio para descubrirse. Sin embargo, siempre podemos ayudarlos para que cada día se sientan más cómodos consigo mismos y potencien así el amor propio de una forma sana.

Un niño seguro de sí mismo es aquél que se permite experimentar con las personas y objetos que tiene a su alrededor libremente y con una buena conciencia de sí mismo; es decir, no se sentirá amenazado, poco apto o presentará cualquier otra percepción con una connotación negativa.

Además, un niño seguro de sí mismo sabrá diferenciar correctamente entre aquello que lo beneficia y lo que lo perjudica lo cual le resultará de gran utilidad para todos diversos ámbitos de la vida.

Aunque pueda parecer contradictorio, aquellos niños educados bajos los preceptos de la crianza con apego resultan ser niños muy independientes. Esto se debe a que tanto la educación como la dedicación que recibe de sus padres, les brinda el apoyo necesario para tomar impulso por sí mismos.

Para que un niño pueda sentirse seguro de sí mismo, primeramente debe percibir seguridad en su entorno. En este aspecto, es de suma importancia que los padres sepan transmitir seguridad a sus hijos, demostrarles o hacerles saber lo siguiente:

  1. Que son bienamados y porque han sido deseados incluso desde antes de su concepción.
  2. Que pueden confiar en sus padres y viceversa.
  3. Que se les respeta y que no se les exigirá que hagan las cosas del modo en que siempre quieren los padres.
  4. Que se les escucha y que su opinión también es válida.
  5. Que existen vínculos sólidos en el núcleo familiar.
Un núcleo familiar sólido ayuda a tener seguridad.

Cómo ayudarlos a tener seguridad en sí mismos

Edúcalos con libertad

A medida que el niño crece, lo normal es que se vaya independizando. Es tarea de los padres ayudarlos a descubrir el mundo y a experimentarlo de manera equilibrada; es decir previniéndolo de los riesgos que tienen cada uno de sus actos y advirtiéndole de algunos peligros,  pero sin privarlo de divertirse y jugar libremente.

El juego ayuda mucho a los niños a descubrir el mundo y a estructurarlo. Déjalo jugar y que haga actividades que lo ayuden a conseguir metas. Esforzarse por lograr sus metas lo ayudará a a estar consciente de que puede lograr lo que se proponga. Esto es muy valioso para alimentar su autoestima, que es un bastión fundamental para sentirse seguro de sí mismo.

Motívalos a hacer las cosas por sí mismos

Si quieres ayudar a tu hijo a crecer seguro de sí mismo debes evitar educar a tu hijo para que te necesite. Lo primero de lo que le debes hablar es sobre la independencia y de los muchos beneficios de intentar hacer las cosas por sí mismo.

Lógicamente, como un niño es una persona en formación a veces se le hará fácil hacer ciertas actividades que otras y es posible que te pida ayuda para hacer algunas de esas cosas que le cuestan.

Lo ideal es que los padres fomenten el desarrollo una sana autoestima en los niños; esa es la clave para ayudarlos a sentirse seguros de sí mismos.

Enséñales a trabajar en equipo

No tiene nada de malo que los ayudes. La cuestión está en que la intervención de papá y de mamá debe orientar al niño para conseguir el objetivo que se ha propuesto. Debes tratar de ayudarlo pero no debes hacerle las cosas, pues de esta manera estás limitando su aprendizaje.

Trabaja en equipo con el niño, ayúdalo a compartir los méritos de una tarea. Y celebra sus progresos no los resultados. Así, si fracasa en una tarea aprenderá que debe esforzarse más la próxima vez. Esta reflexión y tus oportunas intervenciones harán que tu hijo se sienta seguro de que siempre hay chance de mejorar.

Aprender a delegar, soltar, dejar ir

A veces muchos padres se olvidan de que aunque sus hijos salieron de ellos, no son una extensión de sí mismos. Por lo general, ese egoísmo que todos llevamos por dentro y nuestras propias carencias personales hacen que, de manera inconsciente, algunas veces se eduque a nuestros hijos en la dependencia afectiva.

Recuerda que aunque ciertamente le has dado la vida, ahora la vida es suya y a medida que vaya creciendo debe decidir –cada vez más- por su cuenta, para que descubra y crezca. Si te sientes tentado a aconsejarlo hazlo, pero de manera oportuna y liberadora.

Cómo ayudar a los niños a tener seguridad.

Ten tacto: da críticas constuctivas

A veces sin mala intención muchos padres consuelan a sus hijos diciéndole cosas como: Ven acá, pobrecito. O alguna otra frase. La pedagoga Elena Roger Gamir aconseja eliminar de tu vocabulario frases como: Pobrecito. Es tu hijo que está en formación no una pobre persona, explica.

Ese consejo vale para otros comentarios que invitan al niño a autocompadecerse. De ahí deriva la importancia de elegir bien tus comentarios y eso se puede lograr si aprendes a manejar tus emociones.

Aléjate de los mensajes negativos y refuerza los positivos. Incluso si tu hijo no ha hecho las cosas bien, puedes buscar la manera de decírselas de una forma constructiva. Lo ideal es que los padres fomenten el desarrollo una sana autoestima en los niños; esa es la clave para ayudarlos a sentirse seguros de sí mismos.