Claves para criar en equipo

Criar en equipo es sumamente necesario para asegurar a tu hijo una infancia plena y feliz. Ello tan solo implica que tanto madre como padre se pongan de acuerdo. Tomar la carreta juntos y empujar para el mismo lado es la cuestión aquí.

Cuando se disponen a trabajar en conjunto, le dan un giro a la soledad y cercenan toda confusión. Definitivamente, la unión hace la fuerza, y este lema no es ajeno a la crianza de tus hijos. Así, a la hora de enfrentar problemas, establecer límites y hacerlos respetar o bien para tomar una decisión crucial piensen de a dos.

Aquí nadie debe ayudar a nadie. Se trata de un trabajo que cada uno lo lleva de forma individual pero sabiéndose parte de un equipo. Un conjunto que persigue exactamente un mismo y único objetivo: dar lo mejor a su hijo. Complementarse es un lujo que lamentablemente pocas parejas suelen darse.

Pues recuerda que cuando algo se empuja con unión, cuesta la mitad. De no haber equipo, lo costoso costará el doble. Mas estando juntos se multiplica la satisfacción y la paz del hogar. Ahora bien, ¿cómo criar en equipo sin desfallecer en el intento?

¿Qué supone criar en equipo?

Criar en equipo implica, en primera instancia, romper con la confusión infantil que generan lineamientos opuestos. Se demarca un camino a seguir, en conjunto, y se respeta a rajatabla. Madres y padres educan en la misma dirección, previo acuerdo y negociación puertas adentro mediante.

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Asimismo, criar en equipo conlleva la muerte de las etiquetas y los estereotipos. Esta crianza nos lleva a romper con esa falsa imagen del policía malo y represor que se enfrenta con el benevolente y permisivo. Así, el niño se acercará siempre al perro bueno porque sabe que conseguirá fácilmente aquello que desea.

Por esto mismo, la invitación que nos ofrece la actualidad es a la fiesta de la educación en bloque. Allí, la primera alianza es la de los adultos. A través de ella se establece una infancia llena de amor y respeto, mas con normas y límites claros y unificados.

¿Cómo logramos criar en equipo? Las claves para lograrlo

Recuerden que además de ser padres, son pareja. Claro que cada uno dispone de la libertad de elección en materia al método educativo más adecuado. Por eso, la piedra angular de la crianza infantil es llegar a un acuerdo entre ambos. Lo ideal es hacer una puesta en común de lo que cada uno considera conveniente para formar al menor.

Diálogo y negociación, dos ingredientes cruciales para llegar a buen puerto unidos. Por supuesto, todo puertas adentro, evitando peleas frente a la mirada atenta de los hijos. Así, las órdenes y permisos no contrastan ni confunden permanentemente.

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Entonces, se trata de escuchar y empatizar. Entender, aceptar y respetar el punto de vista de la persona que tenemos a nuestro lado. Para resumir, básicamente la magia consiste en conectar con ese ser que escogimos para formar una familia.

Esto no significa que algún miembro de la familia tenga el derecho de asfixiar con sus reglas del juego a todos en la casa. Nada más lejos que eso, no hay quien pueda ejercer presión al imponer u obligar a seguir sus pasos. De aceptar diferencias y convivir con ellas se trata. Busquen juntos un punto medio, lleguen al consenso.

De este modo, garantizamos que el hogar marche armoniosamente sobre ruedas. De la mano del entendimiento viene aparejado el fortalecimiento de los lazos familiares. Después de todo, sean más o menos estrictos, tanto padres como madres apuntan a un mismo horizonte: el futuro del niño.

Educando diferente, valiéndose de diversas herramientas y modalidades puede reinar la paz y el amor. De eso se trata criar en equipo. Que el amor y la unión jamás se vea quebrantada para seguir adelante. Lo están haciendo muy bien, tanto, que una huella permanecerá indeleble en el corazón de su hijo.

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